James Webb revela estrellas ocultas que harían las primeras galaxias del universo mucho más grandes

El estudio publicado en Nature Astronomy obliga a multiplicar por cuatro la masa estimada de las galaxias primitivas. El hallazgo sugiere además un universo temprano con más planetas potenciales de lo asumido.

El telescopio espacial James Webb ha revelado una población de estrellas pequeñas ocultas en las primeras galaxias del universo. El hallazgo multiplica por cuatro la masa que los astrónomos atribuían a estas estructuras primitivas y obliga a revisar los modelos de formación galáctica.

La detección, publicada en Nature Astronomy, la firma un equipo internacional liderado por la Universidad de Leiden, en los Países Bajos. Combinaron observaciones del telescopio espacial James Webb con datos previos del Very Large Telescope, en Chile, operado por el Observatorio Europeo Austral. El objetivo consistía en mirar dentro de nueve galaxias masivas que ya habían completado su principal etapa de formación estelar, muy poco después del Big Bang. No buscaban una anomalía. Buscaban medir con precisión.

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Lo que encontró el Webb no era un puñado de astros brillantes. Era una multitud de estrellas pequeñas, mucho más difícil de distinguir, viviendo a la sombra de las gigantes. La sorpresa fue mayúscula. Los catálogos anteriores, limitados por sensibilidad, habían pasado por alto esa población.

Lo que escondían las primeras galaxias masivas

Chloe Cheng, primera autora del estudio, lo explica con una imagen urbana. Si una galaxia fuera una ciudad, las estrellas más brillantes serían los rascacielos que se ven de lejos. ‘Nuestros modelos muestran que detrás de las estrellas más brillantes hay una población mucho mayor de estrellas pequeñas, como casas entre los rascacielos.’ La conclusión es directa: la galaxia entera es mucho más masiva de lo que sugerían las estimaciones anteriores.

Hasta ahora, los instrumentos pecaban de sensibilidad y solo captaban los astros más potentes. Los investigadores asumían que la proporción entre estrellas pequeñas y grandes era similar en todo el universo. Los nuevos datos rompen esa suposición. Las galaxias tempranas estaban llenas de muchas más estrellas pequeñas que la propia Vía Láctea actual.

La diferencia de masa es contundente: se multiplica por cuatro. Galaxias de menos de 1.500 millones de años escondían mucha más materia estelar en astros tenues de lo que cualquier catálogo previo podía medir. El retrato del cosmos primitivo cambió de golpe.

Las galaxias primitivas no solo eran brillantes: eran más masivas de lo que cualquier modelo se había atrevido a calcular.

Espectroscopía: separar la luz para encontrar casas entre rascacielos

La espectroscopía fue la herramienta decisiva. El Webb descompone la luz en espectros, una huella química que permite estudiar astros a distancias extremas. Sin embargo, las estrellas más tenues se pierden entre las brillantes. Para separar ambas poblaciones hicieron falta espectros de altísima calidad, nuevas técnicas de análisis, y una dosis de paciencia. Solo así emergió la diferencia.

primeras galaxias universo

Martje Slob, coautora del trabajo, insiste en que mediciones así no eran posibles hasta hace poco. ‘Necesitábamos no solo un telescopio capaz de recoger suficiente luz, sino también espectros de calidad excepcional y nuevas técnicas de análisis. Solo entonces pudimos distinguir con fiabilidad las señales sutiles de las estrellas pequeñas de la luz de estrellas mucho más brillantes.’

Aquí conviene una pausa. Distinguir una estrella pequeña a semejante distancia no es ajustar el brillo de una imagen; es separar dos poblaciones que comparten la misma longitud de onda y casi la misma firma. El Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral aportó la calibración previa. La combinación de ambos instrumentos fue la llave.

Por qué el hallazgo obliga a repensar la infancia del universo

El estudio refuerza una tendencia incómoda para los modelos teóricos: el universo poco después del Big Bang era más masivo, más evolucionado y más complejo de lo que se consideraba posible. El Webb lleva casi cinco años revelando galaxias primitivas inesperadamente desarrolladas, y esta pieza añade un matiz decisivo. Parte de esa masa no se encontraba en estrellas gigantes, sino oculta en astros pequeños. El dato no es una simple corrección de catálogo; cambia la masa total de las primeras estructuras que se formaron en el cosmos.

La implicación va más allá de la aritmética galáctica. Mariska Kriek, directora del estudio, recuerda que las estrellas pequeñas suelen albergar planetas. Si el universo temprano contenía muchas más de lo que creíamos, también pudo contener más sistemas planetarios. No es una prueba de vida, desde luego, y el propio equipo no lo sugiere. Es un cambio en la contabilidad cósmica y en nuestra idea de cuánta materia cabía en las primeras estructuras. Habrá que confirmar la tendencia con muestras más amplias.

El equipo planea mirar aún más atrás, hacia las primeras estrellas del universo, para comprobar si este exceso de astros pequeños se mantiene en épocas todavía más remotas. Si se confirma, los modelos de formación galáctica tendrán que volver a ajustarse. La infancia cósmica se dibuja ahora como un lugar mucho más atestado de lo que imaginábamos. Me fascina ese vuelco: cuanto más nítida es la imagen, más lejos queda la idea de un universo primitivo simple.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: una población de estrellas pequeñas ocultas en galaxias masivas del universo temprano que multiplica por cuatro su masa estimada.
  • Dónde: nueve galaxias masivas que completaron su formación estelar principal en los primeros 1.500 millones de años tras el Big Bang.
  • Institución responsable: equipo internacional liderado por la Universidad de Leiden (Países Bajos) y publicado en Nature Astronomy.
  • Cuándo: publicado en 2026 a partir de observaciones del James Webb combinadas con datos del Very Large Telescope.
  • Impacto a futuro: obliga a revisar los modelos de formación galáctica y sugiere que el universo primitivo pudo contener más planetas de lo asumido.

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