El Ayuntamiento de Madrid pierde 7 de cada 10 sentencias por multas de tráfico. La asociación Dvuelta pone cifra a ese goteo de derrotas: el 72,5% de las sanciones anuladas son de la Zona de Bajas Emisiones. Cada multa tumbada son 200 euros que no se cobran, y el motivo casi siempre es el mismo.
Qué dicen los datos de la ZBE de Madrid
Entre enero de 2025 y agosto de 2026, el Ayuntamiento de Madrid acumula 1.835 sentencias desfavorables frente a esta asociación de defensa del automovilista. En el 63,11% de los dictámenes, el juez condenó además al Consistorio al pago de las costas procesales. La entidad asegura que ha ganado más del 90% de los procedimientos que ha interpuesto contra la corporación madrileña.
El segundo bloque de sentencias perdidas corresponde a sanciones por exceso de velocidad, con un 24,25% del total. Muy lejos quedan las denuncias por estacionamiento y semáforo, que apenas suman un 2,18%. Dicho de otro modo: casi tres de cada cuatro derrotas judiciales del Ayuntamiento nacen de su propia Zona de Bajas Emisiones.
Por qué los jueces tumban la multa: el defecto de forma
La razón que esgrimen los tribunales es recurrente. El Ayuntamiento no acredita documentalmente la instalación de los carteles informativos que exige su propia legislación municipal, en lugares visibles, avisando al conductor de que se captan datos o imágenes para controlar el acceso. Sin esa prueba, la sanción se viene abajo.
En la práctica totalidad de los procedimientos no se ha aportado documento alguno que demuestre la existencia de la señalización reglamentaria, según Dvuelta. Esa ausencia vulnera los derechos básicos de información y defensa del conductor y basta para que el juez declare nula la multa, sin entrar siquiera a valorar si el vehículo podía circular por la zona.

Poco importa si tu coche llevaba etiqueta o no: si el Ayuntamiento no prueba que la señalización estaba colocada, la multa cae en el juzgado.
No es solo Madrid: la ofensiva judicial contra las ZBE
El caso madrileño no es una excepción aislada. Una cadena de trece sentencias de Tribunales Superiores de Justicia de Cataluña, Madrid, Asturias, Extremadura y Castilla y León ha ido anulando de forma temporal Zonas de Bajas Emisiones por defectos en su implantación. En paralelo, la Sindicatura de Comptes de Cataluña ha denunciado que solo 6 de los 23 municipios de esa comunidad multan de verdad conforme a la ley.
Detrás de todos ellos late un patrón común: administraciones que activan la restricción antes de tener resuelta la parte más básica, la información al conductor. Lo que en la calle parece un cartel más, en un juzgado se convierte en la prueba que decide si la multa se sostiene o se anula.
Cómo recurrir una multa de la ZBE paso a paso
El defecto de forma es un motivo de recurso sólido y repetido. Si has recibido una sanción de 200 euros por acceder a la ZBE, puedes alegar lo mismo que ya han defendido con éxito cientos de conductores: que el Ayuntamiento no ha probado su señalización. El primer consejo es claro: si crees que tienes argumentos, no pagues con descuento, porque el pago voluntario cierra la puerta al recurso.
Los pasos que siguen los abogados especializados son estos:
- Descargar el expediente desde la sede electrónica del Ayuntamiento de Madrid y comprobar si la notificación menciona la señalización reglamentaria.
- Revisar las imágenes que acompañan a la denuncia: si no identifican los carteles, el defecto de forma queda abierto.
- Presentar las alegaciones dentro de plazo, adjuntando las sentencias que ya han anulado multas idénticas.
- Si la Administración desestima, dar el salto al juzgado contencioso-administrativo.
Análisis: una administración que no defiende sus propias multas
Hay un detalle del informe que resulta más revelador que el propio porcentaje de derrotas. Dvuelta denuncia que el Consistorio ni siquiera comparece en una parte relevante de las vistas de los procedimientos que él mismo origina. Deja así a los jueces sin contradicción y asume unas costas que acaban pagando todos los madrileños.
Y, aun con las sentencias en contra, el Ayuntamiento sigue aplicando el mismo procedimiento una y otra vez. La crítica de la asociación es tajante: Madrid antepone el dinero a la legalidad de sus propios trámites. La magnitud del negocio lo explica. En 2025, el Consistorio ingresó más de 283,2 millones de euros en multas de tráfico, frente a los 208,5 millones presupuestados. Un desfase del 35,8%, el mayor en términos absolutos de todas las grandes ciudades españolas.
El riesgo para el conductor es el de siempre: pagar por inercia. Muchas de estas multas llegan con la amenaza del recargo si no se abonan en plazo, y eso empuja a soltar los 200 euros sin pelear. No obstante, el historial judicial de la ZBE madrileña invita justo a lo contrario. Quien tenga una sanción reciente debería revisarla antes de abonarla y, si el Ayuntamiento no acreditó su señalización, conservar el expediente a buen recaudo. Los tribunales ya han demostrado que, en este pulso, el conductor suele llevar las de ganar.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Acceso indebido a la Zona de Bajas Emisiones de Madrid; los tribunales anulan buena parte de estas multas por defectos de forma.
- Sanción económica: 200 euros por cada entrada no autorizada a la ZBE.
- Puntos del carnet: No aplica. La sanción de la ZBE de Madrid no resta puntos.
- Entrada en vigor: La ZBE de Madrid ya está en vigor; las sentencias anulatorias analizadas van de enero de 2025 a agosto de 2026.




