Cada vez que llega el cierre de un trimestre, el mundo tecnológico y los mercados de valores parecen entrar en crisis antes de la presentación de resultados de Nvidia. La empresa tecnológica es clave para el desarrollo de la inteligencia artificial gracias a sus chips, por lo que conocer la demanda alrededor de sus productos y sus resultados resulta fundamental para conocer la realidad de empresas como OpenAI o Anthropic. Pero también la convierte en una empresa que debe lidiar con un estándar propio dentro del sector.
Así lo deja entender el análisis de Lale Akoner, analista de eToro, quien señala que la empresa puede verse en la situación de superar sus expectativas y aun así decepcionar a los inversores. «Una ligera superación de las previsiones de resultados podría no ser suficiente para provocar una reacción significativa del mercado, dado que las expectativas ya son elevadas. Los inversores querrán ver pruebas de que la cartera de pedidos de Nvidia continúa creciendo y de que Rubin puede sustentar otro fuerte incremento de los ingresos», explica la analista.
«Los márgenes de beneficio también serán importantes. El encarecimiento de la memoria y de los servicios de fabricación podría elevar los costes, por lo que Nvidia deberá demostrar que su política de precios y la combinación de productos pueden mantener los márgenes cerca del 75 %. Cualquier recuperación significativa de las ventas en China supondría un potencial adicional al alza, ya que las expectativas actuales parecen limitadas», sentencia Akoner.

Por su lado, Britney Nguyen en MarketWatch es algo más optimista y avisa de que los accionistas están operando como si Nvidia ya tuviera un resultado negativo cuando, en la práctica, la duda real es su capacidad de crecimiento para los próximos años. Aunque Nguyen avisa de que resulta difícil identificar cuál será el próximo catalizador positivo, considera que, cuando el valor recupere el impulso, su movimiento podría ser especialmente rápido.
La analista fija un precio objetivo de 350 dólares, lo que representa un potencial de revalorización aproximado del 67 % respecto a la cotización actual. Puede parecer optimista, pero la realidad es que la apuesta por Nvidia es clave en los próximos meses, y que si el mercado de la inteligencia artificial tiene buena salud, lo esperado es que la empresa siga creciendo.
Mercado en la IA más allá de las apuestas norteamericanas
Lo cierto es que la situación de Nvidia es especialmente llamativa, pues sigue siendo de las pocas opciones para el desarrollo de estas tecnologías, como bien recuerda la analista de eToro:
«La demanda se está ampliando más allá de las grandes empresas tecnológicas estadounidenses. Los proveedores de servicios de IA en la nube, los gobiernos y los desarrolladores de modelos avanzados de inteligencia artificial están construyendo sus propias infraestructuras. Corea del Sur y Japón también han anunciado importantes planes nacionales de IA», escribe Akoner.
«Las alianzas de Nvidia con seis grandes instituciones financieras podrían contribuir a financiar más de 500.000 millones de dólares en infraestructuras de IA. Esto podría respaldar la demanda, aunque los inversores también se preguntarán si los clientes pueden obtener una rentabilidad suficiente de estos proyectos», sentencia.
Los inversores juzgarán el éxito de la plataforma Vera Rubin
Uno de los puntos en los que los analistas, tanto de eToro como de MarketWatch, hacen énfasis es el efecto que tendrá la nueva plataforma Vera Rubin en la capacidad de Nvidia de captar nuevos clientes en el sector. Anunciada por la tecnológica como «una plataforma diseñada para la era de la IA agentiva y el razonamiento, desarrollada para dominar la resolución de problemas en múltiples pasos y los flujos de trabajo extensos y complejos a gran escala».
Según eToro, los inversores se centrarán en la rapidez con la que puede aumentar la producción de Vera Rubin. Los primeros envíos parecen estar cumpliendo el calendario previsto, aunque se espera que el incremento más significativo llegue más adelante durante el año.
Aun así, se cuenta con que la demanda de Blackwell debería ayudar a Nvidia a gestionar esta transición. Si los volúmenes iniciales de Rubin son inferiores a lo previsto, unos mayores envíos de Blackwell podrían compensar buena parte de la diferencia. La mejora de la disponibilidad de soluciones avanzadas de encapsulado de chips y de memoria también respalda la posibilidad de alcanzar mayores niveles de producción en 2027.
¿Hay riesgo de una burbuja de la IA para Nvidia?
Como ya es costumbre, la cercanía de los resultados de Nvidia eleva las voces que avisan de una posible burbuja en el sector de la IA. En este caso ha sido Viktor Nossek, responsable de Inteligencia Estratégica de Inversiones y Producto en Vanguard, la segunda mayor gestora de bonos del mundo, quien ha elevado la voz de alarma.
En declaraciones recogidas por OKdiario, el directivo insiste en la creciente importancia de las empresas tecnológicas estadounidenses y, especialmente, en si realmente podrán mantener «su transición desde una remuneración al accionista basada en las recompras de acciones hacia pagos regulares de dividendos».

Para Nossek, «esta cuestión resulta especialmente relevante ante la posibilidad de que el ciclo de inversión en IA esté sobredimensionado y no genere una rentabilidad suficiente sobre el capital invertido». De momento, empresas como Nvidia sí han generado flujo de caja e ingresos, pero otras como OpenAI siguen en números rojos, mientras apuestan por probar estrategias como la publicidad en ChatGPT.




