Citi lanza Custody+: custodia bitcoin para institucionales en 2026

La entidad permitirá a fondos y gestoras custodiar bitcoin y activos tradicionales en una única plataforma, sin sistemas separados. El movimiento llega tras el giro regulatorio de Washington y se produce semanas antes de que el Congreso vote la Clarity Act en septiembre.

Citi estrenará este año un servicio de custodia de bitcoin para inversores institucionales llamado Custody+. El banco anunció el 18 de agosto que su nueva herramienta permitirá guardar activos tradicionales y bitcoin dentro de un mismo marco, sin necesidad de utilizar sistemas separados.

La custodia, en el mundo cripto, funciona como la caja fuerte de un banco: implica guardar y administrar las claves privadas que dan acceso a las criptomonedas. Custody+ aspira a simplificar esa gestión para fondos, gestoras, y grandes patrimonios, que hoy suelen operar con proveedores distintos para renta variable, renta fija y activos digitales. En la práctica, un fondo podrá añadir bitcoin a su cartera sin abrir una cuenta adicional en un custodio especializado.

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Chris Cox, responsable de Investor Services de Citi, defendió el lanzamiento con una frase que resume la apuesta: ‘Custody+ es un ejemplo claro de esta inversión a medida que construimos infraestructura para eliminar la latencia y la fricción para los clientes institucionales. Según la entidad, el servicio permitirá ejecutar cada operación de mantenimiento de activos a través de un ‘flujo único y continuo’.

La plataforma dará visibilidad casi en tiempo real sobre liquidación, compensación, divisas, efectivo y datos. Además, los clientes podrán conectar activos digitales o construir sus propios servicios sobre la infraestructura de Citi, según detalla la entidad en la página oficial de Citi.

Este movimiento no nace de la nada. Citi anunció por primera vez sus planes de custodia de activos digitales el año pasado y llevaba varios años desarrollando la tecnología. El banco ya opera Citi Token Services, una solución de pagos transfronterizos en tiempo real basada en depósitos tokenizados, es decir, representaciones digitales de dinero sobre una red blockchain. También colabora con Deutsche Bank, Goldman Sachs y Bank of America para explorar la emisión de una stablecoin, una criptomoneda diseñada para mantener un valor estable. Estos movimientos comparten un objetivo: reducir fricciones para que los grandes inversores puedan incorporar activos digitales con la misma facilidad con la que hoy mueven dólares.

El anuncio llega en un momento de giro regulatorio en Estados Unidos. La Clarity Act, que aspira a definir qué tokens son valores y cuáles materias primas, se votará en el Congreso en septiembre. Jane Fraser, consejera delegada de Citigroup, dijo la semana pasada que la entidad quiere una ‘buena ley’ y que el banco es un ‘líder en activos digitales’. Su respaldo no es un cheque en blanco: pidió mejoras al texto antes de la votación.

La banca tradicional ya no compite solo por captar depósitos: ahora pelea por custodiar las claves privadas que dan acceso a los activos digitales.

Qué ofrece Custody+ en la práctica

En la práctica, Custody+ busca eliminar una fricción clásica del mercado institucional: la fragmentación. Hoy, un fondo que invierte en bonos, acciones y bitcoin suele necesitar acuerdos de custodia con varios proveedores, conciliar datos en plataformas distintas y asumir costes operativos duplicados. Citi propone unificar ese proceso, con una visión continua de la liquidación, el efectivo y los activos digitales.

La propuesta no se limita a guardar criptomonedas. Según el comunicado, los clientes obtendrán visibilidad y ejecución casi instantáneas en servicios de liquidación, compensación, divisas, efectivo y datos. También podrán conectar otros activos o desarrollar sus propias soluciones sobre la base tecnológica de Citi, en lugar de quedar atrapados en un flujo de custodia estandarizado.

Por qué Citi da el paso ahora

El calendario no es casual. Citi es el último gran banco estadounidense en profundizar en activos digitales tras la actitud más permisiva de los reguladores. El avance de la Clarity Act, que pretende separar el régimen de valores del de materias primas, es una de las señales más relevantes para los equipos legales de la gran banca. La votación prevista para septiembre servirá para calibrar cuánto margen tendrán los custodios tradicionales durante los próximos años.

Qué cambia para el inversor y qué riesgos persisten

La entrada de Citi en la custodia de bitcoin no es un dato aislado. Desde la aprobación de los fondos cotizados (ETF) de bitcoin al contado en Estados Unidos en enero de 2024, la demanda institucional ha ido escalando y, con ella, la necesidad de contar con custodios regulados. Lo que antes era terreno de plataformas nativas como Coinbase ahora empieza a ser disputado por bancos con décadas de experiencia en custodia tradicional.

Eso puede traducirse en más competencia y, en principio, en mejores condiciones para los fondos que quieren exposición a bitcoin sin gestionar claves privadas por su cuenta. Sin embargo, también plantea dudas. La concentración de la custodia en unas pocas entidades sistémicas, la seguridad de las claves frente a ataques y la propia redacción final de la Clarity Act son riesgos que el mercado no puede dar por resueltos. El voto de septiembre será la primera gran prueba para saber si el modelo de custodia bancaria se convierte en la norma o queda limitado por el perímetro normativo.


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