Los fondos bajistas han elevado sus posiciones cortas en Solaria hasta superar los 100 millones de euros, según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La presión vendedora, que equivale ya al 5,1% del capital de la compañía renovable, se ha intensificado en las últimas dos semanas a medida que la acción agudizaba su caída en el IBEX 35.
El asedio bajista: más de 100 millones en corto
Los datos del supervisor bursátil revelan que hasta seis hedge funds mantienen posiciones cortas superiores al 0,5% del capital, cuyo valor conjunto asciende a 107 millones de euros. El asedio sobre el valor se recrudece tras un severo correctivo: desde los 24,47 euros que marcó el cierre del 26 de mayo, las acciones cotizan ahora en torno a los 15,91 euros, lo que supone un desplome del 35% en apenas dos meses y medio.
La cronología de las notificaciones a la CNMV muestra un patrón claro: a medida que la cotización perdía soportes, los fondos reforzaban sus apuestas bajistas. Parvus Asset Management comunicó su posición del 1,02% el 9 de julio, con el título en 18,75 euros. Marchant elevó su participación hasta el 1% el 14 de julio, cuando la acción rondaba los 18,54 euros. AHL Partners alcanzó el 0,90% el 27 de julio, con el valor en 17,91 euros. Y ya en agosto se sumaron BlackRock Advisors, Capital Fund Management y JPMorgan Asset Management.
La ampliación de capital ejecutada por Solaria esta primavera dejó el número de acciones en 132,64 millones. Esto implica que las posiciones cortas declaradas representan aproximadamente 6,76 millones de títulos, una cifra que, en un mercado con bajo free float, añade presión bajista adicional.
Los seis fondos que capitanean la ofensiva
Los registros públicos de la CNMV permiten identificar a cada uno de los grandes protagonistas de esta operación. Parvus encabeza la lista con el 1,02%, seguido de Marchant con el 1% –una posición que ha ido incrementando desde el 0,77% que tenía el 3 de junio–. El resto de actores completan un mapa diverso pero muy concentrado en el sector financiero anglosajón:
| Fondo bajista | Posición (% del capital) | Notificación CNMV |
|---|---|---|
| Parvus Asset Management | 1,02% | 9 de julio |
| Marchant | 1,00% | 14 de julio (incrementada) |
| AHL Partners | 0,90% | 27 de julio |
| JPMorgan Asset Management | 0,85% | agosto |
| Capital Fund Management | 0,81% | agosto |
| BlackRock Advisors | 0,52% | agosto |
La concentración de notificaciones en agosto pone de relieve que la presión se ha acelerado en paralelo a la debacle bursátil. Marchant, en particular, ha sido el más activo: elevó su apuesta del 0,77% al 0,85% el 1 de julio y hasta el 1% 13 días después.

Récord de resultados que no frena la sangría
La virulencia del correctivo sorprende si se miran las últimas cuentas trimestrales. Solaria presentó un EBITDA de 113,2 millones de euros, un 53% más, y un beneficio neto de 80,4 millones, un 50% por encima del mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el mercado ha puesto el foco en un dato que matiza esas cifras: la caída del 20% en el precio capturado de la electricidad, a pesar del crecimiento de la producción por la entrada en funcionamiento de nuevas plantas.
Este fenómeno, conocido como canibalización de precios, es uno de los grandes riesgos que afronta la generación fotovoltaica. El rápido despliegue de capacidad solar provoca que en las horas centrales del día la oferta de electricidad se dispare y los precios se depriman, erosionando la rentabilidad por megavatio. Solaria, como otros productores puros, se ve expuesta a esa volatilidad a pesar de los contratos de cobertura.
La caída tras la ampliación de capital agranda las plusvalías bajistas
Un elemento que ha alimentado la presión corta es el desplome desde los 24 euros por acción a los que Solaria colocó en abril una ampliación combinada con venta de autocartera por casi 300 millones de euros. Aquellos inversores institucionales que acudieron a la operación acumulan ya unas minusvalías latentes del 34%. El valor ha pasado de buscar nuevos máximos a ser un objetivo prioritario para los fondos bajistas, que ven margen para seguir exprimiendo la debilidad.
La ofensiva bajista se ha intensificado a medida que la acción caía, con posiciones que en conjunto ya superan los 100 millones de euros.
Lo que enseñan otros asedios en el sector renovable
El ataque corto a Solaria no es un episodio aislado. Compañías como Siemens Gamesa sufrieron antes de su exclusión bursátil un acoso similar, y en los últimos años varios valores renovables (Grenergy, Audax o Solarpack) han estado en el punto de mira de los hedge funds. La combinación de fuertes inversiones, sensibilidad al precio de la energía y una valoración que descuenta expectativas muy elevadas crea un caldo de cultivo propicio para las posiciones cortas. En el caso de Solaria, la diversificación hacia centros de datos y baterías (como los acuerdos con Merlin Properties) busca precisamente reducir esa exposición, pero el mercado, por ahora, no le da crédito.
Lo relevante no es tanto el volumen de cortos –aún por debajo de los niveles vistos en otras crisis– como la velocidad a la que se han ido acumulando y el momento en que lo hacen: justo cuando la compañía pierde el soporte del precio de la ampliación y los resultados trimestrales, aunque buenos en términos contables, siembran dudas sobre la rentabilidad real por megavatio.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La presentación de los resultados del segundo trimestre podría confirmar o disipar los temores sobre la caída del precio capturado. Cualquier revisión a la baja del guidance elevaría la presión corta.
- Reacción del valor: La acción ha perdido un 35% en dos meses y medio, y el mercado descuenta que el descenso puede continuar si más fondos se suman a la apuesta bajista. El soporte de los 15 euros es clave.
- Precedente sectorial: Los asedios bajistas a renovables suelen prolongarse mientras persistan las dudas sobre los precios mayoristas; la experiencia de Siemens Gamesa muestra que una recuperación de la confianza puede tardar trimestres.




