Pump.fun y Hyperliquid acaparan el 90% de las recompras de tokens cripto: 638M en 2026

Hyperliquid ha retirado 1.300 millones de dólares en HYPE desde diciembre de 2024 y Pump.fun ya ha quemado 163.000 millones de tokens PUMP. Sky, Jupiter y Chainlink también recompran, pero solo dos activos brillan en precio.

Las recompras de tokens cripto marcan un récord en 2026: 638 millones de dólares, de los que casi el 90% procede de dos proyectos. Pump.fun, la plataforma de lanzamiento de memecoins de Solana, y Hyperliquid, un exchange descentralizado de futuros perpetuos, son los grandes compradores de sus propios tokens.

Los datos los ha publicado Allium Labs, una firma de análisis on-chain, y revelan un salto notable: los 638 millones de dólares de este año superan los 545 millones del mismo periodo de 2025 y dejan casi en anécdota los 366.000 dólares de todo 2024. Dicho de otro modo, la recompra de tokens ha pasado de experimento a estrategia de tesorería en algo más de dos años.

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Un récord de 638 millones con dos protagonistas

Hyperliquid encabeza el ranking. Este exchange descentralizado de futuros perpetuos, derivados que permiten operar sobre el precio de un activo sin fecha de vencimiento, destina el 99% de sus comisiones de protocolo y negociación a recomprar su token HYPE. Desde diciembre de 2024 ha retirado del mercado 1.300 millones de dólares en HYPE.

La semana pasada, el activo marcó un nuevo máximo histórico de 86,71 dólares el 27 de agosto, coincidiendo con la activación de un nuevo motor de recompra. No es un detalle menor: significa que el mercado está valorando positivamente la constancia del programa.

El segundo gran comprador es Pump.fun, el lanzador de memecoins de Solana. Utiliza la mitad de cada dólar que ingresa para comprar su token PUMP en el mercado abierto y quemarlo de forma permanente, es decir, retirarlo de circulación. Ha desplegado 442,94 millones de dólares con este mecanismo y ha quemado 163.000 millones de tokens PUMP, equivalentes al 16,3% de la oferta total.

La mecánica importa: al reducir la oferta en circulación, cada token restante debería ganar peso relativo si la demanda se mantiene. Pero la clave está en ese condicional.

Otros protocolos también recompran, aunque a mucha distancia. Sky Protocol ha adquirido unos 26 millones de dólares en su token SKY. Lido mantiene un programa llamado NEST, que usa parte de sus ingresos para comprar LDO cuando se cumplen ciertos umbrales. Chainlink ha hecho recompras puntuales. Y Jupiter, el agregador de exchanges descentralizados de Solana, lleva gastados 14 millones de dólares en recompras de JUP durante 2026.

Las recompras retiran oferta, pero no fabrican demanda: solo funcionan si el proyecto sigue generando ingresos reales.

Qué dicen los precios: el rally de agosto complica la lectura

El rendimiento de los tokens muestra resultados muy dispares. Desde el 1 de enero, HYPE sube un 217,9% y PUMP un 124,5%. La foto cambia para el resto: Sky avanza un 20,1%, Jupiter un 9,3%, Chainlink cede un 7,6% y Lido se deja un 39%.

El problema es que agosto ha traído un rally general del mercado cripto que ha levantado a casi todos los activos de la tabla. Hasta el 31 de julio, HYPE era el único token con una ganancia relevante, del 106,3% en el año; PUMP apenas sumaba un 8,2%, y LINK perdía un 33%. Solo en agosto, PUMP se disparó un 107,5% y LINK rebotó un 37,9%.

Ese entorno alcista dificulta aislar el efecto real de las recompras. Un inversor que mire solo la tabla de retornos podría atribuir a las recompras lo que en realidad ha sido viento de cola del mercado.

Además, conviene recordar que el rally de agosto no ha salvado a todos: LDO y LINK siguen en negativo pese a sus programas de recompra. Es la prueba más clara de que comprar tokens propios no es un escudo contra la debilidad del negocio.

Recomprar no es una garantía: la lectura de fondo

En bolsa, una empresa que recompra acciones está mandando una señal de confianza en su generación de caja. En cripto, la lógica es parecida, pero con más volatilidad y menor visibilidad. Hyperliquid y Pump.fun tienen algo en común: generan ingresos reales y los canalizan de forma agresiva hacia su token. No todos pueden hacerlo.

El riesgo está en la dependencia del momento de mercado. Pump.fun vive de las memecoins, el segmento más especulativo de Solana. Hyperliquid depende del volumen de derivados. Si la actividad cae, las recompras se reducen, y la señal se debilita.

Dicho sin rodeos: recomprar no es una garantía de revalorización. Es una señal de disciplina de tesorería y de alineación de incentivos, pero el precio lo decide el flujo de compradores externos. Los datos de Allium Labs lo confirman: los dos protocolos que más recompran son, precisamente, los que están ganando. El resto ni siquiera puede celebrar.

Para los holders de SOL, la lectura es clara. El ecosistema Solana concentra dos casos de éxito: Pump.fun y Jupiter, mientras Hyperliquid, fuera de Solana, pelea por el trono de la recompra. Habrá que seguir el ritmo de quemas de PUMP tras el verano: si la actividad de memecoins se enfría, la historia cambiará rápido.


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