Flowra lanza subasta de orderflow para democratizar el MEV en Solana

La infraestructura elevó las unidades de cómputo por bloque un 20,6% en las pruebas iniciales con un validador. La subasta ya está disponible para validadores y buscadores del ecosistema.

Flowra ha lanzado una subasta abierta de orderflow para democratizar el MEV en Solana. El sistema permite que los buscadores de oportunidades compitan de forma transparente por incluir transacciones en los bloques, en lugar de depender de canales cerrados que concentran la competición en unos pocos actores.

El orderflow es el flujo de transacciones que los usuarios envían antes de que un validador las ordene en un bloque. El MEV, siglas de maximal extractable value, es el valor que se puede extraer al decidir qué transacciones entran primero, algo parecido a elegir qué clientes pasan antes a la caja de un supermercado en plena campaña de descuentos.

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Flowra sostiene que al abrir la subasta, el precio del espacio de bloque se descubre de forma más transparente y los validadores acceden a un grupo más amplio de pujadores. En las pruebas iniciales sobre un solo validador, la infraestructura elevó las unidades de cómputo por bloque un 20,6%, pasando del 84% al 101% de la media de la red Solana.

La compañía también reportó comisiones de bloque superiores a las de software comparable, una producción de bloques del 100% y una disponibilidad del motor de bloques del 99,999%. Son métricas de infraestructura, no cifras de mercado: miden cuánto trabajo procesa un validador y con qué fiabilidad, no cuánto vale SOL.

Para el usuario medio, la novedad no se ve en la pantalla, pero se nota en la calidad de ejecución. Un mercado de MEV más competitivo puede traducirse en transacciones mejor gestionadas en momentos de congestión, porque los validadores tienen más incentivos para construir bloques eficientes. También puede reducir la dependencia de rutas privadas opacas, aunque el efecto sobre las comisiones no será inmediato.

Qué incluye la subasta de Flowra

La subasta abierta de orderflow se apoya en una segunda pieza: la Programmable Block Policy o política de bloques programable. Con esta herramienta, cada validador puede definir sus propias reglas de inclusión de transacciones directamente en la capa de construcción del bloque, sin tocar el protocolo subyacente de Solana.

La utilidad práctica aumenta para los operadores institucionales. Si una entidad debe cumplir exigencias de cumplimiento normativo o aplicar filtros de sanciones, puede implementarlos en esa capa. Flowra ya ha anunciado una colaboración con Honeypot, un proveedor de infraestructura de cumplimiento, para incorporar cribados de riesgo y sanciones al proceso.

Abrir la construcción de bloques a una subasta transparente no elimina el MEV, pero reparte mejor su valor entre buscadores y validadores.

Qué ganan validadores y buscadores

Para los validadores, la subasta implica más competidores por cada espacio de bloque y, en teoría, mejores ingresos provenientes de las comisiones. No se trata solo de tarifas: también reciben control verificable sobre cómo se construyen sus bloques, una ventaja relevante cuando existen requisitos de auditoría o exigencias regulatorias.

Para los buscadores, los operadores que rastrean oportunidades de arbitraje y otras ganancias derivadas del orden de las transacciones, la ventaja es una competición más abierta con reglas auditables, sin depender de acuerdos privados. La contrapartida es una mayor presión: quien llegue con mejor estrategia de extracción pagará más, y quien no optimice, quedará fuera de la subasta.

El diseño toma inspiración, del mercado de construcción de bloques que maduró en Ethereum. Allí, los constructores compiten por ofrecer el bloque más rentable a quien lo propone. Solana, con baja latencia y alto rendimiento, podría sostener un mercado similar sin renunciar a su velocidad.

Flowra está incorporando validadores de perfil institucional y prevé ampliar la participación conforme crezca la red. La subasta ya está disponible para validadores y buscadores del ecosistema Solana.

El reto de fondo: repartir mejor el MEV

El movimiento de Flowra toca un punto estructural. El MEV en Solana ha estado históricamente concentrado en pocas capas, sobre todo en Jito, el protocolo que intermedia entre buscadores y validadores mediante subastas de bloques y staking líquido, el mecanismo que permite delegar SOL y recibir un token a cambio.

Que aparezcan alternativas con subastas abiertas introduce fricción saludable. Cuanto menos dependa la construcción de bloques de un único intermediario, más robusta será la red. Sin embargo, el riesgo es la fragmentación: si cada validador define políticas distintas y los flujos se dividen, la profundidad de las subastas podría resentirse.

Que el MEV siga existiendo es inevitable en cualquier red en la que ordenar transacciones genere valor. La cuestión no es eliminarlo, sino decidir quién captura ese valor. Las métricas de Flowra son prometedoras, pero conviene recordar que proceden de pruebas con un único validador. El siguiente paso será comprobar si esa mejora del 20,6% se mantiene cuando la subasta escale a decenas de operadores con volúmenes reales.


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