HumidiFi ha suspendido el trading en Solana tras un incidente de seguridad. El equipo asegura que solo ha afectado a fondos internos y que ningún cliente ha perdido activos.
Se trata de uno de los exchanges descentralizados (DEX) más activos de Solana, la red que se ha convertido en el principal campo de pruebas de las finanzas descentralizadas (DeFi). Según DefiLlama, HumidiFi movió 213,79 millones de dólares en el último día y unos 2.468 millones en 30 días.
El token nativo WET registró una jornada extraña. Su volumen de negociación repuntó casi un 192% hasta los 5,49 millones de dólares, pero el precio cayó un 8,66% hasta los 0,07173 dólares. El activo cotiza un 78% por debajo del máximo de 0,336 dólares que marcó en diciembre de 2025.
En su cuenta oficial de X, el proyecto explicó que una parte de su red interna quedó comprometida y que el equipo sigue investigando. Por ahora no ha calificado el episodio como hackeo ni ha publicado una cifra oficial de pérdidas.
Qué se sabe del incidente de HumidiFi
El equipo ha optado por la cautela: paralizar el trading y comunicar solo lo imprescindible. La versión oficial insiste en que el daño no alcanzó a los usuarios, algo que el ecosistema lleva meses escuchando en otros protocolos. La ausencia de una cifra de pérdidas no significa que el agujero sea pequeño; significa que todavía se está midiendo.
HumidiFi no ha desvelado el vector del ataque. En el ecosistema Solana, los incidentes suelen combinar permisos mal configurados, firmas comprometidas o contratos puente sin auditar. Cualquiera de esas vías puede convivir con una tesorería interna separada de los fondos de los usuarios.
La promesa de que solo han caído fondos internos vale lo que valga la auditoría posterior, no el tuit que la anuncia.
El antecedente de la venta en Jupiter
El episodio no es el primer tropiezo del proyecto. En una venta de tokens organizada sobre Jupiter, el agregador de exchanges descentralizados de Solana, un comprador automatizado acaparó casi toda la emisión. Bubblemaps detectó al menos 1.100 carteras con patrones de financiación y tiempos idénticos entre las 1.530 participantes. Aquella venta se canceló después de captar 1,39 millones de dólares en USDC, la stablecoin vinculada al dólar.
El equipo reaccionó con contundencia. Llegó a escribir en X que el comprador automatizado ‘no se va a quedar con nada’. Después prometió una nueva ronda de tokens y un reparto proporcional para los compradores legítimos, pero la mancha sobre la distribución del token quedó.
Los datos de DefiLlama muestran que HumidiFi gestionó 213,79 millones de dólares en el último día. Ese volumen no es el de un proyecto anecdótico: lo convierte en uno de los DEX con más actividad de Solana. Y por eso el silencio sobre el incidente pesa más.
Análisis: un patrón que va más allá de HumidiFi
El episodio encaja en un segundo trimestre de 2026 especialmente agresivo para la seguridad de los criptoactivos. Según los datos recogidos por DefiLlama, 83 incidentes distintos se produjeron solo hasta el 22 de junio, con pérdidas cercanas a los 775 millones de dólares. No es un problema exclusivo de Solana, pero la red concentra una parte relevante de la experimentación DeFi.
Pese a la gravedad, el incidente no ha tumbado el precio de SOL ni ha provocado una retirada masiva de liquidez en los DEX de Solana. El mercado parece leerlo como un fallo operativo de HumidiFi, no como un fallo de la cadena. Es una distinción que conviene mantener: la red de Solana siguió produciendo bloques con normalidad mientras el exchange apagaba su trading.
Para el inversor, la lección es incómoda: un DEX puede mover miles de millones sin que sus usuarios sepan exactamente cómo están custodiados los fondos del protocolo. La arquitectura de Solana no falló; lo que parece fallar es la gobernanza y la seguridad operativa de un proyecto concreto.
Habrá que esperar al informe post-mortem y a la auditoría que el equipo prometa. Si los fondos internos eran los únicos expuestos, la confianza puede recuperarse con rapidez. Si aparecen direcciones de usuarios comprometidas, el caso cambiará de tono. HumidiFi ya sabe lo que es cancelar una venta por un mal actor; ahora tiene que demostrar que puede gestionar un incidente en producción.





