Compensar pérdidas en el Impuesto de Sociedades: el mecanismo que Abanca usa y que las pymes pueden aprovechar

El caso Abanca explica cómo funcionan los créditos fiscales y la compensación de bases imponibles negativas. Las pymes y los autónomos societarios pueden aplicar la misma lógica en el Impuesto de Sociedades para pagar menos.

Abanca tiene casi 3.800 millones de euros en créditos fiscales para compensar pérdidas en el Impuesto de Sociedades, un mecanismo que también está al alcance de pymes y autónomos societarios.

Según las cuentas publicadas hasta junio, el banco gallego declara activos por impuestos diferidos por 3.781 millones de euros, casi la misma cifra que al cierre de 2025. Son derechos frente a Hacienda que la entidad puede activar para rebajar el Impuesto de Sociedades en ejercicios futuros.

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La mayoría de estos créditos vienen de su etapa de compras. Cuando adquirió entidades con pérdidas, como Novagalicia Banco en 2013 o Targobank y Eurobic en 2023, se llevó también sus bases imponibles negativas. Traducción: pérdidas ya declaradas que sirven para pagar menos cuando el negocio vuelve a ganar.

Qué son los créditos fiscales y cómo los usa Abanca

Un crédito fiscal es un derecho frente a Hacienda que se genera cuando una empresa tiene pérdidas o adquiere otra que las arrastra. La Ley del Impuesto de Sociedades reconoce la compensación de bases imponibles negativas: si tu empresa perdió en un ejercicio, puede restar esa pérdida de los beneficios de ejercicios siguientes antes de calcular el impuesto.

¿Y esto qué tiene que ver con una pyme o un autónomo societario? El fondo del del asunto es el mismo: las pérdidas de ejercicios pasados se compensan contra beneficios futuros. No hace falta ser un banco para acumular bases imponibles negativas y usarlas dentro del marco legal.

Ojo con un matiz importante. El régimen de activos por impuestos diferidos monetizables que usa Abanca está regulado en la disposición transitoria 33 de la Ley del Impuesto de Sociedades, con normas específicas para entidades financieras. En una pyme normal, el instrumento es la compensación de bases imponibles negativas. Permite reducir la factura fiscal futura, no cobrar un crédito de Hacienda.

La compensación de pérdidas no es un atajo fiscal: es un derecho legal que Hacienda revisa en detalle, así que hay que documentarlo bien desde el primer día.

El autónomo societario puede aprovecharla a través de su SL, porque es la empresa quien tributa en el Impuesto de Sociedades. No es un mecanismo del IRPF: el autónomo persona física no compensa bases imponibles negativas como lo haría una sociedad.

Cómo usa una pyme o un autónomo societario la compensación de pérdidas

La lógica es simple: si tu SL cerró un ejercicio con pérdidas declaradas en el modelo 200, esa base imponible negativa se puede compensar en los ejercicios siguientes con bases positivas. Dicho en cristiano: puedes dejar de pagar una parte del Impuesto de Sociedades hasta recuperar la pérdida anterior.

El error más caro es no declarar la base imponible negativa en su ejercicio, porque luego no se puede usar si no figura en el modelo 200. Otro fallo frecuente es intentar compensar por encima del límite legal o mezclar pérdidas de una empresa con otra sin que exista una operación societaria real. La AEAT cruza datos.

Qué enseña el caso Abanca sobre compensar pérdidas

El precedente de Abanca confirma que crecer comprando entidades en problemas puede generar una ventaja fiscal notable. Cualquier SL que adquiera otra empresa con bases imponibles negativas podrá consolidar esa posición, siempre que exista una motivación económica real. Hacienda no permite usar las pérdidas compradas como simple herramienta de elusión.

Para la pyme sin operaciones corporativas en el horizonte, el mensaje es más modesto pero igual de útil: documentar las pérdidas propias de los primeros ejercicios y planificar la compensación. El caso Abanca también recuerda que estos créditos no son eternos: hay que usarlos dentro del plazo legal.

A efectos prácticos, si eres autónomo societario y tu SL arrastra pérdidas, conviene revisar el historial de bases imponibles negativas antes de cerrar cada ejercicio. Un buen gestor puede estimar cuánto se ahorra en el modelo 200 del Impuesto de Sociedades.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: No hay fecha límite concreta; se aplica en la declaración anual del Impuesto de Sociedades (modelo 200).
  • Requisitos clave: Tener bases imponibles negativas declaradas en ejercicios anteriores y una sociedad que tribute por el Impuesto de Sociedades.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: Se incluye en el modelo 200, en la sede electrónica de la AEAT, con certificado digital o Cl@ve.
  • 💰 Importe o coste: No tiene coste directo; el ahorro depende del resultado positivo y de los límites legales de compensación.
  • ⚠️ Error a evitar: No declarar la base imponible negativa en su ejercicio o compensar por encima del límite que fija la ley.

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