Llegar a fin de mes con el sueldo medio: los 6 gastos invisibles que te están devorando la cuenta corriente

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El vampiro eléctrico: lo que gastan tus aparatos en stand-by

Enchufe cargador eléctrico blanco sobre una superficie azul texturizada, ideal para visuales tecnológicos.

Se le llama vampiro eléctrico porque succiona energía sin que apenas se le vea: el aparato que crees apagado sigue enchufado y consumiendo para mantener el piloto encendido, el reloj del microondas, la escucha del mando a distancia o las actualizaciones en segundo plano. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) cifra ese goteo entre el 7% y el 11% del consumo eléctrico de una vivienda española, unos 300 kWh al año: el equivalente a pagar una factura mensual extra sin haber encendido nada. En euros, las estimaciones varían entre unos 60 euros y más de 200 anuales según el número de aparatos conectados y la tarifa contratada, y el desembolso pasa desapercibido porque ningún dispositivo por sí solo parece relevante: son decenas de pequeños consumos permanentes multiplicados por las 8.760 horas del año. Esa combinación de constancia e invisibilidad es exactamente lo que convierte el stand-by en un candidato perfecto a gasto que se cuela en la cuenta corriente sin que nadie lo haya autorizado.

Los principales culpables tampoco son los sospechosos más obvios. La OCU sitúa a la impresora a la cabeza, con hasta 52,6 kWh al año en reposo, seguida de routers y cadenas de música, con unos 35 kWh cada uno; también chupan en silencio calderas de gas, asistentes de voz y robots aspiradores. Los decodificadores de televisión gastan casi lo mismo apagados que encendidos, y una consola en modo reposo activo puede consumir hasta 10 vatios constantes para descargar actualizaciones, cuando su apagado total se queda en 0,3 vatios. Hay un alivio normativo en camino: desde mayo de 2025 la Unión Europea limita el consumo en espera de los aparatos nuevos a 0,5 vatios (0,8 si tienen pantalla), con límites aún más estrictos previstos para 2027, pero el parque de dispositivos ya instalado seguirá chupando durante años. La buena noticia es que atajarlo no exige renunciar a comodidad alguna: basta una regleta con interruptor o desactivar del todo el reposo desde los ajustes del equipo. De todos los gastos invisibles que erosionan el sueldo a fin de mes, este es probablemente el más fácil de eliminar y el que mejor recompensa un gesto de cinco segundos.


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