Vuelos cancelados por el Etna: 1.000 cancelaciones y 24 millones de euros que golpean a IAG en Sicilia

El aeropuerto de Catania-Fontanarossa prolonga el cierre de llegadas hasta las 08.00 de hoy y las aerolíneas acumulan una semana de desvíos. La patronal Assoesercenti cifra en hasta 24 millones de euros el gasto turístico perdido en la isla.

Mil vuelos cancelados desde el 6 de agosto en Sicilia por la actividad del Etna. El aeropuerto de Catania-Fontanarossa mantuvo las llegadas cerradas hasta las 08.00 horas de hoy, 14 de agosto, y la factura turística preliminar ya se cifra en hasta 24 millones de euros.

Un cierre que acumula 1.000 cancelaciones y 350 desvíos

La erupción del volcán, vigilado por el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV), ha convertido el principal aeródromo de la isla en un cuello de botella. La gestora Società Aeroporto Catania confirmó la prolongación de la suspensión de llegadas hasta las 08.00 de hoy, después de que el martes se anunciara un cierre hasta las 02.00 del viernes.

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No es solo una cuestión de pasajeros. La patronal turística Assoesercenti estima entre 13 y 24 millones de euros el gasto turístico perdido, con más de 100.000 viajeros afectados. La cifra, recogida por Bloomberg, muestra el peso de Catania en la economía de la Sicilia oriental.

Los desvíos hacia Palermo, Trapani y Comiso, aliviaron parte de la congestión, pero obligaron a miles de personas a dormir en terminales o a combinar autobuses y trenes. La logística de emergencia, con autocares de madrugada, revela la debilidad de la infraestructura aeroportuaria de la isla.

Ryanair, la aerolínea dominante en Catania, reconoció en su web que los pasajeros deben esperar ‘importantes retrasos, cancelaciones y desvíos’ mientras la lava sigue fluyendo por dos conductos situados entre 2.360 y 2.750 metros de altitud. EasyJet canceló su único vuelo de ida y vuelta desde Londres-Gatwick; Wizz Air intentó desviar aviones.

La repetición de episodios volcánicos en el Mediterráneo deja al descubierto la fragilidad de una conectividad turística que no tiene plan B en las islas.

Vueling, la filial de bajo coste de IAG, mantiene operativa en el aeropuerto de Catania y no ha hecho pública una estimación de vuelos afectados. Fuentes del grupo consultadas por este medio no habían detallado cancelaciones propias al cierre de esta edición. IAG cotiza en el IBEX 35 y, por el momento, no ha emitido un hecho relevante al supervisor sobre el impacto. La última referencia pública de IAG sobre disrupciones operativas se remonta a años anteriores, lo que evidencia que el grupo prefiere diluir este tipo de contingencias en sus cuentas trimestrales.

IAG, Vueling y la factura oculta de operar en Catania

¿Tiene este episodio alcance estructural para el turismo siciliano? A corto plazo, no: la demanda estival no desaparece, solo se redistribuye entre islas y meses. De hecho, las reprogramaciones en septiembre podrían compensar parte de la pérdida. Pero la factura logística ya es tangible para las aerolíneas.

En paralelo, la acción de IAG no registró movimientos bruscos en la sesión previa, a la espera de datos concretos de ocupación. Los inversores habían centrado hasta ahora la atención en el coste del fuel y en la competencia trasatlántica, no en un volcán siciliano.

aeropuerto Catania cerrado

Mientras tanto, la actividad eruptiva continúa. El INGV describe densos flujos de lava y la formación de dos nuevos conductos en los últimos días. La vigilancia constante no impide que el aeropuerto de Catania siga expuesto a cierres intermitentes durante el verano.

Análisis Merca2: la repetición de un riesgo latente en la aviación mediterránea

El Etna es un volcán activo que supera los 3.300 metros y entra en erupción con regularidad. No se trata de un cisne negro como la nube de ceniza del Eyjafjallajökull en 2010, que paralizó el espacio aéreo europeo durante semanas. Aquí el impacto está localizado en un aeropuerto concreto y en una región que, paradójicamente, depende del turismo estival.

La repetición de cierres en Catania responde a un patrón estructural: la isla no dispone de alternativas ferroviarias o viarias rápidas para absorber picos de demanda aérea. Los desvíos a Palermo, Trapani y Comiso funcionan, pero añaden horas de traslado y costes operativos que no siempre se repercuten al pasajero. Para las aerolíneas de bajo coste, cada noche adicional en Catania degrada la rotación de la flota y el margen unitario.

En mi lectura, el episodio es un recordatorio de que el riesgo climático y geológico ya tiene cabida en el guidance de las aerolíneas. La diferencia con un huracán en Canarias o una tormenta de nieve en Barajas es que el Etna no sigue calendarios. Las aseguradoras y los proveedores de asistencia llevan años ajustando las pólizas de cancelación, pero el pasajero minorista sigue desprotegido ante cambios de última hora.

Dicho de otro modo, el Etna debería obligar a las aerolíneas con base en Catania a revisar sus planes de contingencia. Una temporada alta de verano sin una sala de crisis coordinada entre el gestor aeroportuario, la Protección Civil italiana y las compañías es un lujo que la isla no puede permitirse. El dato de 100.000 pasajeros afectados en una semana es elocuente.

La valoración del impacto en IAG dependerá de cuántos vuelos de Vueling se hayan cancelado. Hasta que el grupo no desglose la afectación, el mercado seguirá tratando la noticia como un simple ruido operativo. Lo que no se puede ignorar es el daño reputacional en un corredor donde el pasajero de ocio tiene alternativas.

A partir de aquí, la incógnita es cuántas noches más permanecerá el aeropuerto con restricciones. El INGV no ha fijado un horizonte de estabilización, y el patrón eruptivo sugiere que los cierres puntuales se repetirán durante el verano. Los próximos siete días serán decisivos para medir el daño real en las cuentas trimestrales.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: IAG no registró variaciones anómalas en la preapertura del 14 de agosto. El impacto económico en Sicilia se cifra en hasta 24 millones de euros, según Assoesercenti.

Clave técnica: El aeropuerto de Catania-Fontanarossa ha contabilizado 350 desvíos y 1.000 cancelaciones desde el 6 de agosto. La reapertura de llegadas a las 08.00 de hoy no elimina el riesgo de nuevos cierres por la actividad del Etna.

Apunte macro: La prima de riesgo española no se ve afectada por este episodio, pero el sector turístico siciliano pierde entre 13 y 24 millones de gasto. El sector hotelero y las aerolíneas del arco mediterráneo son los más expuestos a futuras interrupciones.

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