Segunda caminata espacial Sophie Adenot cerrará su misión en la ISS el 25 de agosto

La astronauta de la ESA y el estadounidense Anil Menon intentarán instalar la antena que no pudieron acoplar en la salida del 18 de agosto. La NASA prevé además reemplazar un retrorreflector si el tiempo de la actividad lo permite.

Sophie Adenot protagonizará este martes su segunda caminata espacial, la que cierra su misión en la ISS.

La astronauta de la ESA saldrá de nuevo al vacío el 25 de agosto a las 12:35 GMT (14:35, hora peninsular española) junto al estadounidense Anil Menon. La NASA calcula que la actividad extravehicular durará unas seis horas y media, a 400 kilómetros de altitud. Para hacerse una idea de la escala, esa distancia equivale a viajar en vertical una magnitud similar a la que separa Madrid de la costa mediterránea.

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El objetivo principal es terminar el trabajo que el 18 de agosto quedó a medias. Aquel día, Adenot se convirtió en la primera astronauta francesa en realizar una caminata espacial, un hito que celebró incluso el presidente Emmanuel Macron. Él la calificó de orgullo francés y habló de ella como el rostro de todas las posibilidades. La primera salida duró más de seis horas y dejó a la tripulación con una tarea pendiente.

Durante esa primera salida, la pareja desmontó una antena defectuosa llamada Space-to-Ground, pero les faltó tiempo para instalar la de repuesto. Este martes intentarán completar la operación, recoger datos y si el margen lo permite, reemplazar también un dispositivo óptico denominado retrorreflector. La NASA advierte de que ese segundo objetivo podría aplazarse sin que ello suponga un fracaso.

Si la antena y el retrorreflector no pudieran terminarse, la NASA ya ha habilitado una salida de mantenimiento adicional para el 1 de septiembre. Adenot, de 44 años, es la segunda europea en caminar por el exterior del complejo orbital, después de la italiana Samantha Cristoforetti en 2022.

Cada hora de paseo espacial es la suma de años de preparación, oxígeno medido y movimientos calculados al milímetro.

La segunda caminata que cierra una misión

La planificación de la ESA no deja esta salida al azar. Cada minuto de una EVA (actividad extravehicular, en sus siglas inglesas) se calcula en tierra con antelación: consumo de oxígeno, carga de baterías, riesgo de partículas y la fatiga que supone manejar herramientas con guantes presurizados. Un simple tornillo puede transformarse en una prueba de resistencia cuando cada movimiento exige luchar contra la rigidez del traje.

Sophie Adenot y Anil Menon compartieron turno el 18 de agosto durante más de seis horas. La tarea del 25 de agosto es la culminación de un trabajo de mantenimiento que mantiene operativas las comunicaciones entre la estación y los centros de control. Sin una antena SGANT funcional, la ISS pierde capacidad para transmitir telemetría y voz a la Tierra; por eso la instalación no es un complemento, sino una prioridad operativa.

El retrorreflector, ese pequeño dispositivo que los astronautas podrían tocar, sirve para que los satélites láser calculen la posición de la estación con precisión milimétrica. No es un simple espejo: devuelve la luz exactamente hacia el punto de origen, lo que permite medir distancias sin baterías ni cables. Esta pieza convierte a la ISS en un punto de referencia geodésico que ayuda a calibrar instrumentos en órbita.

Cada paseo espacial empieza horas antes con la purga de nitrógeno del organismo. Los astronautas respiran oxígeno puro para reducir el riesgo de enfermedad descompresiva, el mismo fenómeno que amenaza a los buceadores que ascienden demasiado deprisa. Después viene el enfriamiento de los trajes, la comprobación de las juntas y la revisión de las herramientas ancladas al pecho.

Una antena pendiente y un retrorreflector como reto añadido

Sophie Adenot EVA

El programa de la salida recuerda que la exploración espacial no solo se juega en cohetes y grandes laboratorios. A 400 kilómetros de altitud, una antena degradada por la radiación ultravioleta puede convertirse en un quebradero de cabeza. En la primera caminata, Adenot y Menon lograron retirar el módulo averiado; lo que no lograron fue encajar la pieza nueva antes de agotar el cronómetro.

Para un paseo espacial, la paciencia importa tanto como la técnica. Los guantes de un traje espacial limitan la sensibilidad al punto de que tareas que en la Tierra duran minutos pueden consumir una hora ahí fuera. El plan de la NASA contempla seis horas y media, pero la flexibilidad es escasa: el oxígeno y el dióxido de carbono no esperan.

Por eso el margen para el retrorreflector es justo. Primero hay que asegurar la antena y recoger los datos de diagnóstico; solo después, si el tiempo lo permite, se aborda la pieza óptica. La secuencia recuerda a un repostaje en una parada técnica: lo esencial es lo primero, lo deseable queda pendiente.

Lo que la salida de Adenot dice sobre la ESA

El hecho de que una astronauta francesa cierre su misión con una operación de mantenimiento orbital no es anecdótico. Europa participa en la ISS desde hace décadas, pero sus astronautas siguen dependiendo de la NASA para las caminatas: los trajes estadounidenses y los protocolos de esclusa los pone Washington. La misión de Adenot, sin embargo, refuerza la apuesta europea por una presencia humana cada vez más autónoma en órbita baja.

Me fascina comprobar cómo la rutina de un retrorreflector resume el estado del sector. Mientras hablamos de Artemis, de Gateway y de futuras estaciones comerciales, la fiabilidad de un paseo de seis horas depende de un equipo humano que aprieta tornillos a 28.000 kilómetros por hora. La limitación es obvia: ninguna de las dos salidas de Adenot habría sido posible sin el soporte operativo de la NASA. Eso sí, que la ESA asuma papeles visibles en actividad extravehicular es una forma de preparar a su cuerpo de astronautas para los escenarios del mañana.

También conviene ser prudente. La instalación de la antena no restablece por sí sola todas las comunicaciones de la ISS, y el retrorreflector podría quedarse para el 1 de septiembre. La información ofrecida por la NASA define los objetivos, no los resultados. Esa honestidad sobre la incertidumbre es lo que separa una crónica técnica de la mera celebración.

Quien quiera seguir la salida, la ESA y la NASA suelen emitirla en directo en sus canales institucionales. La primera caminata ya dejó imágenes de Adenot flotando sobre el fondo azul del Atlántico. La del martes añade una ambición más concreta: terminar lo empezado.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha logrado: Segunda caminata espacial de Sophie Adenot para completar el mantenimiento de la ISS.
  • Dónde: Exterior de la Estación Espacial Internacional, a unos 400 kilómetros de la Tierra.
  • Institución responsable: NASA y ESA, con los astronautas Sophie Adenot y Anil Menon.
  • Cuándo: Martes 25 de agosto de 2026, a las 12:35 GMT (14:35 en la España peninsular).
  • Impacto a futuro: Consolida la experiencia europea en actividades extravehiculares antes de las próximas misiones en órbita baja.

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