Las ventas de Shein y Temu en España: 22.000 millones que los marketplaces chinos restarán a la distribución hasta 2030

Los marketplaces chinos captan ya una cuota creciente del comercio online español y el sector tradicional cifra el impacto en el horizonte 2030. La nueva tasa aduanera europea encarece el paquete, pero no frena el avance de Shein ni de Temu.

Shein y Temu restarán a la distribución española más de 22.000 millones de euros en ventas hasta 2030. La cifra no sale de una consultora externa: la maneja la propia gran distribución y la recoge Cinco Días.

El comercio online chino ha dejado de ser un actor periférico. En textil, calzado y electrónica de bajo precio ya actúa como un canal principal de compra para una parte relevante de los hogares españoles.

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El cálculo de la gran distribución: 22.000 millones en juego

Los 22.000 millones de euros que Shein, Temu y AliExpress desviarán hasta 2030 representan el coste que la gran distribución asume en su escenario central. No se trata de una proyección publicada para presionar al regulador: es una referencia interna que circula entre operadores, según Cinco Días.

Shein ha disparado sus ingresos en España un 80% en el último ejercicio, pese a la nueva tasa europea, según datos publicados por Libertad Digital. El crecimiento no procede de una base pequeña: la plataforma ya se ha consolidado en los primeros puestos del comercio textil español.

La ventaja de Shein y Temu no es solo el precio. Operan con una rotación de catálogo que la distribución tradicional no puede replicar. Lanzan cientos de referencias nuevas cada semana y retiran las que no funcionan. Es una lógica de test rápido que convierte la demanda en tiempo real.

La gran distribución observa además un doble riesgo. Pierde venta directa y pierde datos sobre los gustos del comprador joven. En textil y accesorios, ese conocimiento es ya un activo estratégico para anticipar colecciones y gestionar el margen.

La tasa europea ha encarecido el paquete, pero no ha roto la ventaja estructural de Shein y Temu: la demanda se está reorganizando, no contrayéndose.

Por qué la tasa no frena a Shein ni a Temu

La nueva tasa aduanera europea, conocida como tasa Shein, ha encarecido el paquete barato. La Comisión Europea eliminó la franquicia fiscal para envíos de bajo valor, lo que obliga a declarar y abonar IVA y aranceles en cada operación. El efecto visible: menos pedidos de un solo artículo y cestas más planificadas. El objetivo de la tasa era igualar la competencia fiscal, no provocar una caída brusca de la demanda. Los datos iniciales apuntan a que, de momento, el consumidor ha preferido asumir el sobrecoste antes que renunciar al canal.

Shein prepara un despliegue logístico en Europa para sortear la crisis de ventas y acercar stock al continente, según ha publicado El Economista. La jugada es coherente: cuanto más cerca esté el inventario del cliente europeo, menor es la fricción aduanera y más rápido el envío final.

Temu mantiene una estrategia de precios agresiva. AliExpress refuerza su posición en electrónica y accesorios. La subida de costes se reparte entre plataforma, vendedor y comprador, y el impacto final sobre el precio es menor de lo que anticipaba la distribución. La tolerancia al alza de precios en moda low cost tiene un límite, pero aún no se ha alcanzado. Eso explica que la gran distribución mire con preocupación los próximos trimestres.

La batalla logística y la respuesta de la distribución española

El dato de los 22.000 millones debería leerse como una advertencia de medio plazo. La gran distribución no solo pierde ventas. También pierde tráfico de clientes recurrentes que antes visitaban tiendas y centros comerciales, y ese cliente es más difícil de recuperar que una venta aislada.

El riesgo es que la distribución española llegue tarde a la batalla del dato. Quien controla la demanda en tiempo real puede decidir qué fabricar, cuánto producir y a qué precio liquidar, sin asumir inventario.

No me sorprende que el sector eleve el tono. La distribución tradicional ha reaccionado con mejoras en el canal online, entrega rápida e integración con el comercio local. Pero la ventaja estructural de los marketplaces chinos no se localiza en la última milla, sino en el coste de producción y en la velocidad de copia de tendencias.

La incógnita no es si Shein y Temu seguirán creciendo, sino hasta qué punto la distribución española puede defender su margen sin trasladar más presión al proveedor. El dato a vigilar será la evolución del gasto en textil y moda durante el final del verano, cuando la campaña de vuelta al cole mida el impacto real de la nueva tasa en las cestas de consumo. Si la tasa no frena el crecimiento entre agosto y octubre, la cifra de 22.000 millones podría quedarse incluso corta.


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