Madrid concentra algunas de las facultades de medicina con más solera y proyección de España, y todas se apoyan en los grandes hospitales públicos de la región. Esa abundancia de oferta hace que elegir grado no sea una decisión automática: tradición clínica, capacidad investigadora, contacto precoz con pacientes o vínculo con la atención primaria cambian según el centro. Esta lista ordena tres de esas universidades atendiendo al conjunto de su propuesta docente, sin reducir el valor de una sola métrica.
Se ha comparado el proyecto docente de cada centro más allá de los rankings de producción bibliométrica. Cuentan la solera de los planes de estudio, la producción científica de sus institutos, la red de hospitales asociados y el lugar que ocupa la atención primaria en el currículo. También se ha tenido en cuenta la empleabilidad del título, medida a través del ajuste entre el número de graduados y las plazas de especialización MIR, así como la valoración que hacen los propios estudiantes de su experiencia.
3Universidad de Alcalá: mayor integración en atención primaria y salud comunitaria
La apuesta de la Universidad de Alcalá por la atención primaria no se limita a una asignatura suelta, sino que vertebra todo el grado. La Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud articula desde 2014 su docencia práctica con más de 40 centros de salud distribuidos por las áreas sanitarias de Alcalá, Torrejón, Guadalajara y Madrid, de modo que el estudiante se enfrenta a consultas reales de medicina de familia ya en los cursos clínicos. Ese recorrido culmina en quinto curso con la asignatura obligatoria ‘Atención Médica en Entornos Específicos: Atención Primaria y Urgencias’ y en sexto con unas prácticas tuteladas específicas en centros de salud. La facultad alberga además una de las cátedras pioneras de la especialidad, la Cátedra SEMERGEN-UAH, cuyos miembros participaron en 2009 en la redacción de los documentos que sirvieron de referencia nacional para la asignatura y las prácticas en centros de salud. Esa tradición explica que la prueba ECOE de competencias clínicas se ensayara por primera vez en 2007 en el centro de salud Miguel de Cervantes de Alcalá: la facultad evalúa al alumno en el mismo escenario donde ejercerá el médico de familia.
La vocación comunitaria va más allá del casco urbano. Desde el curso 2022-23, la facultad impulsó como proyecto piloto las Prácticas Clínicas de Grado en Entornos Rurales, un rotatorio curricular de sexto curso orientado a desarrollar destrezas clínicas, comunicativas y de prevención y promoción de la salud individual y comunitaria en el medio rural, con el propósito declarado de contribuir a la sostenibilidad del sistema sanitario público en zonas despobladas. El vínculo con la especialidad se prolonga en el posgrado: la Comunidad de Madrid forma a más de un millar de MIR y EIR de Medicina Familiar y Comunitaria en 174 centros de salud, varios de ellos acreditados y adscritos a la Universidad de Alcalá desde hace dos décadas, con más de 700 tutores en activo. Esa continuidad entre el aula, el rotatorio rural y la residencia convierte a la UAH en una de las facultades con mayor integración real entre la universidad y el primer nivel asistencial, y explica que sus egresados conozcan de primera mano una especialidad que el sistema necesita cubrir.



