La cotización de Substrate Artificial Intelligence en BME Growth cerró el viernes 28 de agosto en 0,0478 euros por acción, según la ficha actualizada por BME. Con 331,13 millones de acciones en circulación, la capitalización se reduce a 15,83 millones de euros.
El dato confirma una caída del 2,85% en la última sesión y una rentabilidad anual del -32,29% en 2026. La tecnológica española acumula un descenso sostenido que no se explica solo por el castigo general a la microcapitalización.
La ficha de BME Growth identifica el valor con ISIN ES0105650008 y un nominal de 0,1 euros por acción. El capital social admitido asciende a 33,11 millones de euros, un importe que apenas supera el doble de la capitalización actual.
La ficha de BME Growth confirma el dato del viernes 28 de agosto
BME ha actualizado la ficha de Substrate Artificial Intelligence en su segmento de pymes en expansión. El registro confirma la presencia de la compañía en el mercado español, aunque no se trata de una incorporación reciente: la empresa cotiza en BME Growth desde el 17 de mayo de 2022.
El último cruce del día 28 dejó un volumen de 5,24 millones de acciones y un efectivo de 254.890 euros. Son cifras modestas incluso para los estándares del segmento y denotan una liquidez limitada para el minorista que quiera entrar o salir sin fricciones.
La ficha recoge la cita del presidente, Lorenzo Serratosa: ‘Impulsamos el cambio de la economía y la sociedad hacia la sostenibilidad y la eficiencia con la inteligencia artificial. La sede social figura en la Avenida Real Fábrica de Sedas 28, Talavera de la Reina.
Una caída anual del 32% en un segmento como BME Growth no se compensa con el relato tecnológico; se corrige con ejecución y contratos recurrentes.
Una cotización quebrada pese a la tecnología diferencial

Pese al desplome anual, Substrate AI defiende una tecnología propia de IA bioinspirada que resuelve, según la consultora Gartner, los fallos clásicos del aprendizaje reforzado. Su propuesta quiere operar con pocos datos y adaptarse a entornos no estacionarios, dos carencias habituales en los algoritmos convencionales.
La tecnología fue desarrollada por Bren Worth junto con el Rensselaer Polytechnic Institute de Nueva York. Se presentó en el foro BICA 2021 y ha servido para construir un modelo de productos propios en verticales como salud, fintech, energía, recursos humanos, formación, minería o contact centers.
Análisis Merca2: la IA biológica no ha traducido reconocimiento en valor bursátil
En mi lectura, la distancia entre la propuesta tecnológica y el precio de mercado es el síntoma más claro de un problema de confianza. La empresa tiene una base accionarial de 331 millones de acciones, un capital nominal reducido y una facturación que la ficha de BME no detalla. Falta la parte de negocio que sostenga la valoración.
El descenso del 32,29% en 2026 borra cualquier prima por el calificativo ‘inteligencia artificial’. No es un rechazo a la biotecnología, sino a la ausencia de visibilidad sobre ingresos, márgenes y flujo de caja. En mi experiencia, los inversores minoristas de BME Growth castigan primero la liquidez y después la falta de hitos accionables.
El principal riesgo no es la volatilidad, sino la tentación de ampliar capital con la acción a 0,0478 euros. Cada nueva ampliación a estos precios diluiría a los accionistas actuales de forma muy agresiva. La empresa ya arrastra una capitalización baja y una rentabilidad anual incómoda.
La ficha actualizada por BME no aporta calendario de resultados ni cifras de explotación del primer semestre. Sin esa información, conviene seguir el valor como una apuesta binaria; no como una inversión con tesis de descuento.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: La acción cerró el viernes 28 de agosto en 0,0478 euros, con un descenso diario del 2,85% y un efectivo de 254.890 euros.
Clave técnica: La cotización acumula una caída anual del 32,29% y pierde la franja de 0,05 euros, lo que deja a la vista un soporte histórico mínimo en torno a 0,04 euros.
Apunte macro: BME Growth sigue drenando liquidez en los valores de menor capitalización y la prima por narrativa de inteligencia artificial se reduce en todo el continuo español, con los índices de microcaps en negativo en lo que va de 2026.




