Comprar un coche de ocasión en plataformas como Flexicar o Clicars se ha vuelto una alternativa al concesionario tradicional: catálogo cerrado, precios visibles y trámites rápidos. El problema es que el número que preside el anuncio rara vez coincide con lo que acaba pagando el comprador. Flexicar, por ejemplo, anuncia un Peugeot 208 por 11.990 € al contado y lo deja en 10.490 € si se financia la operación: el descuento no es un regalo, se recupera por otra vía. Antes de firmar, conviene saber dónde está cada «trampa».
Los cinco puntos que te damos a continuación están ordenados por el momento en que aparecen y por lo que pueden costar, en euros o en derechos: el precio real frente al financiado, las condiciones del préstamo —donde la TAE, y no el TIN, es el dato que permite comparar—, la garantía legal que corresponde al comprar a un profesional, el historial del vehículo y las condiciones de devolución. La OCU ha advertido del encarecimiento que supone contratar seguros vinculados a la financiación, y el informe de la DGT permite verificar la vida anterior del coche.
3La garantía: lo que obliga la ley frente a lo que cubre su póliza
Comprar un coche usado a un profesional como Clicars o Flexicar activa de forma automática la garantía legal que marca la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. El Real Decreto-ley 7/2021, en vigor desde el 1 de enero de 2022, elevó el plazo mínimo de 6 meses a un año para los vehículos de ocasión, y ese plazo es irrenunciable: ninguna cláusula puede recortarlo ni hacer que el comprador renuncie a él. Durante los seis primeros meses, además, la ley presume que el defecto ya existía antes de la entrega, de modo que es el vendedor quien debe demostrar lo contrario y no el comprador. La cobertura alcanza cualquier falta de conformidad —averías mecánicas, electrónicas o estructurales no derivadas del uso normal— que no constara en el contrato. Lo que la OCU advierte es que muchos «libros de garantía» que entregan estas empresas están hechos a su medida, así que conviene leer siempre las condiciones y no darlas por buenas.
La póliza comercial es otra cosa. Clicars anuncia una Garantía Premium de hasta 3 años, ligada a una revisión de 320 puntos, que suele venderse como extra (en foros de usuarios se mencionan unos 490-500 euros por año adicional). Frente a la cobertura legal, estas pólizas externas llegan con letra pequeña: excluyen el desgaste habitual (embrague, frenos, batería, neumáticos), el mantenimiento periódico, y suelen imponer franquicias, talleres concertados y topes económicos. Un ejemplo del mercado es Coberclick, que ofrece desde 419 euros por 6 meses y desde 599 por 12, con un máximo de 2.800 euros por avería y 3.500 por contrato, más una carencia de 10 días o 1.000 kilómetros. La clave que repiten los abogados de consumo es que contratar o recibir esa póliza no libera al vendedor profesional de su responsabilidad legal: si la aseguradora rechaza la reparación, se puede reclamar directamente a la empresa.


