La multa por silla infantil mal colocada alcanza los 200 euros y cuatro puntos del carnet por cada menor. La Guardia Civil ha intensificado la vigilancia del interior del coche y un solo control puede acumular más de 900 euros en denuncias.
El último caso lo confirma. Una patrulla de la Policía Foral interceptó en el peaje de Tiebas-Olóriz, en la Autopista de Navarra, un turismo que circulaba con nueve ocupantes cuando solo tiene cinco plazas autorizadas. Cuatro de ellos eran menores que viajaban sin ningún sistema de retención infantil.
La intervención acabó con seis denuncias administrativas y el vehículo inmovilizado en una zona segura del peaje. El conductor no solo pagará por el exceso de ocupantes: cada niño sin SRI tiene su propia multa y sus propios puntos.
Qué se sanciona exactamente y a quién afecta
El Reglamento General de Circulación y la Ley de Seguridad Vial son tajantes. Todo menor con estatura igual o inferior a 135 centímetros debe viajar con un sistema de retención infantil homologado y adaptado a su talla y peso. No es una recomendación: es una obligación del conductor.
La infracción se considera grave y se sanciona con 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del permiso por cada menor que viaje sin su silla o con el cinturón mal ajustado. El responsable es siempre quien va al volante, sea o no el padre o la madre del niño.
Cada menor sin silla suma 200 euros y cuatro puntos: cuatro niños mal sujetos convierten una sola infracción en 800 euros.
El caso de Navarra añadió más capas. Los agentes levantaron una denuncia por ocupación excesiva de plazas —nueve personas en un vehículo de cinco—, lo que supone superar en más del 50% la capacidad autorizada. Esa infracción conlleva 500 euros y la detención del vehículo.
A esas sanciones se sumaron las cuatro multas individuales por los menores sin retención y una más por la incorrecta estiba del equipaje, que comprometía la estabilidad del turismo y la visibilidad del conductor. El total supera los 900 euros.
Qué dice la norma y qué excepciones existen
La obligación de llevar silla no admite atajos, aunque el reglamento contempla excepciones muy concretas. Las más habituales son el taxi que no disponga del dispositivo adecuado y los autobuses de transporte público. Fuera de esos supuestos, el menor viaja con su sistema de retención o no viaja.
Conviene recordar un matiz que muchos conductores pasan por alto: el cinturón de seguridad no sustituye a la silla mientras el niño no alcance los 135 centímetros. A partir de esa estatura ya puede usar el cinturón, pero siempre bien ajustado y, a ser posible, en las plazas traseras.

Cómo colocar bien la silla infantil para no llevarse la multa
La sanción no castiga solo no llevar silla. También multa llevarla mal anclada o inadecuada para la talla del menor. Según la DGT, el sistema debe ir fijado con Isofix o con el cinturón según el manual del fabricante, y con el arnés ajustado al cuerpo sin holguras.
- Comprueba que la silla está homologada y corresponde al grupo de talla y peso del menor.
- Verifica que queda firme, sin más de dos centímetros de movimiento lateral.
- Ajusta el arnés al cuerpo del niño, retira el abrigo grueso antes de sentarlo y evita las holguras.
- Siempre que sea posible, coloca a los menores en las plazas traseras.
La Policía Foral resumió el asunto con una frase que conviene memorizar: el respeto a los límites de ocupación y el uso de los SRI «no son un mero trámite administrativo, sino una medida vital que reduce de forma drástica las lesiones graves o mortales» en caso de accidente.
Por qué la multa se multiplica con cada menor sin SRI
La sanción por menores sin silla es una de las pocas del catálogo de tráfico que se multiplica según el número de afectados. Llevar a un solo niño mal sujeto cuesta 200 euros y cuatro puntos; llevar a cuatro dispara la factura hasta los 800 euros solo en esa infracción. Sumados los 500 euros por ocupación excesiva, el correctivo supera los 900 euros, el equivalente a varias multas por velocidad acumuladas.
El refuerzo de la vigilancia tiene un sentido claro. El SRI es el elemento de seguridad pasiva que más reduce la mortalidad infantil en carretera y, sin embargo, sigue habiendo conductores que lo consideran prescindible en trayectos cortos. El problema es que la mayoría de estas sanciones no nacen de un accidente, sino de un control rutinario en el que el agente abre la puerta y cuenta ocupantes.
Lo que más conviene vigilar es la suma silenciosa. Un conductor puede creer que lleva a los niños bien sujetos con el cinturón cuando en realidad incumple la norma si no alcanzan los 135 centímetros. Y ojo con el equipaje: una maleta mal colocada no resta puntos, pero se denuncia como infracción grave y agrava cualquier frenazo o impacto.
Hoy, lo más rentable es una revisión de dos minutos antes de arrancar: comprobar la homologación de la silla, el anclaje y que ningún menor viaje sin su dispositivo. La Guardia Civil no avisa, y la multa se cobra por cada niño.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Llevar a un menor sin sistema de retención infantil o con la silla mal colocada.
- Sanción económica: 200 euros por cada menor, acumulables; el exceso de plazas añade 500 euros.
- Puntos del carnet: Cuatro puntos por cada menor sin SRI.
- Entrada en vigor: Ya vigente. La ley obliga a usar SRI a los menores de 135 centímetros.





