4Garganta de Puria: aguas turquesas y acceso rápido desde la carretera del valle
La Garganta de Puria, en el término de El Torno, es una de las grandes olvidadas del Valle del Jerte frente a vecinas más famosas como Los Pilones o las Nogaleas. Nace de la confluencia del arroyo del Labradillo y la garganta del Tejo, y su nombre original, «la Furia», delata su carácter: cuando lleva agua, su estruendo resuena entre los alisos que flanquean sus márgenes. Lo que el bañista encuentra aquí son sucesivas pozas de agua cristalina, con tonos que tiran a turquesa, excavadas entre bloques graníticos y coronadas por pequeñas cascadas. El puente de Albarizas, a unos tres kilómetros del inicio del sendero PR-CC 8, es el mejor mirador para hacerse a la idea de la escala del paraje, una de las gargantas más anchas del valle, mucho menos concurrida que otras piscinas naturales de la comarca.
La gran ventaja práctica es que no hace falta calzarse las botas para darse un baño: la zona recreativa se encuentra junto a la carretera que une El Torno con Rebollar, con un área de aparcamiento a mitad de camino que sirve de acceso directo y gratuito a la orilla. Desde ahí, en pocos minutos se llega a la poza principal y a las mesas de picnic instaladas entre los alisos, un punto que invita a pasar el día sin complicaciones. Quien quiera más, puede seguir el PR-CC 8 río arriba por el arroyo del Labradillo y encadenar cascadas, pozas y antiguos chozos de piedra seca —El Torno conserva más de doscientos—, con la piscina natural del tramo alto como premio al final de la ruta.



