Las 3 mejores universidades de Madrid para medicina

Madrid concentra algunas de las facultades de medicina con más solera y proyección de España, y todas se apoyan en los grandes hospitales públicos de la región. Esa abundancia de oferta hace que elegir grado no sea una decisión automática: tradición clínica, capacidad investigadora, contacto precoz con pacientes o vínculo con la atención primaria cambian según el centro. Esta lista ordena tres de esas universidades atendiendo al conjunto de su propuesta docente, sin reducir el valor de una sola métrica.

Se ha comparado el proyecto docente de cada centro más allá de los rankings de producción bibliométrica. Cuentan la solera de los planes de estudio, la producción científica de sus institutos, la red de hospitales asociados y el lugar que ocupa la atención primaria en el currículo. También se ha tenido en cuenta la empleabilidad del título, medida a través del ajuste entre el número de graduados y las plazas de especialización MIR, así como la valoración que hacen los propios estudiantes de su experiencia.

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Universidad Complutense de Madrid: la más veterana y con mayor tradición clínica

La Complutense puede presumir del árbol genealógico más largo de la medicina universitaria española. El grado procede de la universidad que el cardenal Cisneros fundó en Alcalá de Henares en 1499, donde la Medicina figuró entre las cuatro facultades fundacionales y comenzó a impartirse en 1508. Ya instalada en Madrid desde 1836, su historia se entrelaza con la del Real Colegio de Cirugía de San Carlos, creado por Carlos III en 1787 y germen del actual Hospital Clínico San Carlos, que hasta finales de los años sesenta fue el único centro donde se formaban clínicamente los médicos de la capital. Esa primacía tuvo reflejo institucional: por la Ley Moyano de 1857 fue la única facultad española autorizada a expedir el título de doctor en Medicina hasta 1954. Además, por sus aulas pasaron como profesores los dos únicos premios Nobel españoles de Medicina, Santiago Ramón y Cajal y Severo Ochoa.

Esa tradición clínica no es solo pasado. La facultad, instalada desde 1927 en el campus de Moncloa, reparte hoy la formación práctica entre grandes hospitales públicos: el Clínico San Carlos, el 12 de Octubre y el Gregorio Marañón, a los que se han sumado el Infanta Leonor, el Infanta Cristina y el Infanta Sofía. Tras superar el ciclo preclínico, los alumnos entran en planta desde tercer curso y culminan el grado con rotaciones de 36 créditos en sexto, además de la ECOE, la prueba de competencias con casos simulados que el Clínico y la Complutense organizan desde 2006 y que otras facultades del país han acabado imitando. Los indicadores la respaldan: el ranking de El Mundo la mantiene como segunda mejor universidad para estudiar Medicina y el QS la colocó en el top 50 mundial de empleabilidad, con una nota de corte cercana al 13,1 que la sitúa entre las más exigentes de España.

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