Tolerancia cero con el alcohol al conducir: la DGT prohíbe beber una cerveza o vino antes de coger el coche

La reforma que el PSOE presentará tras el verano en el Congreso reduciría la tasa de alcoholemia de 0,5 a 0,2 gramos por litro. La medida, aún sin fecha, haría positivo a quien beba una cerveza o una copa de vino.

La DGT prepara la tolerancia cero al alcohol en la conducción: una cerveza o una copa de vino darían positivo. La reforma que el Ministerio del Interior quiere volver a presentar tras el verano reduciría la tasa permitida de 0,5 a 0,2 gramos por litro en sangre.

Qué cambia y a quién afecta la rebaja de la tasa de alcoholemia

El proyecto de reforma, impulsado por la DGT y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, busca fijar el límite legal en 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre, equivalente a 0,1 miligramos por litro de aire espirado. La tasa actual es de 0,5 gramos por litro (0,25 en aire espirado).

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En la práctica, la rebaja supone casi una tasa 0,0. La ley no puede fijar el cero absoluto por los falsos positivos que generan algunos medicamentos, colutorios o alimentos. Así lo recoge el planteamiento de la Dirección General de Tráfico.

Un tercio de cerveza o una copa de vino ya se situaría por encima de 0,2 gramos en la mayoría de personas. La DGT lo ha reiterado en numerosas ocasiones: incluso una lata de cerveza, un vermú o un gin-tonic darían positivo si la medida sale adelante.

La iniciativa no distingue entre conductores noveles y veteranos, ni entre profesionales y particulares. La horquilla de 0,2 gramos se aplicaría a todos los conductores sin excepción. No hay un periodo de gracia que valga.

El límite de 0,2 gramos equivale en la práctica a la prohibición total: una lata de cerveza o una copa de vino ya superaría la tasa.

Cuándo entraría en vigor y qué excepciones contempla

No hay fecha. El PSOE presentará la reforma después del verano en el Congreso de los Diputados, tras el fracaso de marzo, cuando la Comisión de Interior la tumbó con los votos en contra de PP, Vox, ERC y UPN. Esta vez, el Gobierno negocia apoyos con el resto de formaciones.

La principal excepción está en el propio texto: no se puede fijar la tasa cero absoluto. El límite propuesto de 0,2 gramos es la rebaja máxima viable sin criminalizar a quienes usan medicamentos con trazas de alcohol.

La negociación política será dura. Vox tildó la medida de «desproporcionada» y recaudatoria hace unos meses. Los partidos catalanes condicionan su apoyo a mejoras en infraestructuras de la región.

Cómo evitar dar positivo cuando la medida entre en vigor

La guía es clara: si bebes, no conduzcas. Con la tasa en 0,2 gramos, un simple tercio de cerveza o una copa de vino resulta incompatible con la conducción segura en términos legales.

Estas son las cantidades que, según la DGT, ya superarían el nuevo límite en la mayoría de conductores:

  • Una lata o un tercio de cerveza
  • Una copa de vino o un vermú
  • Un gin-tonic o cualquier combinado

No hay periodo de adaptación contemplado. Si la norma se aprueba, la única forma de circular sin riesgo de sanción es el cero absoluto de consumo antes de conducir.

El equilibrio entre seguridad vial, costumbre y recaudación

La propuesta recoge una de las demandas más repetidas por las asociaciones de víctimas de tráfico. Y con datos detrás: según el Ministerio del Interior, el alcohol y las drogas están detrás de hasta el 28% de los siniestros viales. Los informes del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses revelan que, en 2025, uno de cada dos conductores fallecidos en accidente había consumido alcohol, drogas o psicofármacos.

La rebaja a 0,2 gramos reduciría el riesgo de accidente entre 3 y 5 veces, según un estudio del Instituto Universitario de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial (Intras) de la Universidad de Valencia. Desde una óptica de salud pública, pocas medidas presentan un respaldo estadístico tan sólido.

Sin embargo, el problema no es técnico: es cultural y político. En España, el vino con la comida o el vermú del domingo forman parte de la rutina de millones de personas. La medida, bien intencionada, choca con hábitos que requieren una adaptación social más lenta que la normativa. Y el fantasma de la recaudación, agitado por Vox, no ayuda a un debate que necesita más pedagogía y menos polarización.

Dicho de otro modo: la seguridad vial no debería competir con la política territorial. Condicionar el apoyo a infraestructuras autonómicas, como plantean los partidos catalanes, puede retrasar una norma que salva vidas.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Propuesta para rebajar la tasa máxima de alcoholemia de 0,5 a 0,2 g/L en sangre (0,1 en aire espirado).
  • Sanción económica: No aplica (reforma aún no aprobada).
  • Puntos del carnet: No aplica (reforma aún no aprobada).
  • Entrada en vigor: Pendiente de aprobación en el Congreso de los Diputados; sin fecha confirmada.

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