El Ibex 35 hoy cae un 1,60% hasta 19.513,80 puntos en una sesión de fuertes caídas en toda Europa marcada por la cuádruple hora bruja.
En la semana, el selectivo español pierde un 1,64%. Las subidas del miércoles y el jueves habían compensado las caídas iniciales, pero el varapalo de hoy deja el balance semanal en descensos superiores al 1,5%.
El Ibex acusa el desplome de Telefónica y la corrección de la banca
Telefónica firma la peor sesión del selectivo, con una caída del 4,3%, en una jornada aciaga para el conjunto del sector europeo de telecomunicaciones.
La banca corrige tras el buen tono de jornadas anteriores. Santander, que ayer fue el mejor banco del Ibex, se deja un 2,9%; Unicaja cae un 2% y BBVA, un 1,9%. Las acereras tampoco encuentran suelo: ArcelorMittal (-2,7%) y Acerinox (-2,5%) están entre los más bajistas del índice.
En el otro extremo, Acciona aguanta con una subida del 0,5% y se convierte en el único valor en positivo del selectivo. La compañía encadena su cuarta sesión consecutiva al alza, impulsada por el interés de EQT y Norges por pujar por Acciona Energía.
Tres bancos centrales en ocho días y un vencimiento trimestral bastaron para borrar en una sola sesión las ganancias de media semana.
Tres subidas de tipos en ocho días y hora bruja en los mercados
Sobre la base técnica del vencimiento trimestral de opciones y futuros, los inversores han tenido que digerir, la tercera gran subida de tipos en poco más de una semana. La ronda la abrió el BCE el 10 de septiembre; el miércoles tomó el testigo la Reserva Federal; y esta mañana ha sido el turno del Banco de Japón, que eleva el precio del dinero 25 puntos básicos, hasta el 1,25%, sus máximos en 31 años.
El Nikkei ha respondido con avances del 1,5%, beneficiado por la caída del yen. Más dudas genera el efecto de la subida sobre el carry trade y las billonarias inversiones japonesas en el exterior. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años vuelve al 5% y, en Europa, el bund alemán supera el 3,50% mientras la deuda española cotiza por encima del 4%.
Los intereses de la deuda no han logrado esta vez replicar el freno del petróleo. El barril de Brent modera las caídas iniciales y se sitúa en 104 dólares, lejos de los 109 dólares que marcó al arranque de la semana.
Europa cae más del 1% y el oro recupera los 4.400 dólares
La renta variable europea comparte el tono bajista, con descensos superiores al 1% en los principales índices. Las telecos lideran los recortes: Orange (-5,4%), BT (-5,3%), Vodafone (-4,6%) y Deutsche Telekom (-4,6%). Nestlé pierde un 2,4% por los riesgos de expropiación sobre su negocio en Rusia. En el lado positivo, los semiconductores vinculados a la inteligencia artificial aguantan: Siltronic (+9,3%), Infineon (+2,4%) y STMicroelectronics (+1,6%). Renk repunta un 5,4% tras la recomendación de compra de Goldman Sachs.
En el mercado de divisas vuelve la estabilidad, salvo el yen, que retrocede un 1% tras conocerse el desenlace del Banco de Japón. El euro cotiza estable en 1,14 dólares y la libra, en 1,33. El oro aguanta en los 4.400 dólares la onza y el bitcoin roza los 80.000 dólares tras resistir la víspera la embestida de la Fed.
El triple golpe monetario que el Ibex no puede esquivar
Conviene separar el ruido de la tendencia. El ruido es la hora bruja, un artefacto técnico que se repite cada trimestre y que suele agotarse en una sesión. La tendencia es otra: en ocho días, el BCE, la Fed y el Banco de Japón han movido ficha en la misma dirección.
Cuando los tres grandes bancos centrales endurecen a la vez, el inversor se queda sin refugio cómodo. Un bund por encima del 3,50% y un bono español sobre el 4% compiten directamente con el dividendo de la bolsa española. Ese es el terreno en el que el Ibex juega en desventaja, y explica por qué las telecos han sido las primeras en notarlo.
Hay un matiz que el mercado parece dejar de lado. Tras tres décadas de tipos mínimos, Japón acumula inversiones billonarias fuera de sus fronteras y cada subida obliga a revisar esas posiciones: el carry trade deja de salir gratis. El Nikkei lo celebró hoy con un 1,5%, pero el bono estadounidense, de vuelta al 5%, apunta en la dirección contraria.
El petróleo en 104 dólares y el oro en 4.400 son coberturas, no señales de apetito. La próxima cita capaz de despejar dudas es la temporada de resultados del tercer trimestre, que arranca en octubre. Si las cuentas aguantan con el coste de la deuda al alza, la hora bruja habrá quedado en anécdota.




