Iberdrola y Naturgy sellan alianza inédita y crean una batería hidroeléctrica Ourense

La sociedad conjunta A Senra ha pedido a la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil captar hasta 75.000 litros por segundo de los ríos Sil y Edrada. El trámite abre un mes de competencia de proyectos, pero todavía no hay decisión de inversión.

Iberdrola y Naturgy crearán una batería hidroeléctrica en Ourense con dos embalses del Sil. Las dos compañías han sellado una alianza inédita en el mercado hidroeléctrico español y han constituido la sociedad conjunta A Senra Infraestructuras para impulsar nuevos proyectos de almacenamiento hidráulico. La sociedad ha solicitado a la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS) una concesión para captar hasta 75.000 litros por segundo de los ríos Sil y Edrada, en el municipio ourensano de Parada de Sil.

La solicitud quedó recogida en un anuncio publicado este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El anuncio abre un periodo de información pública y de competencia de proyectos, lo que permite que otras empresas presenten durante un mes propuestas alternativas al aprovechamiento hidráulico planteado por A Senra Infraestructuras.

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El inicio del trámite no supone la autorización del proyecto ni la concesión definitiva del aprovechamiento. Se trata del arranque del procedimiento administrativo para determinar qué iniciativa puede resultar adjudicataria del uso solicitado. Fuentes empresariales consultadas han señalado que, por el momento, no hay ninguna decisión de inversión tomada sobre la central reversible.

Una alianza inédita para el almacenamiento hidráulico en Ourense

La alianza entre la primera eléctrica española y la tercera tiene un componente estratégico relevante. Aunque la sociedad conjunta se puso en marcha jurídicamente hace meses, es ahora cuando empieza a moverse sobre el terreno con una solicitud formal de concesión. El proyecto plantea aprovechar el agua de los ríos Sil y Edrada para un sistema de almacenamiento hidráulico de energía, una modalidad que utiliza dos embalses situados a distinta altura para bombear y turbinar agua según convenga al sistema eléctrico.

El caudal solicitado alcanza los 75.000 litros por segundo, una cifra considerable para un aprovechamiento de este tipo y que marca la ambición de la iniciativa. No se trata de una simple mejora de una central fluyente: el objetivo es convertir el desnivel entre dos embalses ourensanos en una batería con capacidad de devolver electricidad en los momentos de mayor demanda o menor generación renovable. La ubicación en la cuenca del Sil aporta a la propuesta un recurso hídrico con tradición hidroeléctrica en Galicia.

La alianza convierte dos embalses del Sil en una batería por bombeo, una jugada que Endesa, Red Eléctrica y Repsol seguían de cerca.

Parada de Sil se sitúa en la Ribeira Sacra ourensana, una zona donde la orografía y la presencia del río Sil han alimentado históricamente aprovechamientos energéticos. La CHMS, como organismo de cuenca, es la encargada de evaluar la solicitud y de dar entrada a los expedientes competidores. Durante el mes abierto a información pública, el proyecto de A Senra Infraestructuras tendrá que demostrar encaje técnico, ambiental y de dominio público hidráulico.

El trámite del BOE no garantiza ni autorización ni inversión, pero cambia el tablero del almacenamiento hidráulico en España.

Cómo funcionaría la central reversible de Parada de Sil

Una central hidroeléctrica reversible, también llamada de bombeo, funciona como una gran batería mecánica. Con dos embalses conectados por una conducción, el agua se turbina para generar electricidad cuando el sistema lo necesita y se bombea de vuelta al embalse superior en las horas valle, cuando la electricidad es barata o la generación renovable excede a la demanda. En el caso del proyecto del Sil, la captación solicitada de 75.000 litros por segundo define la dimensión del aprovechamiento, aunque la potencia final instalada y la capacidad de almacenamiento no se detallan en el anuncio publicado.

El procedimiento iniciado en la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil tiene un valor administrativo concreto: no prejuzga la solución técnica ganadora. La figura de competencia de proyectos permite que otras empresas planteen alternativas para el mismo tramo de río o para la misma zona de captación. Ese mecanismo es habitual en los aprovechamientos hidroeléctricos y obliga a que la propuesta de A Senra compita en plazo, y en condiciones de dominio público hidráulico.

La falta de decisión de inversión, confirmada por fuentes empresariales, relativiza el calendario. Primero debe cerrarse la fase administrativa, después analizarse la viabilidad económica y, solo al final, tomarse la decisión industrial. La publicación del BOE marca el punto de partida, no el pistoletazo de salida de las obras.

El pulso con Endesa, Red Eléctrica y Repsol por el bombeo

La iniciativa coloca a Iberdrola y Naturgy en un segmento —el almacenamiento hidráulico de larga duración— que ya estaba en el radar de otras grandes del sector energético español. Endesa y Red Eléctrica (REE) también han mostrado interés por las centrales de bombeo, y Repsol mantiene su emblemático proyecto de Aguayo, en Cantabria. La alianza de las dos eléctricas eleva la presión competitiva en un ámbito donde los emplazamientos viables son escasos y el valor del almacenamiento crece con la penetración renovable.

El almacenamiento por bombeo ofrece una de las pocas soluciones maduras para guardar electricidad a gran escala durante muchas horas. A diferencia de las baterías electroquímicas, pensadas para ciclos más cortos, una central reversible puede desplazar grandes volúmenes de agua entre dos embalses y devolver esa energía cuando el sistema más lo necesita. Ese perfil encaja con los problemas de gestión de un mix eléctrico con cada vez más eólica y fotovoltaica, cuya producción no siempre coincide con el consumo.

El proyecto del Sil no está exento de riesgos. La tramitación de concesiones hidráulicas implica evaluación ambiental, análisis de caudales ecológicos y encaje con los usos del territorio. Además, la competencia de proyectos abierta durante un mes puede desembocar en una propuesta alternativa con mejor puntuación. La alianza entre Iberdrola y Naturgy reduce el riesgo financiero del desarrollo, pero no elimina los filtros administrativos ni garantiza que A Senra resulte adjudicataria.

La señal que el sector seguirá de cerca será la resolución de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil. Si el expediente avanza sin competidores capaces de desbancarlo, el proyecto pasará de la fase de solicitud a la de autorización y, después, al examen de rentabilidad por parte de los consejos de ambas compañías. La inversión no está comprometida, y los próximos hitos administrativos serán tan relevantes como las decisiones industriales que puedan adoptarse más adelante.


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