El Senado de EE.UU. bloquea la ley CLARITY: Circle se hunde 11% y Bitcoin cae a 75.939 dólares

La Cámara Alta tumba el proyecto con 49 votos a favor y 50 en contra, lejos de los 60 necesarios para avanzar. La cotización de Circle refleja el temor a que el vacío legal para las criptomonedas se prolongue durante meses.

El Senado de Estados Unidos bloqueó este martes la CLARITY Act, la norma que debía aclarar qué activos digitales son valores y cuáles no. La votación de procedimiento se quedó lejos de los 60 votos necesarios para avanzar: 49 a favor y 50 en contra. La reacción del mercado fue inmediata: Bitcoin cedió un 4% y las acciones de Circle se desplomaron un 11,6%.

Qué pasó con la CLARITY Act en el Senado

La CLARITY Act necesitaba el respaldo de 60 senadores para superar el trámite procesal y seguir su camino legislativo. Se quedó con 49 votos a favor y 50 en contra, un resultado que, en la práctica, deja el proyecto fuera de la agenda de 2026. La votación era una de las grandes esperanzas de la industria cripto estadounidense.

Publicidad

El objetivo de la ley era dividir la supervisión entre los distintos reguladores y establecer con claridad qué activos digitales son valores, materias primas, o stablecoins. Dicho de otro modo, quería poner fin a la disputa entre la SEC y la CFTC sobre quién debe vigilar cada token.

La legislación llevaba meses atascada. La Cámara de Representantes la aprobó el año pasado, pero en el Senado chocó con el lobby bancario, que discute con las empresas cripto cómo remunerar los saldos en stablecoins.

El presidente Donald Trump había pedido a los legisladores que aprobaran el texto el mes pasado. Los republicanos acusaron a los demócratas de retrasar la votación de forma deliberada, un argumento que se repitió durante meses en los pasillos del Congreso.

La senadora demócrata Elizabeth Warren, una de las voces más críticas con el sector, defendió el rechazo desde la tribuna. Aseguró que el proyecto ‘planteaba un riesgo enorme para las familias’ y subrayó que ‘nos pondría a todos en riesgo de un colapso económico impulsado por las criptomonedas’. Warren reconoció que Estados Unidos necesita legislación cripto, pero no esta ley.

Sin los 60 votos, la ley de claridad queda enterrada y Estados Unidos sigue sin mapa legal para las criptomonedas.

Por qué la votación golpea a Bitcoin y a Circle

El mercado reaccionó en minutos. Bitcoin retrocedió alrededor del 4% en 24 horas y se movía en el entorno de 76.000 dólares, lejos de los máximos de la semana. La caída borró parte del optimismo que había acompañado a los activos digitales durante los últimos días.

Circle, la emisora de la stablecoin USDC —una criptomoneda diseñada para mantener paridad con el dólar—, sufrió un castigo mayor en bolsa. Sus acciones perdieron un 11,6% porque la compañía depende directamente de que existan reglas claras para operar y crecer en Estados Unidos.

El movimiento no es casual. La CLARITY Act debía resolver, precisamente, la frontera entre stablecoins reguladas y activos sometidos a supervisión bursátil. Sin esa línea, empresas como Circle afrontan más incertidumbre para lanzar productos, firmar acuerdos con bancos y remunerar los saldos en dólares digitales.

Para muchos inversores, el rechazo también reduce la probabilidad de que lleguen nuevas aprobaciones regulatorias a corto plazo. El mercado había descontado parte del optimismo legislativo, así que la corrección responde más a expectativas que a un deterioro fundamental de la red Bitcoin.

Una regulación cripto que sigue atascada en el Senado

El bloqueo no cierra el debate, pero sí lo congela en un año políticamente cargado. La Cámara de Representantes ya había dado luz verde al proyecto en 2025, y desde entonces el texto se estancó en el Senado. En paralelo, los reguladores siguen avanzando con sus propias normas, lo que alimenta la fragmentación que la ley pretendía evitar.

Hay un elemento de fondo que explica parte del rechazo demócrata. Un borrador revisado en julio incluyó un capítulo ético para impedir que el presidente, el vicepresidente, los miembros del Congreso, los jueces federales y sus cónyuges emitan o patrocinen un activo digital a cambio de una compensación. La enmienda apuntaba de forma directa a los negocios cripto vinculados a Trump, como su memecoin $TRUMP o el proyecto World Liberty Financial.

El lunes, un borrador adicional dio a los fiscales generales de los estados la capacidad de demandar para hacer cumplir esas reglas, junto al Departamento de Justicia. Los demócratas argumentaban que no se podía confiar en la Administración Trump para actuar contra el presidente en estos casos. Trump y la Casa Blanca siempre negaron cualquier conflicto de interés.

A la espera de un nuevo intento legislativo, la industria cripto estadounidense mira cada vez más hacia la normativa europea. La UE ya aplica MiCA, un marco que separa tipos de criptoactivos y exige autorización a las stablecoins. Esa comparación, recurrente entre ejecutivos del sector, se intensificará si el Congreso mantiene la parálisis.

No es la primera vez que un proyecto cripto de alcance nacional se queda a las puertas. El sector recuerda que, durante años, la falta de claridad empujó a empresas e inversores hacia jurisdicciones más previsibles. La diferencia ahora es que Estados Unidos compite con Europa y Asia por atraer liquidez, talento e infraestructura.

El mercado, de momento, ha leído el bloqueo como un freno. Pero no hay pánico: se trata de un retroceso puntual en un activo que sigue moviéndose por expectativas regulatorias, flujos institucionales y liquidez global. La próxima señal llegará cuando el Senado reactive o descarte definitivamente la CLARITY Act; por ahora, la incertidumbre cotiza al alza.


Publicidad