Iberdrola y Naturgy han solicitado a la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil una concesión para desarrollar una central hidroeléctrica de bombeo en Parada de Sil, Ourense, con un caudal de hasta 75.000 litros por segundo de los ríos Sil y Edrada. El movimiento refuerza el almacenamiento energético en una zona histórica para ambas utilities del Ibex 35, aunque todavía no hay decisión de inversión.
Una concesión de 75.000 litros por segundo en fase de originación
La solicitud la presenta A Senra Infraestructuras, sociedad impulsada conjuntamente por ambas compañías, y ha quedado recogida en el Boletín Oficial del Estado. El anuncio publicado el viernes por la CHMS abre un periodo de información pública y de competencia de proyectos para el expediente H/32/18942/CO/26. El documento fija el caudal solicitado y señala los ríos Sil y Edrada como las corrientes de las que se pretende derivar el agua. El volumen equivale a 75 metros cúbicos por segundo.
El trámite no supone todavía la autorización de la central ni la concesión definitiva del aprovechamiento. Durante un mes desde la publicación del anuncio, A Senra y otras empresas interesadas podrán presentar proyectos en competencia ante la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil. Las propuestas deberán incluir un proyecto suscrito por un técnico competente y la documentación exigida por el Reglamento del Dominio Público Hidráulico. La apertura de los documentos técnicos se celebrará a las 12.00 horas del séptimo día hábil en las oficinas de la Comisaría de Aguas, en Ourense.
El proyecto se encuentra en fase de originación. La eventual inversión estará condicionada, según fuentes del proyecto, por la obtención de una concesión hidroeléctrica suficientemente amplia y por un mecanismo de pagos por capacidad que haga viable la operación. El BOE no aporta por ahora detalles sobre potencia, capacidad de almacenamiento, inversión o calendario.
El Sil, cuenca compartida por dos gigantes del Ibex

La iniciativa devuelve el foco a la cuenca del Sil, uno de los grandes territorios hidroeléctricos de Galicia. Naturgy opera en el propio municipio de Parada de Sil la central de Regueiro, un aprovechamiento de 28,64 MW de potencia neta asociado al río Mao y puesto en marcha en 1949. Iberdrola, por su parte, controla en el entorno del Sil un complejo hidroeléctrico clave para su negocio hidráulico gallego.
La concesión es el primer filtro, pero la rentabilidad del bombeo dependerá del diseño del mercado de capacidad.
El complejo de Santo Estevo suma 451 MW de potencia instalada. Santo Estevo I aporta 263 MW y Santo Estevo II, operativa desde 2013, otros 188 MW. La segunda central permitió elevar la capacidad de generación de un enclave que Iberdrola ha desarrollado durante décadas en la cuenca del Sil.
| Instalación | Compañía | Potencia neta | Año |
|---|---|---|---|
| Central de Regueiro | Naturgy | 28,64 MW | 1949 |
| Santo Estevo I | Iberdrola | 263 MW | n/d |
| Santo Estevo II | Iberdrola | 188 MW | 2013 |
La presencia conjunta de ambas compañías en la misma cuenca convierte la ubicación planteada por A Senra en un entorno con larga trayectoria de aprovechamiento energético. La futura instalación, de aprobarse, se apoyaría en infraestructuras hídricas ya maduras, aunque las características técnicas definitivas aún están por definirse.
Almacenamiento, mercado de capacidad y el filtro de rentabilidad
El interés por una instalación de bombeo llega en un momento en el que el almacenamiento se ha convertido en pieza clave para el sistema eléctrico español. Las centrales de bombeo permiten devolver energía al sistema en horas de mayor demanda o cuando cae la producción renovable, y aportan flexibilidad y respaldo. Son, además, una de las tecnologías de almacenamiento a gran escala más maduras, aunque con costes elevados y periodos de recuperación largos.
Desde el punto de vista técnico, una central de bombeo eleva agua a un embalse superior en horas de excedente eléctrico y la turbina después para devolver electricidad al sistema. No tiene la velocidad de respuesta de una batería, pero ofrece almacenamiento de gran volumen durante horas y una vida útil larga. Por eso, su viabilidad no depende solo del precio de la electricidad: depende de que alguien retribuya la disponibilidad, incluso cuando no produce.
Aquí es donde el futuro mercado de capacidad adquiere importancia. La remuneración por disponibilidad puede convertirse en el elemento determinante para que proyectos de bombeo de gran tamaño alcancen la rentabilidad exigida a inversiones de elevada intensidad de capital. El regulador, la CNMC, tendrá un papel relevante en las reglas de ese mecanismo.
El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima identifica el almacenamiento como uno de los vectores para integrar más renovables, pero el desarrollo real de grandes bombeos ha sido lento por los largos trámites concesionales y la falta de señales de precio. La novedad de A Senra es operativa: dos competidores directos comparten el riesgo de originación antes de comprometer capital.
No hay decisión de inversión. La concesión será el primer gran condicionante; después, Iberdrola y Naturgy tendrán que valorar si las condiciones económicas y regulatorias permiten transformar la iniciativa en una inversión. El mercado lo leerá, previsiblemente, como una opción estratégica sin desembolso inmediato.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: el cierre del periodo de competencia de proyectos y la resolución de la CHMS sobre la concesión en los próximos meses.
- Reacción del valor: el impacto en cotización debería ser limitado, porque no hay compromiso de capital ni cifras de inversión; el mercado descuenta más el diseño del mercado de capacidad.
- Precedente sectorial: la cuenca del Sil ya integra activos hidráulicos de Naturgy e Iberdrola, lo que reduce el riesgo de rechazo territorial y aprovecha infraestructura existente.





