Santander, Ebury y Centerbridge: Bruselas autoriza la toma de control conjunto

El Ejecutivo comunitario concluye que la operación no plantea problemas de competencia y aprueba el expediente sin condiciones. Santander mantendrá cerca del 55% del capital de la fintech tras invertir 57 millones adicionales.

Banco Santander y Centerbridge Partners han obtenido la autorización de la Comisión Europea para tomar el control conjunto de Ebury, la fintech británica especializada en pagos internacionales y cambio de divisas. La decisión, adoptada en virtud del Reglamento de Fusiones de la UE, despeja el último escollo regulatorio de una operación que consolida la apuesta del banco presidido por Ana Botín por el negocio transfronterizo.

Luz verde sin condiciones para el control conjunto

La Comisión Europea ha concluido que la operación no plantea problemas de competencia en el mercado interior, dada la limitada posición de mercado resultante de la transacción propuesta. Por ello, el expediente ha recibido el visto bueno regulatorio sin condiciones, una decisión que era esperada por el sector financiero europeo.

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La transacción se centra en los servicios bancarios y de pago, un segmento en el que Ebury compite con plataformas especializadas en pagos transfronterizos. La autorización comunitaria no añade remedios ni exige desinversiones, lo que despeja el camino para que Santander y Centerbridge ejecuten el nuevo reparto accionarial.

Cómo queda el control de Ebury

El origen de la operación se remonta a la reorganización accionarial anunciada a finales de abril, cuando la fintech cerró rondas de financiación por unos 634 millones de euros lideradas por Centerbridge Partners. En ese marco, Banco Santander se comprometió a invertir unos 57 millones de euros adicionales para conservar su posición mayoritaria en Ebury, en torno al 55% del capital.

La fintech fue fundada en Reino Unido en 2009 por dos emprendedores españoles y pasó a estar controlada por Santander en 2020, cuando el banco adquirió el 50,1% por 400 millones de euros. Centerbridge entró en la estructura de propiedad de Ebury en posteriores rondas de financiación, hasta situarse como socio de referencia del banco español en la plataforma.

autorización Comisión Europea

Ebury opera en 30 mercados regulados y presta servicio a más de 27.000 empresas en todo el mundo. Su plataforma permite pagos en 140 divisas y en 160 países, además de gestionar el riesgo de tipo de cambio, mover fondos entre filiales en tiempo real e integrarse con los sistemas financieros de los clientes.

Bruselas no ha impuesto condiciones: el control conjunto se ejecuta con Ebury ya consolidada como franquicia de pagos internacionales, no como una fintech emergente.

Lectura estratégica: pagos internacionales y banca transaccional

Más allá del trámite regulatorio, la operación tiene una lectura estratégica clara. Banco Santander refuerza su posición en el negocio de pagos internacionales para pymes y medianas empresas, un segmento con márgenes atractivos y crecimiento por encima del de la banca tradicional. Ebury aporta licencias en 30 mercados y una infraestructura tecnológica que el banco puede integrar en su red global de clientes.

El detalle relevante es que la autorización comunitaria no es solo formal: Bruselas examina la posición resultante en servicios bancarios y de pago, y la limitada cuota de mercado de Ebury ha sido clave para evitar remedios. En otras concentraciones del sector de pagos, las autoridades de competencia sí han exigido desinversiones o condiciones para proteger a los usuarios corporativos.

El movimiento de Santander se inscribe en la tendencia de la gran banca por integrar verticalmente los pagos internacionales, un negocio que exige licencias locales y tecnología propia. Esa barrera explica la prima estratégica de Ebury. El equilibrio de poder queda reflejado en en el porcentaje del banco, que se mantiene como accionista mayoritario.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: la formalización del nuevo reparto accionarial y la actualización del perímetro de consolidación de Ebury una vez ejecutada la operación.
  • Reacción del valor: al no cotizar Ebury ni existir contraprestación en efectivo para el accionista minoritario, el impacto en la cotización de Santander es limitado; el mercado descuenta ya la consolidación de la fintech.
  • Precedente sectorial: las autorizaciones sin condiciones de Bruselas en servicios de pago confirman que la competencia se analiza por cuota resultante, no por tamaño del comprador.

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