El mercado inmobiliario de Dubái cierra el primer semestre con 65.230 millones de dirhams en transacciones comerciales. La cifra, equivalente a 17.760 millones de dólares, supone un 8,5% más interanual según Anarock Property Consultants, y consolida a Dubái como imán del capital institucional.
El informe, recogido por TradingView, contabiliza todos los activos comerciales: oficinas, retail, suelo, apartamentos hoteleros, habitaciones de hotel, edificios completos y activos industriales. El volumen de operaciones subió casi un 13% hasta las 6.487 transacciones en el primer semestre. Una cifra que nadie en el sector daba por sentada hace un año.
Las oficinas lideran la revalorización con un alza del 85% en precios
Las oficinas fueron el activo estrella. El volumen de transacciones de oficinas creció un 38% interanual con 2.571 acuerdos, y el valor se disparó cerca de un 200% hasta los 15.810 millones de dirhams, frente a los 5.280 millones del primer semestre de 2025. El precio medio se situó en 3.202 dirhams por pie cuadrado, un 85% más. La demanda de espacios Grade A supera con claridad a una oferta escasa.
El retail también repuntó. Las operaciones crecieron un 56% hasta 853 acuerdos y el valor más que se duplicó, con un alza del 174% hasta los 3.710 millones de dirhams. El precio medio subió un 54% hasta los 3.486 dirhams por pie cuadrado gracias al consumo en expansión y al interés inversor por locales bien situados.
El primer trimestre fue el más fuerte de la serie con 40.750 millones de dirhams, más del 40% interanual, a pesar de las tensiones regionales. El segundo trimestre se moderó: el volumen bajó un 1% y el valor cayó un 21% interanual, aunque el precio por pie cuadrado subió un 34% hasta los 3.186 dirhams. La base de comparación del segundo trimestre de 2025, inflada por grandes operaciones de suelo, explican en parte esa moderación.
El informe señala un cambio de comportamiento: los compradores están dispuestos a pagar una prima por activos prime que generan rentas. El capital global sigue percibiendo a Dubái como un hub estable y bien regulado, y eso sostiene el apetito por activos comerciales incluso en un entorno geopolítico convulso.
La rotación desde el suelo hacia activos de renta no es casualidad: es la señal de un mercado que deja de especular.
Del suelo al cash flow: la rotación del capital que interpela a Madrid y Barcelona
El suelo fue el principal lastre en el primer semestre: las transacciones cayeron un 29% hasta 941 operaciones y el valor descendió un 9% hasta los 33.190 millones de dirhams. Anarock concluye que el interés inversor se está desplazando del land banking hacia activos de oficinas y retail capaces de generar rentas de forma inmediata.
¿Cómo se aplicaría este modelo al mercado español? En Madrid y Barcelona, el inversor institucional pide una vuelta al centro con superficies premium y contratos largos. La diferencia con Dubái es que la oferta española arrastra el impacto del teletrabajo. Aun así, los fondos internacionales están rotando desde el suelo urbanizable hacia activos de renta consolidados en las dos grandes capitales.
El patrón de Dubái invita a leer el mercado español con otra lente: la liquidez no desaparece, se reasigna hacia producto con cash flow. Quien tenga activos de oficinas en zonas prime de Madrid como Chamartín o el eje de la Diagonal en Barcelona podría ser el siguiente beneficiado.
La Ficha del Inversor
La métrica clave es el precio medio de las oficinas, que subió un 85% interanual hasta los 3.202 dirhams por pie cuadrado. En Madrid, el yield prime de oficinas se sitúa alrededor del 4,5%, según el consenso de CBRE y Knight Frank; en Dubái, la rentabilidad puede superar ese nivel, aunque con otro perfil de riesgo fiscal y regulatorio. La comparación no es perfecta, pero sí indicativa del apetito global por activos comerciales que combinan seguridad jurídica y liquidez.
La tendencia a seis meses es de consolidación. Anarock espera que el crecimiento se sostenga durante el resto de 2026, aunque con menor intensidad en el segmento de suelo. Los tipos de interés globales y las tensiones regionales son los dos factores que podrían alterar el rumbo. En España, una eventual moderación del Euríbor serviría de apoyo a las valoraciones de oficinas y retail.
El perfil recomendado es el inversor patrimonial y el family office que ya tiene exposición al mercado español y busca diversificación internacional con rentas en divisa. No es un producto para el minorista: los requisitos de capital y la gestión fiscal exigen asesoramiento especializado. Para el capital institucional, Dubái ofrece una rotación de activos con liquidez verificable.
Observamos un riesgo: la dependencia del capital exterior hace al mercado de Dubái vulnerable a una reversión abrupta si cambian las condiciones globales de financiación. El precedente de 2008 y 2014, cuando el emirato corrigió con violencia tras años de euforia, sigue fresco en la memoria del sector.
La próxima ventana crítica será la publicación de los datos del tercer trimestre, que medirá la capacidad real de absorción del segundo semestre. Ahí veremos si el repunte de oficinas y retail se mantiene.




