Dos ingenieros de Robinhood han sido acusados de fraude por usar información privilegiada en Hyperliquid, el exchange descentralizado de futuros perpetuos. La fiscalía del Distrito Sur de Nueva York sostiene que Hefu Chai, de 36 años, y Huaisong Xiang, de 30, ganaron más de 50.000 dólares cada uno.
Qué hicieron exactamente los dos ingenieros de Robinhood
La acusación se presentó este martes e incluye un cargo por violar la Commodity Exchange Act, la ley estadounidense que regula los contratos de futuros y derivados, además de otro cargo por fraude electrónico para cada uno de los dos empleados. Según los fiscales, las operaciones se produjeron entre 2025 y 2026, cuando ambos sabían qué tokens tenía previsto listar Robinhood Crypto, la división cripto de la compañía.
Hyperliquid es un exchange descentralizado, lo que significa que las operaciones se liquidan a través de contratos programables en lugar de pasar por un intermediario tradicional. Su producto principal son los futuros perpetuos: apuestas apalancadas sobre el precio de un token que no vencen. Eso permite mantener una posición abierta de forma indefinida, y también amplifica tanto las ganancias como las pérdidas.
En la práctica, un listado en un bróker grande como Robinhood suele aumentar la demanda y, con ella, el precio del token. Es un fenómeno similar al de un producto que entra en una gran cadena de distribución: la expectativa atrae compradores antes de que el activo esté disponible para un público mucho mayor. Si alguien compra futuros antes del anuncio y vende después, convierte esa información previa en beneficio. El fiscal Jamie McDonald resumió la tesis del caso: ‘Apropiarse de información confidencial para operar en los mercados de derivados en beneficio personal es ilegal.
Hyperliquid ya había enfrentado acusaciones similares en 2025
No es la primera vez que Hyperliquid queda bajo este foco. En diciembre de 2025, algunos operadores detectaron una cartera que abría posiciones cortas sobre HYPE durante un desbloqueo de tokens, el momento en que se liberan monedas que estaban bloqueadas. La sospecha era que alguien del equipo o con información privilegiada se estaba beneficiando de una caída esperada.
Hyperliquid negó que su personal estuviera operando con derivados de HYPE. Explicó que la cartera señalada pertenecía a un exempleado despedido a principios de 2024 y recordó que los miembros del equipo tienen prohibido operar con derivados del token nativo. Aun así, el episodio dejó dudas sobre la supervisión interna de la plataforma.
El token HYPE cotizaba cerca de los 77 dólares este martes, con una caída del 4,5% en las últimas 24 horas. Ocupa el undécimo puesto por capitalización de mercado, con aproximadamente 17.100 millones de dólares. La acusación llega mientras Robinhood acelera su expansión cripto: una blockchain propia, futuros perpetuos en Europa y trading tokenizado de acciones. La compañía no ha publicado todavía una respuesta oficial.
El rastreo de carteras en blockchain permite detectar movimientos sospechosos, pero no siempre demuestra intencionalidad.
Por qué el caso importa más allá de los 50.000 dólares
El contexto convierte esta acusación en algo más que un error individual. Hyperliquid se ha consolidado como uno de los exchanges descentralizados con mayor actividad en este ciclo de mercado. Robinhood, por su parte, ha pasado de ser un bróker de acciones tradicional a competir directamente en el negocio cripto. La combinación de ambos factores pone a prueba los controles internos de cualquier plataforma que gestiona información sensible sobre listados.
Hay un matiz que conviene no perder de vista. En los mercados tradicionales, los supervisores cuentan con décadas de jurisprudencia y acceso directo a los registros del bróker. En un exchange descentralizado, las operaciones quedan registradas en en una blockchain pública, pero atribuir ese movimiento a una persona concreta y demostrar que actuó con información confidencial sigue siendo un salto legal complejo.
La acusación no aclara todos los interrogantes. Robinhood no ha explicado si los dos ingenieros participaban en la selección de tokens o si operaron desde cuentas personales. Tampoco se conoce si los controles internos fallaron o si simplemente no existían. En cualquier caso, la presunción de inocencia es plena y el caso se encuentra en una fase muy inicial.
Lo que sí parece claro es que la fiscalía estadounidense ha ampliado su mirada desde las plataformas centralizadas hacia los mercados de futuros perpetuos. Después de varios años centrada en exchanges sin licencia, ahora también persigue conductas de insider trading en protocolos descentralizados. Es una señal de que el sector está madurando y de que las ventajas de la transparencia en blockchain no eliminan la necesidad de reglas claras.
La próxima prueba será la respuesta formal de Robinhood y el avance del proceso judicial. Si la acusación prospera, puede marcar el tono para otros casos que ya circulan de manera informal en los mercados cripto. La lección para el inversor medio es más sencilla: la información privilegiada no deja de ser un riesgo legal aunque se opere desde una cartera descentralizada.




