La presión de la inteligencia artificial sobre el modelo de negocio de las plataformas SaaS ha llevado a Monday.com a despedir al 20% de su plantilla. Su inversor de referencia, Avi Eyal, defiende la decisión como un ejemplo de liderazgo en la era de la IA: «No fue una decisión fácil, pero la manejamos de la mejor manera posible». Aquí la lección para founders que tendrán que tomar medidas similares.
El contexto: una tormenta en Monday.com
Monday.com anunció en abril de 2026 el despido de 620 empleados, 350 de ellos en Israel, mientras solicitaba a sus accionistas duplicar la compensación anual de sus dos co-CEOs hasta 14 millones de dólares. La controversia fue inmediata. La acción de la compañía ya había caído un 40% desde principios de año, y los inversores no terminaban de creer que la empresa hubiera superado la amenaza existencial de la IA sobre su modelo de negocio.
En ese clima, Avi Eyal, cofundador del fondo Entrée Capital (que gestiona 1.500 millones de dólares y tiene en Monday.com su mayor retorno, superior a los 1.000 millones), se convirtió en la voz más clara. Como consejero de la compañía, Eyal no eludió la polémica: «Si Monday no hubiera hecho estos cambios, habría ignorado la nueva realidad».
El criterio de un inversor: necesidad de adaptarse o desaparecer
Para Eyal, la reestructuración no es un ajuste de costes, sino una reinvención forzosa. «Es cierto que esperamos relativamente mucho antes de ejecutar los recortes», explicó en una entrevista con Calcalist, «pero siempre hemos operado con menos empleados en relación con los ingresos que nuestros competidores».
Los despidos no son una estrategia, son el síntoma de una transformación profunda que exige cambiar los perfiles, no solo los números.
El inversor puso un ejemplo demoledor: Airtable, la plataforma de bases de datos colaborativas que llegó a valorarse en 11.000 millones de dólares, acabó siendo adquirida por 1.300 millones al no adaptarse a la velocidad que exigía la IA. «Cuando ves eso, entiendes que Monday está tomando las decisiones correctas», sentenció Eyal.
La compañía no ha dejado de moverse: ha reconstruido su producto con agentes de IA, ha lanzado nuevas funcionalidades y, según Eyal, se encuentra «en una posición óptima para ganar». El mercado, sin embargo, sigue mirando con lupa: las valoraciones de las startups de software se han tensionado, y el inversor reconoce que «si no estás en el radar de OpenAI o Anthropic, la gente asume que eres irrelevante».
📦 Caso de estudio: Monday.com y su reestructuración
- El reto: La irrupción de la IA generativa amenazaba el núcleo de su modelo de gestión del trabajo y la acción caía un 40%.
- La jugada: Despedir al 20% de la plantilla mientras se aceleraba la inversión en IA y se redefinían los roles hacia perfiles de ingeniería aplicada al cliente.
- El resultado: Una fuerza laboral reconfigurada y un producto renovado; la dirección confía en ejecutar la visión pese a la presión bajista de la acción.
- La lección: Transparencia en la comunicación, reciclaje profesional y agresividad en la transformación definen la supervivencia en ciclos de disrupción tecnológica.

Eyal insistió en que los recortes no obedecen a un problema de tipo de cambio —pese a la fortaleza del shéquel— sino al cambio de naturaleza del trabajo: «Hoy se demandan más ingenieros de despliegue avanzado (forward deployed engineers) que se sientan con los clientes a implementar la IA. Siguen siendo programadores, pero hacen otras cosas».
Análisis: lo que los founders pueden aprender de esta crisis
El episodio de Monday.com no es un caso aislado. Empresas como Salesforce o Shopify ya habían protagonizado reestructuraciones con argumentos similares. Lo diferencial aquí es la claridad del inversor y la velocidad con la que la compañía pasó del anuncio a la ejecución, algo poco habitual en el ecosistema israelí y, por extensión, en muchas startups españolas que aún ven los despidos como un fracaso y no como una herramienta estratégica.
La lección de fondo es que la comunicación radial —sin edulcorantes— protege la reputación del fundador. Eyal no ocultó que los despidos eran dolorosos («nadie está contento con los despidos»), pero los enmarcó en un plan de transformación concreto. Ese equilibrio entre empatía y determinación es lo que los equipos necesitan escuchar para mantener la confianza.
Además, el caso refuerza la necesidad de anticipar la evolución de los perfiles profesionales. Las startups que solo recortan sin redefinir roles pierden la oportunidad de pivotar hacia el talento que demanda la IA aplicada. El propio Eyal ha redirigido parte de su inversión hacia defense tech, otro sector que está absorbiendo ingenieros con habilidades de integración tecnológica.
🚀 Hoja de Ruta para Emprender
- Comunica con honestidad y visión: Explica a tu equipo por qué la reestructuración es inevitable y dibuja el plan a medio plazo. La ambigüedad alimenta la desconfianza.
- Redefine los perfiles, no solo las cifras: Antes de despedir, analiza qué roles necesitas para la nueva etapa. Invierte en reciclaje hacia funciones de integración de IA con clientes.
- Gestiona el timing con rigor: Retrasar los recortes «para no hacer daño» puede hacerlos más grandes después. Evalúa el runway y actúa con la suficiente antelación.
- Aprende de los errores ajenos: Casos como el de Airtable muestran que la complacencia tecnológica se paga con valoraciones hundidas. Mantén el foco en la disrupción que viene.




