3Así aparece la V-27: el nuevo pictograma que se instala en las carreteras
La V-27 no se clava en ningún poste ni se pinta sobre el asfalto: es un pictograma 100% digital que la DGT ha incorporado al Reglamento General de Vehículos a través del Real Decreto 159/2021 y que el conductor ve proyectado en la pantalla del cuadro de instrumentos, del sistema multimedia o del navegador. Su diseño recuerda deliberadamente a un triángulo de peligro clásico —fondo blanco, borde rojo y signo de exclamación—, pero a su derecha incorpora unas ondas que indican que la advertencia llega por vía telemática y no por señalización física. Por eso mismo no existe como objeto: no hay que comprarla, no ocupa el maletero, no se coloca en el techo y no caduca. Se trata de la cara receptora del ecosistema DGT 3.0: cuando un coche averiado activa su baliza V-16 conectada, el dispositivo envía sus coordenadas a la nube de Tráfico y, en cuestión de segundos, la plataforma retransmite el aviso a los vehículos compatibles que circulan en la misma dirección, mostrando el triángulo virtual antes de que el obstáculo sea visible a simple vista.
Lo que hace a esta señal merecedora de atención es justo lo que la diferencia de la polémica V-16: es voluntaria, gratuita y no conlleva sanción. La DGT ha sido explícita al regularla como un aviso de carácter informativo, de modo que quien no tenga pantalla compatible o no reciba la notificación no se enfrenta a multa alguna, ni existe un plazo de obligatoriedad ni una edad de vehículo a partir de la cual haya que instalarla. Su despliegue real dependerá de la conectividad de cada coche: los matriculados en los últimos años la integrarán de serie, mientras que los más antiguos solo podrán recibirla a través de aplicaciones de navegación enlazadas con la red de Tráfico. Pese a esa limitación, la utilidad es doble: permite anticiparse a curvas sin visibilidad o cambios de rasante donde un vehículo detenido es invisible y, al evitar que el conductor tenga que bajar a colocar un triángulo, ataca directamente la causa de muchos atropellos en calzada. De hecho, la DGT ya ha empezado a incluir este pictograma en los test teóricos del carné para que los futuros conductores lo reconozcan como una señal oficial más.




