Comprar un coche de ocasión en plataformas como Flexicar o Clicars se ha vuelto una alternativa al concesionario tradicional: catálogo cerrado, precios visibles y trámites rápidos. El problema es que el número que preside el anuncio rara vez coincide con lo que acaba pagando el comprador. Flexicar, por ejemplo, anuncia un Peugeot 208 por 11.990 € al contado y lo deja en 10.490 € si se financia la operación: el descuento no es un regalo, se recupera por otra vía. Antes de firmar, conviene saber dónde está cada «trampa».
Los cinco puntos que te damos a continuación están ordenados por el momento en que aparecen y por lo que pueden costar, en euros o en derechos: el precio real frente al financiado, las condiciones del préstamo —donde la TAE, y no el TIN, es el dato que permite comparar—, la garantía legal que corresponde al comprar a un profesional, el historial del vehículo y las condiciones de devolución. La OCU ha advertido del encarecimiento que supone contratar seguros vinculados a la financiación, y el informe de la DGT permite verificar la vida anterior del coche.
4El historial y el origen del coche: DGT, ITV y si viene de flota o rent-a-car
Antes de firmar, cualquier comprador puede pedir el informe oficial del vehículo a la DGT, y en un modelo de venta estandarizado como el de estas plataformas es la única forma de ver lo que el anuncio omite. El informe reducido es gratuito y solo confirma la fecha de primera matriculación y si existe alguna incidencia —embargo, precinto o baja— que impida transferir o circular el coche. El completo cuesta 8,67 euros (tasa 4.1) y añade lo esencial: identificación del titular, número de propietarios anteriores, historial de ITV con los kilómetros declarados en cada inspección, cargas y reservas de dominio, llamadas a revisión pendientes y el tipo de servicio al que se destinó el vehículo. Se solicita en la sede electrónica, en la app miDGT o presencialmente con cita previa. Sin ese documento, el comprador decide sobre una ficha comercial preparada por el propio vendedor.
El origen pesa tanto como el estado. El permiso de circulación codifica el uso del coche: 1040 para alquiler sin conductor, 1041 para autoescuela y 1000 para particular, y la ficha técnica puede llevar la anotación «ASC». En vehículos matriculados antes de mayo de 2018, haber pasado la primera ITV a los dos años —en lugar de a los cuatro— apunta a una flota de alquiler. Un ex rent-a-car o ex flota no es inservible, pero acumula conductores, desgaste y una depreciación mayor, y su reventa se resiente. Clicars admite que compra habitualmente coches procedentes de flotas, y no es raro que lleguen importados de Francia o Alemania tras contratos de renting. Flexicar ha sostenido ante la OCU que el contrato de compraventa no le obliga a especificar que un vehículo sea importado. Cruzar el kilometraje de las ITV y desconfiar de transferencias muy seguidas cierra la comprobación.



