Anthropic negocia la adquisición de la startup de IA de Decart: el exit que vale 6.000 millones

La operación, todavía no cerrada, valora a la startup casi un 50% por encima de su ronda de mayo. Para los founders, la lección es que el valor ya no está solo en el modelo, sino en la capa de infraestructura.

La infraestructura de inferencia es el nuevo campo de batalla de la IA, y Anthropic lo demuestra negociando la compra de la israelí Decart por 6.000 millones de dólares: el valor está en hacer eficiente el hardware, no en el modelo.

Fuentes conocedoras del asunto sitúan la operación, todavía no cerrada, como la mayor adquisición conocida de Anthropic antes de su esperada salida a bolsa. El equipo de Decart se incorporaría a la división de inferencia y rendimiento. Anthropic rara vez compra empresas, así que la cifra dice mucho de hacia dónde mira el sector.

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Decart desarrolla dos tecnologías complementarias. Por un lado, los llamados modelos del mundo, que simulan el mundo físico para aplicaciones como la conducción autónoma o el comercio electrónico. Por otro, software que reduce el coste de entrenar IA al ayudar a que los chips funcionen de forma más eficiente. Esta segunda pata es la joya: permitiría a Anthropic absorber más demanda con su infraestructura actual.

Vamos a los números. La startup cerró en mayo una ronda de 300 millones de dólares liderada por Radical Ventures, en la que entraron Nvidia, Atreides Management, Valor Equity Partners y Adobe Ventures. Aquella ronda valoró Decart en casi 4.000 millones de dólares, frente a los 3.100 millones de agosto de 2025. Ahora, tres meses después, Anthropic negocia un precio un 50% superior.

Detrás de Decart están tres ingenieros israelíes: los hermanos Dean y Orian Leitersdorf y Moshe Shalev, que fundaron la compañía en 2023. Su modelo Lucy convierte un vídeo en directo de una persona en una prueba virtual de ropa o bolsos en tiempo real. eBay, inversora y clienta, usa la tecnología para el comercio electrónico de moda, y creadores como CodeMiko la emplean en Twitch, TikTok y YouTube.

Levantar 300 millones no era el final: era la tarjeta de presentación para una salida a 6.000 millones.

No es una compra de producto. El encaje estratégico es claro: Anthropic no compra una aplicación, compra la capa que hace más barato y rápido servir modelos. Según las fuentes, la capacidad de Decart para modificar al instante transmisiones de vídeo en directo evidencia un talento de infraestructura muy difícil de encontrar. Por eso estaría dispuesta a pagar una prima antes de su debut en Wall Street.

Cuando el comprador paga por integrar a tu equipo y tu hardware, no compra un producto: compra velocidad.

OpenAI y Anthropic se han comprometido a invertir decenas de miles de millones de dólares en centros de datos con chips caros. Esa apuesta de capital explica que ambas recurran cada vez más a hardware de múltiples proveedores y a software de optimización. Los gastos en computación pueden lastrar a las startups de IA justo cuando se preparan para salir a bolsa.

Por qué la infraestructura de inferencia vale más que el modelo

La valoración de Decart refleja un cambio de foco: ya no gana el modelo más grande, gana quien sirve inferencia más barata. Los modelos del mundo de Decart abren líneas de ingreso en conducción autónoma y comercio electrónico, pero el activo que acelera la operación es su software de eficiencia de chips. Para un founder, la pregunta es si su startup es prescindible o imprescindible para la infraestructura de un gigante.

📦 Caso de estudio: Decart AI

  • El reto: Reducir el coste de entrenar modelos de IA y simular el mundo físico en tiempo real.
  • La jugada: Combinar modelos del mundo con software que exprime los chips y posicionarse como pieza de infraestructura.
  • El resultado: Negociación de adquisición por 6.000 millones de dólares después de una ronda de 300 millones en mayo.
  • La lección: Vender como infraestructura crítica, no solo como aplicación, multiplica el valor ante un comprador estratégico.

Decart 6000 millones

En el ecosistema israelí, conocido como Startup Nation, este exit refuerza una tesis: los founders técnicos que atacan problemas de infraestructura pueden salir a valoraciones de unicornio sin pasar por una IPO. Decart se une a una lista de salidas de deep tech que combina talento en ingeniería de sistemas con una cultura de venta rápida. Calcalistech llegó a informar de que SpaceX también negociaba con Decart; Elon Musk lo tachó de ‘noticia falsa’ en X.

Los representantes de Anthropic y Decart no han hecho comentarios, y la operación podría fracasar. Aterrizar un rumor como hecho sería un error de principiante, tanto en prensa como en una due diligence. Hay que distinguir entre el dato confirmado de la ronda de mayo y la negociación en curso, que no está firmada.

Qué enseña este exit al ecosistema de startups de IA

La prima es alta. El precedente más cercano es la propia ronda de mayo: Radical Ventures, Sequoia Capital, Benchmark y Zeev Ventures ya habían apostado por Decart antes de que Anthropic moviera ficha. Ahora la prima del 50% en tres meses puede leerse como burbuja o como pago por talento de infraestructura que escasea. Mi criterio es que, sin ingresos públicos detallados, el precio no se justifica por flujo de caja, sino por la sinergia técnica con la división de inferencia de Anthropic.

La lección es clara. Para un founder español o latino, la lección no es fundar otra startup de modelos del mundo, sino entender que los compradores estratégicos pagan por integración, no por métricas vacías. La mayoría de los founders fracasa porque construye producto sin una tesis clara de quién lo absorberá. Aquí el mensaje es construir con un gigante en mente desde el primer día.

La apuesta de Anthropic y OpenAI por centros de datos también enciende una alerta: el coste de capital de la IA generativa está subiendo. Quien logre abaratar el uso de chips tendrá una posición negociadora formidable. Eso es aplicable tanto a una startup deep tech como a un negocio físico que digitaliza su logística con software de eficiencia.

No todo es Silicon Valley. Israel demuestra que un ecosistema pequeño puede producir salidas de 6.000 millones cuando une talento técnico, inversión privada y foco en infraestructura. España tiene talento en software y una posición puente con Latinoamérica; el reto es atraer más capital semilla para que las startups lleguen a la fase donde un comprador estratégico las mira.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Posiciónate como infraestructura: Identifica qué capa de coste o rendimiento de tu sector eres capaz de optimizar y hazlo medible.
  • Busca al comprador antes que al inversor: Habla con potenciales adquirentes desde la fase seed para que tu producto resuelva un dolor que ellos ya sufren.
  • Cuida la eficiencia real: En IA, la métrica clave es el coste por inferencia. En cualquier negocio, el equivalente es el coste unitario de servir una operación.
  • No confundas rumor con cierre: Una negociación no es un exit. Mantén el runway y sigue operando hasta que la operación esté firmada.

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