Las seis grandes petroleras europeas duplican sus beneficios desde la crisis de Ormuz con el crudo cerca de 90 dólares

Un informe de Transport & Environment cifra en 7.500 millones el beneficio excedentario del sector en la UE durante el primer semestre. España concentra 1.479 millones, solo por detrás de Polonia.

BP, Shell, Eni, Orlen, Repsol y OMV cerraron el segundo trimestre de 2026 con 5.900 millones de euros de beneficio excedentario en la UE, más del triple que en el primero, según Transport & Environment (T&E).

El informe atribuye el repunte a la volatilidad del crudo derivada del conflicto en Oriente Medio. La tensión en el estrecho de Ormuz ha vuelto a situar el barril cerca de los 90 dólares, un nivel que multiplica el margen de refino y eleva la generación de caja del sector. Las ocho grandes analizadas —incluidas TotalEnergies y Moeve— registraron en conjunto 7.500 millones de euros de beneficio excedentario en la UE durante el primer semestre del año.

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El salto del beneficio excedentario en el semestre

El beneficio excedentario atribuido a la Unión Europea pasó de 1.600 millones de euros en el primer trimestre —que solo incluyó un mes de guerra— a 5.900 millones en el segundo, ya con el conflicto en pleno. A nivel global, las ocho compañías acumularon 17.900 millones de euros de beneficio excedentario, de los que alrededor del 42% correspondió a la actividad en la UE.

En términos comparables, la cifra semestral de 7.500 millones refleja más de una duplicación frente al año anterior, según T&E. La organización ecologista calcula el beneficio excedentario como la diferencia interanual del beneficio neto ajustado de cada trimestre, una métrica más exigente que el beneficio contable. La elevada cuota de la UE en el total global —42%— confirma el peso de la demanda europea de combustibles fósiles.

España, segundo país con mayor beneficio excedentario

petroleras crisis Ormuz

El desglose por mercados sitúa a España como el segundo país con mayor beneficio excedentario atribuido: 1.479 millones de euros en el semestre, solo por detrás de Polonia (1.628 millones). El dato esconde un salto trimestral marcado: de los 296 millones del primer trimestre se pasó a 1.182 millones en el segundo. Alemania (1.189 millones), Francia (694 millones), Italia (488 millones) y Bélgica (213 millones) completan el mapa europeo.

El beneficio excedentario del sector se triplicó entre trimestres, una aceleración que coincide con el estallido del conflicto y el repunte del barril.

Repsol concentró 1.267 millones de euros de ese beneficio excedentario europeo en el semestre, según las cifras de T&E. La petrolera española pasó de 257 millones en el primer trimestre a 1.010 millones en el segundo, un repunte que engorda su cuenta en un contexto de tipos aún altos y demanda de carburantes recuperada. La firma es la única española dentro del grupo analizado por la organización.

Magnitud (millones de euros)T1 2026T2 2026Semestre 2026
Beneficio excedentario total UE1.6005.9007.500
Atribuido a España2961.1821.479
Repsol (parte UE)2571.0101.267

El peso de Polonia sorprende por su baja penetración del vehículo eléctrico, un dato que T&E utiliza para argumentar la menor exposición de los países con más electrificación. Dinamarca, con una cuota de eléctricos de en torno al 19%, contrasta con el menos del 1% de Polonia, lo que explica en parte la factura energética de los conductores.

La exposición de cada petrolera al mercado comunitario difiere: BP y Shell, con amplias operaciones de trading, amplifican el efecto de la volatilidad; Orlen se apoya en el refino polaco, OMV en el gas austriaco y Eni en el Mediterráneo. TotalEnergies y Moeve, con negocios integrados, moderan el impacto. Repsol mantiene una posición de refino relevante en la Península Ibérica.

La petición fiscal y el precedente de 2022

El director de T&E, Antony Froggatt, ha pedido a Bruselas que grave estos beneficios excedentarios y destine la recaudación a abaratar el coche eléctrico. ‘Las petroleras están abandonando la energía verde mientras los conductores pagan la factura’, afirmó en el comunicado. La acusación no es nueva: la UE ya aplicó entre 2022 y 2023 una contribución de solidaridad temporal sobre los beneficios extraordinarios de las energéticas, que recaudó cerca de 28.000 millones de euros, según la Comisión Europea.

En abril pasado, España se sumó a Austria, Alemania, Italia y Portugal para reclamar a la Comisión un gravamen comunitario de este tipo. El documento no detalla un borrador, pero el respaldo de cinco capitales refuerza la propuesta frente a un sector que defiende la libertad de precios. El encaje regulatorio es la principal incógnita: un impuesto temporal requiere unanimidad fiscal o un diseño con base jurídica sólida.

Desde el punto de vista del inversor, el informe de T&E añade un ángulo de riesgo regulatorio a un sector que cotiza a múltiplos moderados. La generación de caja por barril alto se refleja en dividendos y recompras, pero también alimenta el debate sobre la redistribución fiscal. En 2022, la contribución de solidaridad se aplicó sin grandes sacudidas en bolsa: la demanda y el precio del crudo pesaron más que el gravamen. Sin embargo, la fragmentación por países complica cualquier cálculo homogéneo. Las petroleras con actividad en España, como Repsol, ya enfrentan una fiscalidad especial sobre el sector energético en el ordenamiento nacional.

Los resultados del segundo trimestre de las grandes petroleras europeas, publicados antes del verano, ya apuntaban a una mejora del margen de refino. T&E extrae las cifras de los informes financieros por país, y su metodología permite aislar la parte del beneficio ligada a los precios altos del crudo. La duda es si el ciclo se mantendrá: la propia volatilidad que ha disparado los resultados puede revertirse si el conflicto de Oriente Medio encuentra una salida negociada.

El contraste es claro: los beneficios saltan mientras el coche eléctrico avanza a dos velocidades en Europa. La electrificación protege a los conductores de países como Dinamarca, pero la dependencia del crudo sigue marcando la economía de Polonia y de los grandes mercados del sur. En este contexto, la presión de T&E coincide con la negociación climática de la UE para 2030.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: la posible propuesta de la Comisión sobre un impuesto al beneficio excedentario, tras la petición de España y otros cuatro países.
  • Reacción del valor: el mercado ya descuenta un barril elevado; la atención se centra en la sostenibilidad del margen si el conflicto de Ormuz se enfría.
  • Precedente sectorial: la contribución de solidaridad de 2022-2023 recaudó 28.000 millones sin hundir las cotizaciones del sector.

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