XTEND sale a bolsa en el NYSE valorada en 1.500 millones para escalar sus drones de defensa pese a ampliar pérdidas

Debuta mediante una fusión con la cotizada JFB y sin ampliar capital público: el importe privado se redujo de 152 a 100 millones de dólares para limitar la dilución. La valoración contrasta con ingresos trimestrales de 5,8 millones y pérdidas que se duplican.

El capital por la defensa tecnológica acelera una salida a bolsa de drones impensable hace un lustro: XTEND debuta en el NYSE valorada en 1.500 millones de dólares pese a ampliar pérdidas. La lección de valoración queda servida.

Una salida a bolsa sin levantar capital público

La compañía israelí no ha elegido la vía clásica de la OPV. Sale a cotizar mediante una fusión con JFB, una cotizada del sector inmobiliario, tras el acuerdo firmado en febrero. Aunque JFB mantiene cierta actividad operativa, su ticker pasará a ser XTND.

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Bajo esta estructura, XTEND no capta capital de inversores públicos. La financiación llega de un grupo de fondos privados mediante un acuerdo de inversión que, según la documentación de la operación, pasó de los 152 millones de dólares previstos a un cierre de 100 millones.

De esa cifra, la firma ya recibió 42 millones de dólares al sellarse la fusión a principios de 2026, instrumentados como un SAFE, un vehículo convertible en acciones más adelante. Los 60 millones restantes llegarán en los próximos días.

El grupo inversor y cuánto se diluyen los fundadores

El consorcio lo lidera American Ventures, que tras la operación controlará el 15% y se convierte en el mayor accionista. Le acompañan Aliya Capital y el fabricante estadounidense de drones Unusual Machines, además de fondos israelíes como Protego, Union Tech, Chartered Group, Len Blavatnik y TAU Ventures, el vehículo de la Universidad de Tel Aviv.

startups de defensa

La reducción del importe privado no obedeció a falta de demanda, según el cofundador y CEO Aviv Shapira, sino al deseo de los accionistas históricos de limitar la dilución. Aun así, la cotización de JFB ha caído un 36% desde el anuncio de la fusión, lo que enfría el entusiasmo de Wall Street.

Levantar una valoración pública no es sinónimo de haber validado el negocio: es una apuesta que el mercado cobrará con ingresos reales y caja sostenible.

Ingresos modestos y pérdidas que se duplican

Los contratos apuntan demanda: 12.500 sistemas desplegados en 30 países, un marco plurianual de 15 millones de dólares con el Ministerio de Defensa de un socio de la OTAN y otro de 12 millones con el Departamento de Defensa estadounidense. Pese a ello, la foto financiera sigue lejos de una cotizada convencional.

En el primer trimestre de 2026 registró 5,8 millones de dólares de ingresos, un 234% más interanual, pero la pérdida neta se duplicó hasta 11,5 millones. Cerró 2025 con 20 millones de facturación (un 20% más) y pérdidas de 27 millones, frente a los 17 millones de 2024.

El contraste llega con sus propias proyecciones: 85,6 millones para 2026, 150 millones en 2027 y 381 millones en 2028, con rentabilidad esperada en 2027. La compañía admite que eran optimistas y no las actualizará.

📦 Caso de estudio: XTEND

  • El reto: Salir a bolsa rápido para aprovechar el apetito por la defensa tecnológica sin una OPV tradicional.
  • La jugada: Fusión con la cotizada JFB y 100 millones de dólares privados convertibles, sin ampliar capital público.
  • El resultado: Debut en el NYSE valorado en 1.500 millones, con pérdidas crecientes e ingresos trimestrales de 5,8 millones.
  • La lección: La valoración no exime de escalar: el mercado exigirá que el pipeline se convierta en caja.

Qué debe demostrar XTEND para no quedarse en una valoración de escaparate

La historia de XTEND es atípica. Nació en 2018 de los hermanos Aviv y Matteo Shapira tras vender Replay a Intel por 200 millones de dólares. Empezó como compañía de videojuegos y giró hacia la defensa cuando los drones comenzaron a tener aplicaciones físicas en la frontera con Gaza, antes del 7 de octubre.

Hoy se define como un sistema operativo para robots autónomos y quiere ser ‘el Android de la robótica’. Shapira mira el rally de Ondas, cuyas acciones subieron un 750% en dos años comprando empresas israelíes de defensa, y subraya que XTEND no es un holding: tiene una columna común de software.

Vamos a los números. Pagar 1.500 millones por una compañía que perdió 27 millones en 2025 implica confiar en que los ingresos se multiplicarán por cuatro este año. No es imposible en defensa, porque los contratos militares aportan recurrencia, pero el castigo del 36% en JFB avisa de que el mercado no compra narrativa sin evidencia.

La lección para un founder que esté valorando una salida a bolsa o una fusión similar es clara: la proyección que no está respaldada por una cartera firme se convierte en un activo tóxico durante el roadshow. Mejor levantar menos, diluirse lo justo y cerrar contratos, que prometer una curva que el primer trimestre ya desmiente.

La moraleja para el ecosistema español no es menor. La defensa tecnológica deja de ser un nicho vetado al capital europeo y los fondos miran cada vez más a startups con capacidad de firmar contratos con la OTAN. El listado de XTEND y el rally de Ondas ponen una referencia de múltiplos, pero también recuerdan que una cartera comercial sólida vale más que una historia bélica llamativa.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Valida el contrato antes que la proyección: Asegúrate de que el pipeline comprometido soporta al menos el 70% del crecimiento que cuentas a los inversores.
  • Cuida la dilución sin maquillar la historia: Reducir la captación para proteger a los fundadores es legítimo, pero no a costa de ocultar el gap de ingresos.
  • Compara múltiplos de verdad: Si tu valoración crece tres veces en un año, apóyate en comparables de software y defensa, no solo en el hype del sector.
  • El runway no perdona: Con pérdidas al alza, calcula cuántos trimestres de caja cubren los 100 millones antes de comprometer gasto fijo.

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