Ya era llamativo que Aena, una empresa aeroportuaria cuyo accionariado está en su mayoría en manos del Estado español, dedicara un millón de euros a un premio de narrativa. Sin embargo, la realidad es que el coste del premio para la empresa, y por tanto para el bolsillo de los españoles, es mucho mayor.
Según los datos que aparecen en el Portal de Contratación de Proveedores de Aena, la empresa pública tiene listo un segundo contrato, todavía en proceso de licitación, para cubrir el coste de la distribución del libro ganador, en este caso Samanta Schweblin con el libro de cuentos «El buen mal», y de los demás finalistas. En total, el nuevo contrato tendría un valor de 1.472.938,48 euros. No es un importe menor, casi un millón y medio más sobre la dotación del premio solo para su proceso de distribución en aeropuertos.
Según el documento de memoria, esta nueva inversión «resulta necesaria para garantizar la correcta ejecución del suministro, preparación y distribución de los ejemplares correspondientes a la obra ganadora y a las obras finalistas del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, conforme a las bases del certamen.

En total, se trata de 55 lotes, y los pliegos del contrato especifican que «los licitadores podrán presentar oferta a un único lote, con la excepción de los lotes correspondientes a las ciudades que se encuentran desagregadas en varios lotes (Madrid, Barcelona, Mallorca, Alicante y Valencia), en cuyos casos podrán concurrir a uno o a varios de los lotes de la misma ciudad. Se limita el número máximo de lotes que puede adjudicarse a cada licitador».

Esto quiere decir que pueden ser hasta 55 las empresas que consigan al menos parte de este contrato. Al mismo tiempo, al menos de momento, en la web no aparecen licitadores que hayan presentado una oferta para uno o más lotes del nuevo contrato, con el próximo 14 de septiembre como fecha límite. Será interesante saber si se presentan unas pocas empresas por todos los lotes o si el casi millón y medio de euros acaba repartido entre varias opciones.
En principio, el lote más valioso de la licitación es el Lote n.º 1 – Internacional, con un presupuesto de 86.033,25 euros (impuestos excluidos). Este lote contempla la adquisición y distribución de un total de 3.821 libros. Los lotes menos valiosos son el Lote n.º 48 de La Gomera y el Lote n.º 49 de El Hierro, los cuales se encuentran empatados con el presupuesto más bajo, que asciende a 3.487,72 euros cada uno (impuestos excluidos). Cada uno de estos dos lotes incluye el suministro de un total de 170 libros y su entrega en los puntos designados.
Además, se incluye la obligación de la adquisición de los ejemplares del libro ganador y de los demás finalistas, lo que generaría, según los pliegos del contrato, pagos de miles de euros a editoriales como Planeta, Alfaguara y Anagrama.
Penguin Random House es la más beneficiada por Aena
Entre los datos interesantes de la nueva licitación para la distribución está que la editorial más beneficiada por el premio no es Planeta, el hogar de «El buen mal» de Schweblin. En la práctica, Penguin Random House, matriz de Alfaguara, recibirá algo más de medio millón de euros gracias a los dos libros finalistas que ha colado en la lista: «Ahora y en la hora» de Héctor Abad Faciolince y «Marciano» de Nona Fernández.

En total, la editorial recibirá 546 991,60 euros, lo que representa el 41,2 % del presupuesto destinado a la compra física de libros. Esto se debe, sobre todo, a que el libro de Fernández tiene un valor unitario mayor que los de los otros cuatro finalistas: 21,06 euros frente a los 19,13 de los demás. Es un dato clave para entender el interés de las editoriales en participar en este tipo de concursos, y por qué las críticas no han venido desde el sector.
El presupuesto total dedicado en exclusiva a la adquisición de las obras literarias asciende a 1.328.212,98 euros. Los 75.700,00 euros restantes (hasta completar el valor estimado del contrato de 1.403.912,98 euros) corresponden a la partida de los servicios asociados de preparación, manipulación, embalaje, transporte y entrega de los libros.
Dinero público a editoriales privadas
Si bien Aena no pagará directamente el importe de la distribución a las editoriales —a menos que una de estas se presente a la licitación—, en la práctica se contratará a un distribuidor para abonar miles de euros a empresas privadas.
Así, la empresa pública se protege, pues la relación entre el adjudicatario del contrato y las editoriales es de naturaleza privada. Las editoriales o suministradores no tendrán en ningún caso acción directa frente a Aena por las deudas u obligaciones que el contratista principal contraiga con ellos.
Sin embargo, ya en su momento se señaló en el mundo editorial que la ausencia de sellos independientes entre los finalistas era llamativa en este panorama. En la práctica, Aena está ayudando a que algunas de las editoriales más grandes del país incrementen sus ingresos con fondos del Estado; además, el importe millonario tanto de la dotación del premio como de la compra de libros complica la continuidad del galardón, tal como señalaban en abril varios expertos del sector en un artículo publicado por El País.
Un concurso que ya fue controvertido en su aparición
Lo cierto es que el concurso en el que Aena gastará, sin incluir la publicidad, alrededor de dos millones y medio de euros llega en un momento en el que las aerolíneas han puesto sus presupuestos bajo la lupa. No es un secreto que la empresa lleva meses en un duelo con Ryanair por sus cánones operativos en los aeropuertos, y que su deseo de aumentar estas tarifas en el tercer documento de regulación aeroportuaria (DORA III) ha creado un conflicto con la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), principal patronal del sector.
En ese panorama, la dotación de un millón de euros al ganador y el millón y medio extra en la distribución del premio resultan especialmente difíciles de justificar. La empresa se encuentra en pleno proceso de inversión para la ampliación y renovación de los aeropuertos del país, un proyecto que alcanza los 13.000 millones de euros, y aunque un importe cercano a los 2,4 millones no parezca tan elevado en este contexto, se suma a los gastos de una empresa pública señalada por sus principales clientes.




