Elecciones en Sajonia-Anhalt: la ultraderecha AfD aspira a la mayoría absoluta, un hito inédito en Alemania desde 1945

El resultado dependerá de cuántos partidos pequeños superen el umbral del 5%. Si SPD, Verdes, FDP y BSW quedan fuera, la ultraderecha podría gobernar sin necesidad de pactos.

He analizado los sondeos de las elecciones en Sajonia-Anhalt publicados esta semana. La conclusión es inmediata: la ultraderecha alemana, la AfD, llega a la cita del 6 de septiembre con más del 40% de intención de voto y opciones reales de lograr la mayoría absoluta, un escenario inédito en Alemania desde 1945.

Los 1,7 millones de electores de este estado oriental decidirán si el candidato de la AfD, Ulrich Siegmund, se convierte en el primer jefe de gobierno de extrema derecha en la historia de la posguerra alemana. La oficina regional de protección de la Constitución ya clasificó al partido como extremista de derechas en 2023.

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La aritmética del umbral del 5%

El desenlace del domingo no depende solo de la fuerza de la AfD. Depende, sobre todo, de cuántos partidos logren superar el umbral del 5% necesario para entrar en el parlamento regional de Magdeburgo.

  • CDU: el partido del actual presidente regional, Sven Schulze, es la segunda fuerza, pero necesitaría aliados para gobernar.
  • Die Linke: con arraigo en el este de Alemania, es el tercer partido con representación asegurada.
  • SPD: los socialdemócratas están por debajo del 8% que obtuvieron hace cinco años y podrían quedar fuera del parlamento.
  • FDP: los liberales no superan el 3% en los sondeos.
  • Verdes: el partido ecologista también está en riesgo de quedar fuera.
  • BSW: la Alianza Sahra Wagenknecht, fundada en 2024, no alcanza el 5% en las encuestas.

La aritmética es directa: cuantos más partidos queden fuera, más escaños recibirá la AfD con el mismo porcentaje de voto. Si solo la CDU y Die Linke consiguieran superar el umbral junto a la AfD, los ultras podrían gobernar en solitario con mayoría absoluta.

Aquí aparece el principal obstáculo político. La CDU aprobó en 2018 una resolución de incompatibilidad que le impide cooperar tanto con la AfD como con Die Linke. Si el partido de Schulze mantiene ese veto, incluso un gobierno en minoría se antoja difícil.

Die Linke tiende la mano a la CDU

Die Linke se ha mostrado dispuesta a apoyar a Schulze para asegurarle un segundo mandato y bloquear el acceso de la AfD al poder. Su copresidente, Luigi Pantisano, lo expresó con claridad ante la cadena ZDF:

«En los últimos años, desde Die Linke hemos demostrado que asumimos la responsabilidad como país. Especialmente cuando se trata de poner freno a la AfD.» — Luigi Pantisano, copresidente de Die Linke, declaraciones a la cadena ZDF, septiembre de 2026

La posibilidad de que la CDU tenga que aceptar el apoyo de Die Linke en Magdeburgo, pese a su resolución de 2018, es una de las paradojas de esta elección.

Lo que veo: la inestabilidad se concentra en el este

Lo que observo es que el avance de la AfD se concentra en el este del país y responde a un patrón electoral que no es nuevo, pero que ahora alcanza un punto de inflexión. El politólogo Oliver Lembcke, de la Universidad del Ruhr, califica la situación de la BSW de endgame: el partido de izquierda populista no deja de desinflarse desde su fracaso en las federales de 2025, cuando se quedó a miles de votos del 5%.

El escenario que se abre es una encrucijada. O bien la AfD se aprovecha del fracaso electoral de los partidos pequeños y gobierna, o bien se abre en Magdeburgo una negociación de alianzas excepcionales, en la que la CDU tendría que revisar sus propias reglas internas.

El riesgo económico es evidente. Un gobierno de AfD en Sajonia-Anhalt introduciría un factor de incertidumbre jurídica y política en una economía alemana ya débil, con efectos en la confianza inversora, en los flujos de inversión extranjera directa y en la percepción de estabilidad del mayor socio industrial de la eurozona.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto directo en la economía española es todavía indirecto, pero no por ello irrelevante. Sajonia-Anhalt no es un motor industrial federal, pero la victoria de la AfD en solitario reforzaría la lectura de que la fragmentación política alemana ha llegado para quedarse.

  • El Euríbor, principal referencia de las hipotecas variables en España, es sensible a la deuda pública alemana. Un aumento de la inestabilidad política en Berlín puede ampliar las primas de riesgo y elevar los costes de financiación en la eurozona.
  • Las empresas españolas exportadoras, especialmente las que dependen del mercado alemán como destino, seguirían con cautela la posible erosión del marco institucional alemán.
  • Para el BCE, la inestabilidad en el este alemán introduce un factor de incertidumbre que no altera la senda de los tipos, pero sí puede condicionar la comunicación de Fráncfort en los próximos meses.

En mi lectura, la elección del domingo en Sajonia-Anhalt no cambia por sí sola la política monetaria europea, pero es una señal más de que la fragmentación política en el corazón de Europa tiene costes económicos diferidos para todos los socios de la zona euro.


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