EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Los maquinistas de Renfe se han negado a circular en Rodalies tras la caída de un árbol sobre un tren regional en Vilanova i la Geltrú. La red catalana ha amanecido sin servicio en plena hora punta.
- ¿Quién está detrás? El sindicato mayoritario SEMAF, que exige los informes de seguridad de la infraestructura antes de mover un solo tren. Renfe y Adif sostienen que la red opera con garantías.
- ¿Qué impacto tiene? El servicio se recupera a trompicones: la R1 vuelve entre Arenys de Mar y l’Hospitalet, pero la R2 Nord hasta Granollers, la R4 en el Vallès y la R11 siguen cortadas. El temporal también canceló 47 vuelos en El Prat.
Los maquinistas de Renfe se han plantado esta mañana y han dejado a Rodalies sin servicio en toda Cataluña en plena hora punta. Ningún tren ha circulado a primera hora, y los viajeros se han enterado por megafonía y redes sociales, sin margen para buscar alternativa.
La chispa fue la caída de un árbol sobre un tren regional la noche anterior en Vilanova i la Geltrú. Y no es un episodio aislado: llega tras cuatro días de temporal intenso y después de un accidente, hace nueve meses, en el que murió un maquinista en prácticas en Gelida.
El sindicato mayoritario SEMAF, junto a Alferro, sostiene que no se están siguiendo los protocolos para reabrir las líneas cortadas. La propia Renfe instó a los maquinistas por correo electrónico a reabrir la R1 hasta Blanes y la R11 hasta Portbou, lo que encendió aún más los ánimos.
‘No podemos asegurar la circulación de todas las líneas y el servicio se irá restableciendo a medida que la seguridad lo permita’, ha advertido Òscar Playà, director de Rodalies. La dirección reconoce que recibió una carta del sindicato mayoritario anunciando que no garantizaba el arranque del servicio.
Renfe pide trenes en la vía y los maquinistas piden informes en la mano: hasta que ambas cosas no coincidan, ningún horario de Rodalies está garantizado.
Los buses alternativos contratados para algunos tramos no han podido absorber a todos los viajeros. El resultado ha sido el de siempre: autobuses interurbanos, coches privados y miles de trayectos directamente cancelados.
Un árbol, un tren y cuatro días de temporal: así se rompió la red
La recuperación no es hoy una cuestión meteorológica, sino de garantías de seguridad. Ya en la jornada previa, la R1 arrastró problemas porque numerosos trabajadores se negaron a pasar por el túnel de plaza Catalunya, que había estado 48 horas inundado.
Lejos de buscar un acuerdo, Renfe presionó para reabrir cuanto antes. Ayer no llegaron los informes pertinentes, y la caída del árbol acabó de calentar unos ánimos que estallaron de madrugada.
Qué líneas vuelven y cuáles siguen cortadas
Pasada la hora punta, los maquinistas han recibido los informes que reclamaban y, alrededor de las nueve y media, algunos tramos han empezado a moverse. Lo han hecho fuera de horario y a trompicones, con trenes visiblemente vacíos.
La R1 ha vuelto a circular entre Arenys de Mar y l’Hospitalet. En cambio, el tramo de la R2 Nord hasta Granollers, la R4 en el Vallès y la R11 siguen fuera de juego al no estar incorporados a dicho informe.
A la falta de garantías se ha sumado el golpe del temporal en el aire. El aguacero obligó a cancelar al menos 47 vuelos en El Prat y provocó demoras en más de medio millar de rutas. Eurocontrol informó además de un fallo eléctrico en la torre de control que detuvo el tráfico en tierra y obligó a desviar vuelos a Palma de Mallorca, Madrid y, Toulouse, según los datos difundidos por Aena.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto golpea el bolsillo y el reloj de quien depende del tren cada día. Cada mañana sin servicio se traduce en horas perdidas y gasto extra en taxi, bus o combustible. La zona cero es el Vallès, el Maresme y el Garraf, donde la R2, la R4 y la R11 concentran el grueso de los viajeros. El dato: cero trenes a primera hora y una recuperación por tramos sin horario cerrado.
El pulso es nítido. SEMAF avala los informes de sus técnicos y exige aplicar los protocolos antes de reabrir; Renfe y Adif sostienen que la infraestructura ya opera con seguridad. En el fondo late el fantasma de Gelida, un accidente que activó promesas de seguridad que, nueve meses después, siguen sin concretarse del todo.
Toca mirar la próxima ventana crítica. Los maquinistas condicionan la vuelta al informe oficial de cada tramo, así que la R2 Nord, la R4 y la R11 no volverán a la normalidad hasta que ese documento llegue a sus manos. Con el temporal todavía en la ecuación, cualquier nuevo aguacero puede repetir el bloqueo.




