Dos pequeñas balas de plomo con forma de almendra han desenterrado un capítulo perdido de la conquista romana de la península ibérica. Un equipo de arqueólogos de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) descubrió en abril de 2024 un campamento militar romano hasta ahora desconocido en el estratégico paso del Collet de Jovell, en la comarca pirenaica de la Cerdanya. Las piezas de munición, grabadas con las iniciales del gobernador Cneo Domicio Calvino, sitúan la acción en el año 39 a.C. y reescriben el último episodio de resistencia indígena contra Roma en el territorio que hoy es Cataluña.
La conquista romana de Hispania fue un proceso largo y salpicado de revueltas, que se prolongó durante dos siglos. Lejos de la imagen de una integración pacífica, las legiones chocaron una y otra vez con pueblos que se negaban a someterse. El nuevo yacimiento añade una pieza inédita a ese mapa de conflicto: un campamento de campaña del que las fuentes escritas apenas habían susurrado.
Clavos de sandalia, monedas y munición con mensaje
El sondeo arqueológico, realizado bajo la cobertura forestal del paso montañoso, empezó a revelar las huellas de una presencia militar de hace más de dos mil años. Los investigadores identificaron decenas de clavos de hierro pertenecientes a las caligae, las sandalias de clavos que calzaban los legionarios, junto a fíbulas, monedas y fragmentos cerámicos. El conjunto apuntaba a un campamento temporal, una base de operaciones levantada para una misión muy concreta.
Pero lo que de verdad sacudió la cronología del yacimiento apareció entre la tierra removida: varios proyectiles de honda de plomo, de forma almendrada y apenas unos centímetros de longitud. Esa munición, disparada con hondas de fibra o cuero, era un arma común en los ejércitos republicanos. Dos de las balas, sin embargo,, los dos proyectiles conservaban una marca diminuta pero explosiva. Sobre el plomo blando alguien había grabado las letras CN D, abreviatura de CN(eus) D(omitius).
Dos letras grabadas en plomo bastaron para sacar un campamento de la niebla del olvido y ponerle nombre a su comandante.
La firma de Cneo Domicio Calvino y la emboscada ceretana

La inscripción identificaba sin margen de duda al responsable de la operación: Cneo Domicio Calvino, gobernador de la provincia Hispania Citerior en el año 39 a.C. Ese dato convertía el anónimo campamento en una pieza datada con una precisión casi quirúrgica, algo excepcional en yacimientos de este tipo. Las balas con inscripción son hallazgos raros en la arqueología de la República tardía; cuando aparecen, funcionan como una firma que ata un enclave a un momento histórico concreto.
El historiador romano Dion Casio había relatado que, precisamente en ese año, el pueblo de los ceretanos —los habitantes originarios de lo que hoy es la Cerdanya— se rebeló contra Roma. Las tropas enviadas para sofocar la revuelta fueron emboscadas y obligadas a replegarse. Calvino, tras castigar a los desertores, lanzó una campaña fulminante para acabar con la insurrección.
Los restos de Collet de Jovell encajan como un puzle con aquella narración. El campamento fue, con toda probabilidad, la base desde la que las tropas de Calvino operaron para castigar a los ceretanos. Las balas con su nombre son la firma del gobernador sobre un paisaje que, hasta hoy, había callado.
Lo que cambia en el mapa de la conquista romana de Hispania
El hallazgo obliga a mover el escenario de la revuelta ceretana. Hasta ahora, los historiadores situaban aquellos combates más al oeste, pero las evidencias materiales sitúan el epicentro en la propia Cerdanya. Por primera vez, la arqueología y las fuentes escritas se alinean sobre un mismo punto del mapa.
Además, el equipo de la UAB sostiene que la rebelión de los ceretanos representa el último episodio de resistencia indígena activa contra Roma en lo que hoy es territorio catalán. Después de la campaña de Calvino, la presencia militar se fue disolviendo y la romanización avanzó sin grandes conflictos armados en la zona. Dos milenios después, unas humildes balas de plomo han reescrito el final de una conquista que fue cualquier cosa menos pacífica.
Con todo, la investigación —cuyos detalles completos se esperan en una próxima publicación— aún tiene preguntas abiertas. El registro arqueológico ofrece solo dos proyectiles con inscripción, una muestra pequeña pero consistente con la fuente histórica. Queda por determinar si el campamento se usó más allá de esa campaña concreta. Las futuras excavaciones en Collet de Jovell, si las hubiera, podrían seguir añadiendo capas a esta historia.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: Un campamento militar romano de campaña del siglo I a.C. en el Pirineo catalán, identificado por proyectiles de honda con la inscripción del gobernador Cneo Domicio Calvino.
- Dónde: Paso del Collet de Jovell, en la comarca de la Cerdanya (Girona/Lleida, Cataluña, España).
- Institución responsable: Equipo de arqueólogos de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).
- Cuándo: Excavación en abril de 2024; el campamento data del año 39 a.C.
- Impacto a futuro: Reescribe el último episodio de resistencia indígena contra Roma en Cataluña y sitúa geográficamente la revuelta de los ceretanos.




