Aena acelera sus ampliaciones en Alicante y Valencia para evitar el colapso por el récord de pasajeros

El gestor aeroportuario recurre a contratos provisionales de cuatro meses para no frenar las obras mientras el recurso ante el TACRC mantiene bloqueada la adjudicación definitiva. En juego están 400 millones en Valencia y más de 1.100 millones en Alicante-Elche.

Aena ha lanzado una solución de urgencia para no frenar las obras de ampliación de los aeropuertos de Alicante-Elche y Valencia, dos infraestructuras que rozan el colapso operativo ante cifras récord de pasajeros. El gestor aeroportuario ha tenido que recurrir a licitaciones provisionales y de corta duración después de que la adjudicación definitiva del nuevo contrato del Lote Este quedara bloqueada por un recurso administrativo.

La urgencia administrativa: contratos de cuatro días y cuatro meses

El problema se origina en la rescisión anticipada del contrato que Aena mantenía con la UTE Airia-Prointec-Aertec, encargada de la dirección de las obras hasta finales de agosto de 2026. Su salida ha dejado sin ingeniería a varios aeropuertos justo en plena temporada alta, mientras el nuevo procedimiento de adjudicación sigue paralizado por un recurso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC).

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Para desatascar la situación, Aena ha optado por que cada aeropuerto afectado saque adelante su propio contrato provisional. La urgencia se refleja en los plazos: las empresas interesadas disponen de solo cuatro días hábiles para presentar sus ofertas. Fuentes del sector han cuestionado que un servicio altamente especializado pueda licitarse con un procedimiento abierto simplificado y con un peso tan reducido de la valoración técnica frente al precio.

Además, la duración de estos contratos —apenas cuatro meses— es inferior al tiempo estimado que aún necesitan algunas de las obras, que ronda los ocho meses. Esta brecha entre el plazo del contrato y el cronograma real de los trabajos añade una capa adicional de incertidumbre sobre la continuidad de las inversiones.

Alicante y Valencia, al límite de su capacidad

El bloqueo golpea con especial crudeza a los dos aeropuertos del este por la evolución de su tráfico. Ambos llevan años batiendo marcas y han superado con creces los límites para los que fueron diseñados.

Valencia cerró el ejercicio 2025 con más de 11,8 millones de pasajeros, muy por encima de los 10,5 millones de capacidad de referencia. Por su parte, Alicante-Elche rozó los 20 millones de viajeros, una cifra que tensiona aún más unas instalaciones que no dejan de crecer en demanda.

AeropuertoPasajeros 2025Capacidad de referenciaInversión prevista
Valencia11,8 millones10,5 millones400 millones de euros
Alicante-Elche~20 millonesNo especificadaMás de 1.100 millones de euros

El contraste es claro. Las terminales operan muy por encima de su umbral de confort mientras las ampliaciones que podrían aliviar la presión se dilatan por un conflicto contractual.

ampliación aeropuerto alicante

Inversiones millonarias bajo presión

En juego están partidas muy relevantes del próximo periodo inversor de Aena. Para el aeropuerto de Manises está prevista una ampliación y remodelación de la terminal con unos 400 millones de euros. En Alicante, las actuaciones contemplan más de 1.100 millones de euros. La parálisis actual amenaza con retrasar unos desembolsos que el mercado y el sector turístico siguen de cerca.

La parálisis contractual amenaza con convertir el récord de pasajeros en un problema de saturación que Aena no puede permitirse.

El recurso presentado ante el TACRC ha creado un tapón administrativo que afecta a la renovación del contrato del Lote Este, una pieza clave para coordinar la ingeniería de las obras en varios aeropuertos de la zona. Sin una adjudicación firme, Aena se ve forzada a parchear con contratos precarios que no garantizan la continuidad del trabajo más allá del corto plazo.

Análisis: un atasco que va más allá de las terminales

El atasco en las ampliaciones de Alicante y Valencia no es un hecho aislado. El aeropuerto de El Prat también ha protagonizado en los últimos meses avisos sobre el riesgo de saturación, lo que dibuja un escenario de congestión generalizada en los principales hubs del este peninsular. Aena se enfrenta a un desafío de ejecución de inversiones en un momento en que la demanda supera con creces las previsiones iniciales.

Para un operador como Aena, que cotiza en el Ibex 35 y tiene en sus infraestructuras una de sus principales ventajas competitivas, cualquier retraso relevante en las ampliaciones puede traducirse en una peor experiencia del pasajero y, eventualmente, en una presión sobre la tarifa media por viajero. Los fondos institucionales —BlackRock, Vanguard o Norges Bank mantienen participaciones significativas en el valor— monitorizan de cerca la ejecución del plan inversor.

El sector turístico, por su parte, observa con preocupación una parálisis que podría restar capacidad en temporadas altas futuras. Con un tráfico que no muestra signos de desaceleración, la solución de urgencia puede aliviar el cortísimo plazo pero no resuelve la necesidad de un contrato estable que permita acometer las obras con garantías y en los plazos previstos.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La resolución del recurso ante el TACRC y si Aena logra adjudicar el contrato definitivo del Lote Este antes de que expiren los contratos provisionales de cuatro meses.
  • Reacción del valor: El mercado ha cotizado con cierta tranquilidad el plan de inversiones de Aena, pero un retraso de varios trimestres en las ampliaciones de la zona este podría generar dudas sobre la capacidad de ejecución.
  • Precedente sectorial: La congestión en El Prat y la experiencia de otros grandes hubs europeos que sufrieron saturación muestran que el coste de no ampliar a tiempo se traduce en pérdida de competitividad y presión sobre los ingresos comerciales.

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