Ballenas bitcoin compran 43.000 BTC en 60 días: la caída es su oportunidad

La acumulación excluye a los exchanges y a los grupos de minería y coincide con el rebote del bitcoin por encima de 70.000 dólares. CryptoQuant y Glassnode detectan también el regreso de los inversores medianos y el freno de las ventas de Strategy.

Las ballenas de bitcoin han comprado 43.000 bitcoins en los últimos 60 días. La cifra equivale a unos 2.750 millones de dólares al precio actual y llega después de un goteo de reembolsos que se prolongó durante más de tres meses.

La acumulación de las ballenas mueve 43.000 bitcoins en sesenta días

El seguimiento de CryptoQuant excluye a los exchanges y a los grupos de minería. El cálculo arroja algo más de 2.326 millones de euros y coincide con el aterrizaje del bitcoin en la zona de los 60.000 dólares que los analistas consideraban el suelo.

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La criptomoneda pierde más de un 20% desde los máximos de mayo y llegó a colocarse en niveles de octubre de 2024. Tras las compras de estos grandes inversores, el precio rebota alrededor de un 10% desde los mínimos, una señal históricamente asociada al alivio para el minorista que quiere abrir o ampliar posiciones.

No han vuelto solo las ballenas. Los datos de Glassnode, recogidos por Bloomberg, muestran que los delfines, inversores con posiciones de entre 100 y 1.000 bitcoins, también han intensificado sus compras por cientos de millones de dólares. Es una capa de convicción que había desaparecido durante la fase más agresiva de reembolsos.

Sean Rose, de Glassnode, interpreta los saldos como una tendencia de acumulación y no como un simple cambio neto. La reanudación de las compras coincide con la pausa de Strategy, que ha frenado sus ventas tras desprenderse de 3.928 bitcoins en dos semanas para respaldar sus programas de recompra; en lo que va de año ya ha vendido 6.948 bitcoins.

Las ballenas han dejado de vender, pero el dinero minorista sigue saliendo por la puerta de los ETF.

Los ETF aún no confirman el giro alcista

La señal de las manos fuertes convive con una fotografía más incómoda. El bitcoin acumula una caída del 30% desde los máximos del año, por encima de 97.750 dólares, y del 50% desde el récord de 125.260 dólares. Los fondos cotizados al contado registraron la semana pasada reembolsos cercanos a 400 millones de dólares, la mayor salida en seis semanas, según los flujos que recoge Bloomberg.

La volatilidad se ha comprimido hasta niveles extremos. Lale Akoner, de eToro, sostiene que la compresión no indica la dirección del próximo movimiento, pero sí hace poco probable que el mercado permanezca mucho tiempo en este estado. En la última semana, la reunión de Donald Trump con directivos de plataformas de criptomonedas provocó un cierre agresivo de cortos y un rebote superior al 20%, el mejor desde 2023, que devolvió al bitcoin por encima de 70.000 dólares.

Para que este nivel se sostenga, eToro reclama volumen y una mejora de los flujos hacia los ETF. Sin ese cambio, el panorama táctico queda incompleto por mucho que las ballenas hayan regresado. El rebote es real, pero la base de flujo todavía no lo respalda por completo.

La acumulación de manos fuertes no sustituye al flujo minorista

Me parece razonable leer la vuelta de las ballenas como un voto de confianza. Los grandes tenedores tienden a mantener sus posiciones intactas durante periodos largos, y su reentrada suele marcar un suelo más fiable que un simple rebote técnico. Ahora bien, la mayoría de esas monedas no se va a mover de forma inmediata.

La contradicción está servida. Las ballenas compran, Strategy frena sus ventas y los minoristas salieron en bloque de los ETF. Cabe recordar que Strategy rompió su regla de no vender bitcoins, por lo que su pausa es noticia, pero no elimina la necesidad de financiación que motivó esas ventas.

El mercado ha dejado de empeorar. Otra cosa distinta es que haya empezado a mejorar para todos. El dato que vigilaré será la próxima lectura de flujos de ETF: si los reembolsos vuelven a superar los 300 o 400 millones de dólares, la acumulación de manos fuertes seguirá siendo una historia potente, pero insuficiente.


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