Subida de la factura de la luz en agosto: más de un 20% por el calor y el gas

El recibo del PVPC asciende a 61,33 euros en los primeros 21 días del mes, once euros más que en agosto de 2025. El gas natural supera los 65 euros por MWh y empuja al pool a máximos desde febrero de 2023.

La factura de la luz sube más de un 20% en agosto por el calor y el gas. Un hogar medio acogido al PVPC acumula 61,33 euros en los primeros 21 días del mes, frente a los 50 euros del mismo periodo de 2025, según los datos recogidos por El Periódico de la Energía.

El recibo del consumidor regulado arrastra un encarecimiento superior al 22% respecto a agosto del año pasado, más de once euros extra. Frente a julio, cuando la factura ya había repuntado con fuerza, la subida ronda el 8%, unos 4,6 euros adicionales.

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La simulación corresponde a un consumidor tipo con 4,4 kW de potencia contratada y una demanda anual de 3.900 kWh. El desglose de consumo se reparte entre un 30% de hora punta, un 20% de hora llana y un 50% de hora valle, un patrón que refleja el peso creciente del consumo doméstico en las horas en las que la tarifa es más económica.

El gas y las olas de calor disparan el precio de la luz en agosto

El precio del gas natural no ha dejado de subir en agosto. La incertidumbre sobre las rutas de suministro de Oriente Medio, la carrera por llenar las reservas europeas antes del invierno y la demanda eléctrica asociada al calor presionan la cotización del Mibgas español, que supera los 65 euros por MWh.

Ese encarecimiento se traslada de forma directa al mercado eléctrico cuando el sistema pierde la generación solar. En las horas en las que el recurso fotovoltaico desaparece, los ciclos combinados ganan protagonismo y marcan el precio del pool, al que se suma el impacto de los derechos de CO₂.

La subida de agosto no es un accidente del pool: es la factura de un sistema todavía atado al gas cuando el sol desaparece.

El precio mayorista se determina mediante una subasta. Un algoritmo casa las ofertas de generación con las órdenes de compra, ordenadas de la más barata a la más cara, y el importe final lo fija la oferta más costosa, a menudo un ciclo combinado.

El calor activa un interruptor conocido: sin fotovoltaica nocturna, el gas manda y el consumidor regulado lo paga.

La media diaria del mercado mayorista supera los 124 euros por MWh en los primeros 23 días, según los registros de OMIE. Es el nivel más alto desde febrero de 2023. Solo dos jornadas quedaron por debajo de los 100 euros por MWh. La volatilidad intradía resulta extrema: precios cercanos a cero o negativos en las horas centrales de sol y picos próximos a los 200 euros por MWh durante las madrugadas.

Al precio del pool se suman los costes fijos por peajes, cargos y ajustes de sistema. Esos componentes regulados representan una parte estable del recibo, pero el término variable es el que ha registrado la escalada en agosto, al quedar expuesto al vaivén diario del gas y de la demanda.

Cómo se reparte el recibo de la luz PVPC de agosto

precio de la luz agosto 2026

De los 61,33 euros acumulados, 7,6 euros corresponden al término fijo y 39,63 euros al término variable. La factura se completa con 2,44 euros de impuesto eléctrico y una carga de IVA y equivalentes de 10,64 euros, según el comparador de la CNMC consultado por Europa Press.

El PVPC ya no replica únicamente la cotización diaria del pool. Desde 2024, la tarifa regulada incorpora una cesta de precios a medio y largo plazo para suavizar las oscilaciones bruscas. En 2026 esa referencia de futuros representa el 55% de la fórmula, un blindaje que no ha impedido que el gas imponga su lógica estival.

El aumento golpea sobre todo a los hogares con aire acondicionado intensivo o calefacción eléctrica, que concentran su consumo en los periodos punta y llano. Para estos perfiles, el encarecimiento del gas se traduce en un impacto superior al 20% medio según la distribución horaria de su demanda.

El comparador de la CNMC permite desmenuzar la factura en tiempo real, un servicio que gana utilidad en meses como este. Los datos muestran que la parte variable del recibo ha sido la responsable de la subida, mientras que el término fijo se ha mantenido prácticamente estable en comparación con el mismo periodo de 2025.

El encadenado afecta de forma directa a los cerca de ocho millones de hogares acogidos al PVPC. Los consumidores del mercado libre, en cambio, dependen del precio pactado con su comercializadora, lo que limita su exposición a las sacudidas del mercado mayorista.

El análisis: gas, fiscalidad y la factura eléctrica de agosto

Hasta el 1 de junio la factura eléctrica disfrutó de un IVA reducido al 10%. Ese día decayó la rebaja y el tipo volvió al 21% habitual. El recibo actual arrastra un doble efecto: el encarecimiento del mercado mayorista y la retirada de la medida fiscal aprobada en marzo para amortiguar el impacto de la guerra en Oriente Medio. El encadenado convierte agosto en el primer mes con presión plena sobre el consumidor regulado desde la retirada del alivio fiscal.

En el terreno impositivo hay una vía de alivio escalonada. El segundo real decreto, aprobado a finales de junio, reduce el IVPEE del 7% al 5% en 2026, al 3,5% en 2027 y al 0% en 2028. El mecanismo de salvaguarda permitiría además reactivar el IVA al 10% de la electricidad y bajar el Impuesto Especial del 5,1% al 0,5% si el encarecimiento supera el 15%.

El fondo del asunto no es coyuntural. Cada verano, el apagón solar nocturno obliga al sistema a recurrir a los ciclos combinados, y cada invierno el gas europeo vuelve a tensarse por la geopolítica de Oriente Medio. La novedad es que la fórmula de futuros del PVPC no ha aislado al consumidor de este episodio, pese a que el 55% de la referencia ya no depende del pool diario.

La paradoja es que España dispone de una generación solar récord en las horas centrales del día, capaz de hundir el pool a valores negativos. Pero el sistema sigue sin contar con almacenamiento suficiente para trasladar ese excedente diurno a la noche. Esa carencia estructural convierte cada ola de calor en un recordatorio de la dependencia del gas.

El precedente de 2022 y 2023 ya demostró qué ocurre cuando el gas se encarece en plena escalada de la demanda. La factura eléctrica española sufrió entonces los peores registros de su historia reciente, con el tope al gas como parche temporal. El actual mecanismo de salvaguarda intenta evitar una repetición, pero su activación depende de que el encarecimiento supere el umbral del 15%, un nivel que, con la factura de agosto por encima del 20%, podría quedar cerca.

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El riesgo evidente apunta a las próximas semanas. Las reservas de gas de la UE antes del invierno siguen en niveles que no garantizan una cobertura holgada, pese a las voces que defienden la suficiencia del stock. Si el calor se prolonga y los ciclos combinados continúan marcando el precio, la factura de septiembre podría mantener la tensión sobre los hogares.

La reflexión queda abierta. La subida de la factura de la luz de agosto no proviene de un fallo puntual de la demanda, sino de una estructura de generación que todavía no ha resuelto la noche. El siguiente hito será la evolución del llenado de reservas de gas y la cotización del Mibgas en otoño, un indicador que marcará la capacidad del sistema para afrontar el final del año sin sobresaltos.


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