Rodalies encadena otro lunes de caos: seis líneas cortadas y la R1 solo entre Arenys y Badalona

El túnel de plaza Catalunya sigue encharcado y el puente sobre el Besòs condiciona todo el acceso ferroviario desde el norte. FGC y el metro han recuperado la normalidad en 24 horas, una comparación que deja a Renfe sin argumentos.

Los cortes de líneas en Rodalies encadenan otro lunes negro: seis rutas con autobús alternativo y la R1 partida en el Maresme.

La red afronta la jornada con la línea del Maresme circulando solo entre Arenys de Mar y Badalona, la R2 Nord limitada a Granollers y la R4 sin poder atravesar el túnel de plaza Catalunya. Rodalies, el Cercanías catalán, comunicó el mapa de servicio pasadas las 23.30 del domingo, tras unas marchas exploratorias de los maquinistas con más imprevistos de los esperados.

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Veinticuatro horas después de la lluvia intensa del sábado, la infraestructura no ha quedado arrasada como en otros temporales, pero Adif, el gestor de la vía, no ha logrado despejar los puntos críticos. El agua ha inundado túneles tan centrales como el de plaza Catalunya y ha dejado tramos afectados en media red, con crudeza especial en la R1.

Qué funciona y qué no este lunes, línea por línea

En la R1 los trenes circulan entre Arenys de Mar y Badalona. De Arenys hacia el norte hay autobús porque entre Arenys de Mar y Canet de Mar las vías están llenas de barro y piedras tras el desbordamiento de una riera (un cauce torrencial típico del litoral catalán); entre Sant Pol de Mar y Calella también hay problemas serios. Para evitar el paso por el puente sobre el Besòs, que el sábado estuvo a punto de ser engullido, de Badalona hacia el sur se redirige a los pasajeros al metro.

La R4 funciona de forma parcial, entre Sant Vicenç de Calders y la estación de Sants, y sigue fuera de juego en el Vallès y el Bages, donde han caído árboles sobre la vía, y han dañado la catenaria. El agua filtrada en el túnel de plaza Catalunya impide recuperar la línea más allá de Sants, así que Rodalies recomienda los autobuses exprés y Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) para entrar en Barcelona desde el Vallès. El plan de servicio se actualiza en la web de Rodalies de Catalunya.

Hasta que Adif no vacíe el túnel de plaza Catalunya y asegure el puente sobre el Besòs, ningún horario de Rodalies en el área de Barcelona está garantizado.

La R2 Nord circula desde Granollers hacia el sur, pero entre Granollers y Maçanet-Massanes el tráfico está interrumpido y hay buses. La R3, la de Vic, sigue abonada al autobús desde hace meses por obras y por la falta de fiabilidad del conjunto: los trenes van entre La Garriga y Ripoll, hacia el sur el corte lo marca el desdoblamiento y hacia el norte hay objetos en la vía que impiden llegar a Puigcerdà.

Los servicios alternativos por carretera cubren este lunes seis líneas:

  • R1: Arenys de Mar – Maçanet-Massanes
  • R2 Nord: Granollers Centre – Sant Celoni
  • R4: Terrassa – Manresa
  • R7 y R8: todo el recorrido
  • R11: Portbou – Maçanet-Massanes y Girona – Sant Andreu Comtal

El sur de Cataluña y Lleida se libran, al menos sobre el papel: R15, R16, R17, RT1, RT2, RL3 y RL4 circularán previsiblemente en todo su recorrido. La R13 y la R14 arrastran servicio alternativo de bus entre Les Borges Blanques y Sant Vicenç de Calders.

Los dos cuellos de botella: el túnel de plaza Catalunya y el puente del Besòs

La jornada se decide en dos puntos. El primero es el túnel de plaza Catalunya, encharcado desde el sábado y convertido en la frontera sur de la R4. El segundo es el puente sobre el Besòs, cuya imagen a punto de desaparecer bajo el agua se ha convertido en el símbolo del temporal. Adif resolvió durante el domingo incidencias menores, pero los puntos complicados siguen sin solución y sin fecha.

El contraste con el resto del sistema incomoda. FGC presta servicio habitual en todas sus líneas desde la tarde del domingo. El metro ha ido recuperando la normalidad, con el punto negro de Rambla Just Oliveras, en la L1, donde los trenes pasan pero no paran por las filtraciones. Las líneas automáticas tardan más: la L9 Sud sigue cortada entre El Prat y Europa Fira, y la L9 Nord y la L10 Nord no funcionan entre Onze de Setembre y Bon Pastor, en un caso, y hasta Llefià, en el otro.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El viajero del Maresme encadena hoy autobús y metro donde antes solo había tren; el del Vallès elige entre el bus exprés y FGC para entrar en Barcelona. El abono se mantiene intacto, pero la jornada de decenas de miles de personas empieza antes y acaba más tarde. Esa factura no la paga nadie.

La zona cero es el corredor del Maresme y el nudo de Barcelona: Sants como frontera, plaza Catalunya fuera de servicio y el Besòs condicionando todo el acceso desde el norte. El Vallès y el Bages suman árboles en la vía y catenaria dañada. El sur de Cataluña, en cambio, respira. El dato que resume el día es simple: seis líneas con autobús y una red que 24 horas después del temporal sigue partida.

La comparación con enero es inevitable. La crisis del pasado invierno dejó la red tocada y, desde entonces, Rodalies no ha logrado sacudirse la etiqueta de servicio frágil. Adif gestiona la vía, Renfe pone los trenes y la Generalitat ejerce de autoridad del servicio; cuando algo falla, la pelota rebota entre administraciones y el usuario paga la espera en el andén.

El riesgo inmediato es meteorológico. Si la lluvia vuelve antes de que Adif selle el túnel y retire el barro del Maresme, el mapa de servicio volverá a dibujarse el domingo por la noche. La próxima referencia es el parte que publique Rodalies a lo largo de hoy: mientras el túnel siga encharcado, la R4 no recuperará el eje del Vallès.


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