1Burlete adhesivo de espuma o silicona: tapar las rendijas del marco por menos de 5 euros
Un rollo de burlete autoadhesivo de espuma de poliuretano cuesta 2,39 euros en Bauhaus (10 metros, para desajustes de 1 a 5 milímetros) y los perfiles de silicona o caucho autoadhesivos de 6 metros se mueven entre los 5 y los 11 euros según marca y grosor. Es, con diferencia, el truco más barato de la lista, y también el más fácil de aplicar: no hace falta taladro, ni obra, ni conocimientos de bricolaje. Basta limpiar el marco con alcohol, medir, cortar a tijera y pegar presionando; una ventana queda sellada en unos 10 o 15 minutos y el material se adapta igual a marcos de aluminio, PVC o madera. Antes de comprar conviene medir la rendija: por debajo de 3 milímetros basta una espuma fina; entre 3 y 6, una más densa.
En resultados, es una de las medidas con mejor relación coste-beneficio según las guías de eficiencia energética: sellar las infiltraciones de puertas y ventanas con burletes o silicona permite recortar entre un 5% y un 15% el consumo anual de calefacción y refrigeración de una vivienda, y algunas marcas elevan el ahorro hasta el 20% o el 40% cuando el marco está muy desajustado. El propio IDAE incluye tapar las rendijas entre las recomendaciones básicas de ahorro doméstico. Sus límites: la espuma se aplasta y se cuartea, por lo que conviene renovarla cada temporada o cada dos años, mientras que la silicona aguanta hasta cinco; y no arregla el frío que atraviesa un cristal simple.


