
Hacienda ha rechazado 70 euros en rotuladores a un asesor fiscal por no conservar la factura, según Diario Sur.
El caso es más que una anécdota. La Agencia Tributaria revisa cada partida y, cuando falta el justificante, el gasto desaparece de la declaración. Un gasto sin factura no es un gasto deducible, por mucho que esté relacionado con la actividad.
Qué pasó con los 70 euros en rotuladores
El protagonista es Rubén Candela, asesor fiscal de Málaga y exsubinspector de Hacienda, que lo contó en una entrevista con Diario Sur. Hacienda le reclamó 70 euros porque alguien en su despacho compró rotuladores en una papelería y no guardó la factura.
Candela recuerda que pelea este tipo de liquidaciones todos los años y que suele ganarlas, salvo en una ocasión en la que se le pasó el plazo para recurrir. La anécdota de los rotuladores no es un castigo por comprar material de oficina: es la consecuencia de no poder acreditar el gasto.
Para Hacienda no basta con que el gasto exista. Tiene que estar documentado y ser coherente con la actividad. Sin factura, el contribuyente se queda sin defensa.
Un gasto sin factura no se pelea con argumentos: se pelea con papel, porque para Hacienda lo no justificado es dinero que se pierde.
Qué gastos puede deducir un autónomo y qué pide Hacienda
En estimación directa, el régimen general del IRPF, un autónomo tributa por el rendimiento neto: ingresos menos gastos. Para que un gasto sea deducible, debe cumplir tres criterios: estar vinculado a la actividad, estar justificado con factura y figurar en el libro de gastos e inversiones.
Hacienda no rechaza la compra de material de oficina: rechaza el gasto sin factura. La diferencia es importante. Un rotulador se puede deducir si está afecto a la actividad; sin un justificante que identifique el gasto, no hay deducción.
El asesor fiscal puso otro ejemplo de libro: una periodista pretendía deducirse una factura de una tienda de lencería. No coló. Por muy profesional que sea la compra, si no guarda relación con la actividad, no es deducible.
Cómo justificar cada gasto y el error que más cuesta
El error más común no es deducir rotuladores, sino mezclar gastos del negocio con gastos personales. El segundo es no guardar las facturas en el momento de la compra. El tercero es creer que un movimiento bancario sirve de justificante: un extracto ayuda, pero Hacienda pide factura como regla general.
Para justificar un gasto, conviene conservar la factura completa, anotarla en el libro de gastos e inversiones y poder explicar la relación con la actividad. Cuanto más claramente esté identificado el proveedor y la fecha, menos margen deja para una interpretación en contra.
El despiste de los rotuladores demuestra que no hace falta un gasto extravagante para que Hacienda lo ponga en cuestión. Basta con guardar el documento en el momento de pagar.
El foco de Hacienda y la brecha con el fraude millonario
En la entrevista, Candela apuntaba a una contradicción difícil de explicar: Hacienda pelea 70 euros de papelería mientras en la lista de deudores aparecen contribuyentes que han devengado 600.000 euros sin que nadie los haya olido, y saltan tramas de fraude de hidrocarburos por 200 millones.
El control sobre el gasto del autónomo es mucho más barato de ejecutar que las investigaciones de grandes tramas. Una liquidación por rotuladores se ventila en un expediente, mientras que el fraude organizado exige años de inspección. El resultado es una presión desproporcionada sobre el negocio pequeño, que además suele responder antes.
El aviso práctico no es pelear contra el sistema: es blindar la contabilidad. El autónomo que conserva cada factura y la anota queda protegido ante una revisión. Quien no las guarda, regala argumentos.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: No hay una fecha límite para guardar facturas; conviene conservarlas al menos durante la prescripción fiscal general de cuatro años.
- ✅ Requisitos clave: Gasto vinculado a la actividad, factura a tu nombre y apunte en el libro de gastos e inversiones.
- 🌐 Dónde consultarlo: En la sede electrónica de la AEAT o con un asesor fiscal para revisar qué partidas son deducibles.
- 💰 Importe o coste: El rechazo de un gasto no es una multa directa: aumenta el rendimiento neto y pagas más IRPF. En el caso citado, 70 euros de gasto rechazado.
- ⚠️ Error a evitar: No guardar la factura en el momento de la compra, pensando que un extracto bancario vale como justificante.





