Iberdrola y el Gobierno vasco impulsan en Álava el proyecto fotovoltaico Ekienea, de 107,5 MW de potencia instalada, la mayor planta solar de Euskadi; el expediente acaba de abrir el trámite de información pública para obtener la autorización administrativa de construcción.
Un trámite decisivo para la construcción
El proyecto, situado principalmente en el municipio alavés de Armiñón, encara la recta final de una tramitación que acumula ya buena parte del recorrido administrativo. La declaración de impacto ambiental se formuló el 7 de mayo de 2025 para un parque de 125,9 MWp y 107,6 MWn. El 22 de diciembre de 2025, la Dirección General de Política Energética y Minas concedió a Ekienea, S.L. la autorización administrativa previa para la planta solar, con 107,6 MW de potencia instalada, y para su infraestructura de evacuación.
Ahora, el expediente da un paso más hacia la construcción. El Ministerio ha sometido a información pública la solicitud de autorización administrativa previa de las modificaciones, la autorización administrativa de construcción y la declaración de utilidad pública. Los interesados disponen de 30 días hábiles, a contar desde el día siguiente a la publicación del anuncio, para presentar alegaciones.
La infraestructura de evacuación y los municipios afectados

La infraestructura eléctrica será una pieza clave del proyecto. Ekienea contará con una subestación elevadora ST Armiñón 30/132 kV, situada en el propio municipio, y con una línea de 132 kV hasta la subestación de Puentelarrá. Esta línea tendrá una longitud total de 18,038 kilómetros, de los que 16,806 kilómetros serán aéreos y 1,232 kilómetros discurrirán soterrados.
El trazado aéreo atravesará Armiñón, Ribera Baja, Ribera Alta, y Lantarón, mientras que el tramo subterráneo se localizará en Lantarón. Con esta arteria de evacuación, el proyecto dota de salida eléctrica a una generación que será la mayor fotovoltaica del País Vasco.
El proyecto llega con el respaldo institucional del Gobierno vasco y se integra en la estrategia de expansión renovable de Iberdrola en España. La eléctrica, presidida por Ignacio Sánchez Galán, mantiene una cartera de proyectos solares y eólicos relevante en la Península Ibérica. En Euskadi, la solar fotovoltaica todavía tiene un peso discreto frente a la eólica, por lo que Ekienea se presenta como el salto de escala en la tecnología fotovoltaica del territorio.
Ekienea no solo apunta al récord fotovoltaico de Euskadi: también prueba que la solar de gran escala puede convivir con una tramitación ambiental muy exigente.
El encaje en el plan renovable de Iberdrola
Iberdrola acelera en fotovoltaica en un momento en el que la Península Ibérica ya es uno de los mercados con más horas de irradiación de Europa. El proyecto de Armiñón se alinea con el objetivo de la compañía de sustituir generación convencional por renovables, una estrategia que en 2025 le llevó a elevar la potencia instalada verde del grupo. Para el Gobierno vasco, Ekienea es también una palanca de política industrial: consolida a Álava como nodo energético y aporta trazado de evacuación para futuros parques.
Frente a otras comunidades, Euskadi no ha destacado hasta ahora por la fotovoltaica de gran escala; la orografía y la menor superficie disponible han inclinado la balanza hacia la eólica. La comparación con los grandes parques extremeños o andaluces desluce la cifra de 107,5 MW, pero el dato relevante es relativo: en un territorio con poca tradición solar, la planta de Armiñón multiplica el parque fotovoltaico autonómico.
En el plano sectorial, Endesa y Acciona Energía también han elevado sus apuestas solares en la Península, aunque la escala de Ekienea responde a un mercado autonómico más acotado. La fórmula del proyecto —alianza entre la gran eléctrica y la administración vasca— recuerda a otros desarrollos renovables tramitados con participación pública, donde el encaje local pesa tanto como el económico.
No se trata, por tanto, de un proyecto aislado. La línea de 132 kV hasta Puentelarrá refuerza la red de evacuación de la zona, un activo que trasciende a la propia planta. Queda por ver si las alegaciones presentadas durante el periodo de información pública modifican el trazado soterrado o el calendario de construcción. El expediente avanza con orden administrativo, pero la ejecución final dependerá de la obtención de la autorización de construcción y de la cobertura de la declaración de utilidad pública.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El cierre del periodo de alegaciones de 30 días hábiles y la posible aprobación de la autorización administrativa de construcción.
- Reacción del valor: El proyecto refuerza el perfil renovable de Iberdrola, aunque su impacto en cotización es limitado frente al tamaño del grupo.
- Precedente sectorial: Los grandes parques solares extremeños y andaluces muestran cómo la evacuación y el encaje local condicionan los plazos de ejecución.





