Sam Altman descarta la salida a bolsa de OpenAI este año por los riesgos de seguridad de la IA

El CEO vincula el aplazamiento bursátil a la seguridad y a la alineación de los modelos avanzados. Dario Amodei, de Anthropic, también aboga por bajar el ritmo del desarrollo de la inteligencia artificial.

OpenAI no estrenará una OPV este año. Sam Altman descarta que la tecnológica creadora de ChatGPT salga a bolsa en 2026 y vincula la decisión a los riesgos de seguridad de la inteligencia artificial. El consejero delegado asegura que la compañía no siente presión para dar el salto al parqué.

La decisión, adelantada este fin de semana por Europa Press, llega con la firma estadounidense en pleno debate sobre el control de los modelos avanzados. En una entrevista con la revista Fortune, Altman fue directo: ‘Sería un momento poco aconsejable para salir al mercado bursátil’.

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‘Teniendo en cuenta todo lo que está ocurriendo en materia de seguridad, ahora mismo sería un momento poco prudente para salir a bolsa. No sentimos presión para hacerlo’, explicó. El ejecutivo sostiene que OpenAI aún tiene ‘muchas cosas que hacer respecto a lo que se requerirá para la seguridad y la alineación‘.

La seguridad de la IA, por delante del calendario bursátil

Altman no vincula el freno a la financiación ni a la valoración. Lo plantea como una cuestión de control. La empresa, según sus declaraciones, está dispuesta a tomar decisiones ‘contrarias al beneficio financiero inmediato’ de sus inversores para salvaguardar el control humano sobre la tecnología.

Ese giro incluye ralentizar algunos procesos de entrenamiento. El CEO califica de ‘inaceptable’ cualquier escenario con una posibilidad del 10% de catástrofe derivada de la falta de control sobre los softwares de inteligencia artificial. ‘Todos tenemos una enorme responsabilidad y no podemos permitir que los egos, los incentivos económicos ni otros factores se interpongan en el camino’, subrayó.

OpenAI no frena la salida a bolsa por falta de demanda. Frena la salida a bolsa porque el control de la inteligencia artificial pesa más que la liquidez inmediata.

Anthropic y el freno coordinado de la frontera

OPV OpenAI

El consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, defiende la misma tesis. En un texto publicado el sábado, Amodei abogó por ‘bajar el ritmo’ de desarrollo de la inteligencia artificial y advirtió del riesgo de ‘perder el control’ de esta tecnología, con consecuencias que van desde ataques informáticos hasta bioterrorismo o graves problemas económicos.

Amodei plantea una evaluación incorporada por actores independientes, coordinación democrática con instituciones públicas y coordinación global entre países democráticos y autoritarios. Su propuesta trata de mantener el éxito comercial sin sacrificar la prudencia. ‘Hay que dar prioridad a la cautela sobre la velocidad y a la prudencia sobre el beneficio’, remachó.

Altman respaldó este sábado la advertencia en redes sociales. ‘Estoy de acuerdo con Dario en que tenemos que poner coto a la frontera. Este ha sido el principal tema de debate de las últimas semanas en OpenAI. Vamos a hacer lo mismo. Pronto daremos más información’, indicó. La coincidencia entre ambos consejeros delegados refuerza el giro del sector.

El aviso de Anthropic no es menor. La firma rival de OpenAI compite por contratos con grandes corporaciones y con inversores que buscan exposición al sector sin una OPV por medio. Si ambas coinciden en frenar, el discurso de la seguridad se convierte en estándar del sector.

Qué cambia para los inversores un año sin OPV

La decisión retira el catalizador de una salida al parqué a corto plazo. Para los inversores privados que han financiado a OpenAI con valoraciones crecientes, la ventana de liquidez se mantiene más abierta en los mercados secundarios que en una OPV. No es un rechazo al mercado: es una prioridad estratégica que puede reducir el riesgo regulatorio a medio plazo.

El anuncio se produce ante ante un sector que necesita equilibrar la carrera comercial con la exigencia de seguridad. Frente a las tecnológicas que aceleran sus lanzamientos, OpenAI y Anthropic compiten por ofrecer modelos más controlados.

La referencia para adelantar el desenlace es la propia trayectoria de OpenAI: los inversores han aceptado estructuras poco convencionales y periodos largos de permanencia. Un año sin OPV apenas altera ese juego, pero sí modera las expectativas de los que esperaban una salida rápida tras el último repunte del sector.

El calendario que plantean los dos ejecutivos no es un cronograma. Es una señal de prioridades. Los inversores harán bien en seguir los próximos comunicados de OpenAI sobre las medidas concretas de seguridad que acompañan a esta pausa bursátil.

El mercado estadounidense de OPV tecnológicas no atraviesa una sequía absoluta, pero la decisión de OpenAI retira uno de los nombres más esperados del año. Para el ecosistema europeo, acostumbrado a mirar a Silicon Valley como termómetro, el mensaje de contención también afecta a la valoración de las promesas futuras.

En el sector tecnológico, la cotización no es solo una vía de liquidez: es también un examen público sobre las promesas de crecimiento. OpenAI ha optado por retrasar ese examen mientras la seguridad de los modelos avanzados siga generando más incógnitas que certezas. La señal, para los inversores, es de coherencia con una tesis de largo plazo, no de debilidad.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: Los próximos anuncios de OpenAI sobre medidas de seguridad y alineación, más que un calendario de OPV.
  • Reacción del valor: Sin cotizada directa, el impacto se lee en las valoraciones privadas y en el apetito por activos de IA.
  • Precedente sectorial: Anthropic también pide frenar el desarrollo, lo que sitúa la prudencia como estándar competitivo.

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