EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Colegio de Registradores ha difundido el Anuario 2015 de la Estadística Registral Inmobiliaria con los datos completos de compraventas e hipotecas en España.
- ¿Quién está detrás? El Colegio de Registradores de la Propiedad (CORPME), a través de su Centro de Procesos Estadísticos y con el asesoramiento técnico de la Universidad de Zaragoza.
- ¿Qué impacto tiene? Las familias alcanzan el 87,3% de las compras de vivienda, los extranjeros concentran el 35,6% de las operaciones en Baleares y el tiempo medio de posesión sube a 12 años y 7 meses.
El Colegio de Registradores de la Propiedad (CORPME) ha publicado el Anuario 2015 de la estadística registral inmobiliaria. El volumen consolida los balances trimestrales y el avance presentado en febrero, y deja una lectura clara: las familias retomaron protagonismo en la compraventa de vivienda mientras las empresas se retiraron del mercado.
La estadística registral inmobiliaria es el indicador oficial de compraventas e hipotecas que se extrae del Registro de la Propiedad, disponible en la web del Colegio de Registradores. Cada operación queda anotada y permite al Colegio dibujar con precisión quién compra, quién vende, cuánto tarda en vender y qué superficie adquiere. No es una encuesta: es el registro de lo ya inscrito.
La cuota de las familias: del 78,1% al 87,3% en dos años
El dato con más alcance del Anuario es la distribución de compraventas entre personas físicas y jurídicas. Las familias protagonizaron el 87,3% de las operaciones en 2015, frente al 84,7% de 2014 y el 78,1% de 2013. Son dos años consecutivos de ganancia de cuota.
En el otro lado, las empresas continuaron perdiendo peso. Representaron el 12,7% de las compraventas en 2015, frente al 15,3% de 2014 y al 21,9% de 2013. La cifra queda además muy lejos del 5,1% que exhibían en 2007, antes del estallido de la burbuja. Las empresas están presentes, pero ya no mandan en el residencial español.
Esta distribución no es homogénea. Canarias, Murcia y Cataluña son las comunidades donde las empresas mantienen mayor peso relativo. En el extremo contrario, el País Vasco, Extremadura, La Rioja y Asturias muestran el mayor protagonismo de los particulares.
Baleares y el peso del comprador extranjero
La estadística confirma la progresión del comprador extranjero en el mercado español. Las adquisiciones de vivienda por ciudadanos foráneos representaron de media el 13,2% del total en 2015, el séptimo año consecutivo de crecimiento desde el 4,2% registrado en 2009, el punto más bajo de la serie.
La estadística registral no registra opiniones: registra escrituras. Y en las escrituras de 2015, las familias recuperaron el terreno que el crédito les había arrebatado.
La geografía es reveladora. Baleares encabeza la tabla con el 35,6% de las compraventas protagonizadas por extranjeros, seguida de Canarias (28,1%) y la Comunidad Valenciana (26,4%). En el extremo opuesto, Galicia (0,6%), Extremadura (0,8%) y Castilla y León (1,4%) quedan al margen de la la demanda internacional.
El Anuario incluye además una segmentación específica sobre las compras de viviendas de más de 500.000 euros, en línea con las reformas legislativas sobre permisos de residencia vinculados a la inversión inmobiliaria. Estas operaciones representaron el 5,2% del total de compraventas de extranjeros, con Baleares de nuevo a la cabeza (16%).
En cuanto a superficie, los compradores se decantan por viviendas de tamaño medio o medio-grande. Las de menos de 40 m² representan el 3,7% de las operaciones, frente al 17,1% de las de 40-60 m². El 79,2% restante se reparte entre viviendas de 60-80 m² (29,1%) y de más de 80 m² (50,1%). Navarra y Extremadura destacan con dos tercios de las viviendas por encima de 80 m².
La Ficha del Inversor
La cifra que mejor resume el momento es el 87,3% de cuota de las familias en las compraventas. El porcentaje no tiene precedente cercano. En 2013 era del 78,1%, lo que significa una ganancia de 9,2 puntos en solo dos ejercicios. Es la constatación de que la recuperación del residencial se apoyó en demanda doméstica, no en el inversor especulativo.
La tendencia a seis meses vista apunta a una consolidación del patrón. La estadística registral no puede predecir el futuro, pero sí documenta la inercia: el tiempo medio de posesión ha subido de 7 años y 10 meses en 2008 a 12 años y 7 meses en 2015. Las compraventas con periodo de posesión superior a cinco años pasaron del 43,7% en 2007 al 80,7% en 2015. La vivienda se ha convertido en un activo de largo plazo, no en una operación de rotación rápida.
El perfil recomendado es el comprador familiar de vivienda habitual. La estadística demuestra que es el segmento que sostiene el mercado. El inversor patrimonial interesado en alquiler turístico encontrará en Baleares el epicentro, con el 35,6% de compras extranjeras, pero deberá medir el riesgo regulatorio. El gran inversor institucional, por su parte, observa un mercado que era suyo en 2007 (5,1% de las operaciones) y que ya no ofrece el mismo margen.
La lectura a medio plazo es estructural. El tiempo medio de posesión de la vivienda alcanza los 12 años y 7 meses en España, lejos de los 7 años y 4 meses de 2007. Es el legado del ciclo bajista: se vende más tarde, se compra menos para especular y se retiene el activo como refugio patrimonial. Habrá que seguir la próxima entrega para comprobar si el ciclo se consolida o si la subida de tipos invierte la tendencia.




