El Ministerio del Interior y la Dirección General de Tráfico (DGT) estudian rebajar el límite de alcohol al volante para todos los conductores de 0,5 a 0,2 gramos por litro en sangre. Superar esa tasa mantendría la sanción de 500 euros y 4 puntos del carnet, la misma que hoy se aplica por dar positivo. La propuesta, que aún no está aprobada, supondría en la práctica una tolerancia casi cero con el alcohol.
Qué límite se aplica hoy y qué cambiaría con la propuesta
Actualmente, los conductores generales de coches y motos no pueden superar 0,5 g/l en sangre (0,25 miligramos por litro de aire espirado). Los noveles durante sus dos primeros años y los profesionales tienen un umbral más bajo: 0,3 g/l (0,15 mg/l en aire). El nuevo límite sería único: 0,2 g/l para todos, es decir, 0,1 mg/l en aire espirado.
Con una tasa de 0,2, incluso una sola cerveza, una copa de vino o un vermut podría dar positivo. No se puede fijar una cantidad exacta porque influyen el peso, el sexo, la ingesta de comida y el tiempo desde el consumo. Sin embargo, para la mayoría de las personas el margen se reduce prácticamente a cero.
Cuándo entraría en vigor y qué excepciones tendría
El Ministerio del Interior ya intentó sacar adelante esta rebaja, pero el proyecto fue rechazado en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados por un margen de un solo voto: 18 a favor y 19 en contra. Ahora el Gobierno ha anunciado que volverá a impulsar la medida, junto con otros cambios como nuevas reglas para la deducción de puntos y la prohibición de alertar de controles de alcoholemia en redes sociales. El contexto refuerza la urgencia: entre julio y agosto de 2026 murieron 240 personas en accidentes interurbanos, diez más que en el mismo periodo del año anterior, y se registraron 102 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 1,5 % más que el verano pasado.
La propuesta no tiene fecha de entrada en vigor. Solo podría aplicarse tras un proceso parlamentario exitoso y la publicación de la ley. Si España adoptara el cambio, se situaría entre los Estados miembros de la UE con los límites más bajos: Estonia, Polonia y Suecia ya aplican 0,2 g/l a todos los conductores, mientras que República Checa, Hungría, Rumanía y Eslovaquia imponen tolerancia cero.
El umbral de 0,2 no prohíbe beber, pero convierte la primera copa en un riesgo real de sanción: la tolerancia al alcohol desaparece casi por completo.
Cómo evitar la sanción y qué debes saber
La forma más segura de no arriesgarse es no beber nada si vas a conducir. Si has bebido una cantidad mínima, lo más prudente es esperar al menos dos horas por cada unidad de alcohol y no fiarse de remedios caseros. La tasa mide la concentración en sangre o aire en el momento del control, no cuánto has bebido.
Además, conviene recordar que la sanción por superar el límite actual sigue vigente: 500 euros y la pérdida de 4 puntos. En niveles especialmente altos o en caso de reincidencia, la multa asciende a 1.000 euros y 6 puntos. La nueva propuesta no modificaría ese esquema sancionador.
Análisis: una medida con lógica preventiva pero con resistencias políticas
La rebaja a 0,2 tiene una lógica preventiva difícil de rebatir desde la seguridad vial. El alcohol sigue siendo un factor presente en accidentes graves, y un umbral tan bajo elimina de facto la ambigüedad: o bebes o conduces. Países como Suecia llevan décadas con este modelo y registran tasas de siniestralidad más bajas que la media europea. Sin embargo, en España el consumo social está muy arraigado y la medida afecta a hábitos cotidianos, desde la copa de sobremesa hasta el vermut de fin de semana. El sector de la hostelería rural y las zonas con poca alternativa de transporte público son los más expuestos. La falta de transporte alternativo en el ámbito rural puede convertir una norma bienintencionada en una barrera de movilidad. Al mismo tiempo, la sanción por superar el nuevo umbral se mantendría en 500 euros y 4 puntos, lo que plantea una cuestión de proporcionalidad: no es lo mismo circular con 0,3 g/l que con 0,8 g/l, pero ambos casos caerían en la misma horquilla sancionadora, aunque con agravantes para tasas superiores. La propuesta incluye cambios en la deducción de puntos que podrían endurecer aún más las consecuencias. Mi lectura es que la rebaja en sí es razonable, pero necesita ir acompañada de una estrategia real de transporte alternativo y de campañas que no criminalicen al conductor ocasional. El conductor puede hacer hoy una cosa simple: si bebe, que no coja el coche, y si quiere margen, que recuerde que una sola consumición puede acercarle al umbral.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Propuesta de rebajar el límite de alcohol al volante de 0,5 a 0,2 g/l en sangre para todos los conductores.
- Sanción económica: 500 euros (mínimo, vigente por superar la tasa; hasta 1.000 euros en tasas superiores o reincidencia).
- Puntos del carnet: 4 puntos (mínimo; hasta 6 en tasas superiores o reincidencia).
- Entrada en vigor: Pendiente de aprobación parlamentaria, sin fecha confirmada.




