Las trampas de los coches de ocasión: 5 detalles que debes mirar con lupa antes de comprar en Flexicar o Clicars

Comprar un coche de ocasión en plataformas como Flexicar o Clicars se ha vuelto una alternativa al concesionario tradicional: catálogo cerrado, precios visibles y trámites rápidos. El problema es que el número que preside el anuncio rara vez coincide con lo que acaba pagando el comprador. Flexicar, por ejemplo, anuncia un Peugeot 208 por 11.990 € al contado y lo deja en 10.490 € si se financia la operación: el descuento no es un regalo, se recupera por otra vía. Antes de firmar, conviene saber dónde está cada «trampa».

Los cinco puntos que te damos a continuación están ordenados por el momento en que aparecen y por lo que pueden costar, en euros o en derechos: el precio real frente al financiado, las condiciones del préstamo —donde la TAE, y no el TIN, es el dato que permite comparar—, la garantía legal que corresponde al comprar a un profesional, el historial del vehículo y las condiciones de devolución. La OCU ha advertido del encarecimiento que supone contratar seguros vinculados a la financiación, y el informe de la DGT permite verificar la vida anterior del coche.

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La devolución: cuántos días, cuántos kilómetros y quién paga el transporte de vuelta

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En el papel, las dos plataformas venden lo mismo: una prueba de 15 días o 1.000 kilómetros y, si el coche no convence, devolución íntegra del dinero. Flexicar lo publicita como «devolución en 15 días o 1.000 km» y Clicars añade una segunda red de seguridad de 100 días o 3.000 kilómetros de «fiabilidad real», con reembolso comprometido en 48 horas tras entregar el vehículo y resolver el contrato. La clave que conviene tener clara es que ese plazo no es el derecho legal de desistimiento de 14 días, que en España solo cubre compras a distancia: si la venta se cierra y el coche se prueba en el concesionario, el comprador depende de la palabra comercial de la empresa. En la lista pública de reclamaciones de la OCU hay casos de usuarios a los que Flexicar negó la devolución precisamente por ese motivo, alegando venta presencial.

Ahí está el detalle que cambia la factura: quién paga el transporte de vuelta. Clicars lo anuncia como «devolución o cambio sin coste», pero el contrato tipo de Flexicar incluye una penalización por desgaste de 0,50 euros por kilómetro recorrido desde la entrega, 700 euros en concepto de transporte y el coste de transferir la titularidad del vehículo en ambos sentidos, según los textos reproducidos en consultas jurídicas. A eso se suman los gastos de tráfico, que en una reclamación publicada por la OCU rozaban los 390 euros y no siempre se recuperan. Un comprador que acudió a un servicio de asesoría legal detalló que, tras pagar 24.500 euros y rodar 450 kilómetros, la devolución se quedó en 21.500: la resta no cuadraba solo con el kilometraje. Antes de firmar conviene exigir por escrito el desglose exacto de la devolución y el importe de la recogida, y confirmar si la garantía premium contratada se reembolsa de forma proporcional.

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