Cómo la startup israelí NanoTherma convierte el calor residual de los data centers en un negocio de energía

La compañía ha levantado 400.000 dólares en pre-seed del fondo ICI para validar sus paneles termoeléctricos. Un modelo de economía circular que otros founders pueden aplicar en sectores industriales.

El boom de la inteligencia artificial está disparando el consumo eléctrico de los data centers, pero también genera una oportunidad millonaria: convertir el calor residual en una fuente de energía. NanoTherma, una startup israelí fundada en 2026, acaba de levantar 400.000 dólares (unos 360.000 euros) en una ronda pre-seed para fabricar paneles termoeléctricos que recuperan ese calor directamente dentro de los racks, y su caso deja lecciones claras para cualquier founder que quiera aplicar economía circular a un problema real.

El problema: los data centers son máquinas de convertir electricidad en calor

La explosión de los modelos de IA ha convertido la electricidad en el «cuello de botella vinculante» del sector, según Dr. Nimrod Gazit, cofundador y CEO de NanoTherma. Los operadores pagan por la energía que consumen y después gastan aún más en sistemas de refrigeración para eliminar el calor que genera. Esa energía térmica, sin embargo, se desaprovecha porque sale de los centros de datos a temperaturas demasiado bajas para las tecnologías convencionales de recuperación, lo que ha sido tratado históricamente como un coste y no como un activo.

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La demanda mundial de electricidad de los centros de datos se duplicará para 2030, según proyecciones del sector, mientras las exigencias de sostenibilidad aprietan a los hyperscalers. El calor residual de baja temperatura —por debajo de los 80-100 °C— supone hoy uno de los mayores volúmenes de energía no aprovechada, y precisamente ahí es donde NanoTherma ha encontrado su ventana de oportunidad.

La tecnología de NanoTherma: paneles modulares sin partes móviles

La compañía ha desarrollado paneles termoeléctricos avanzados basados en nanomateriales que transforman el calor de baja temperatura en electricidad utilizable en el mismo punto donde se genera. Cada panel es delgado, ligero y modular, y se integra directamente en los racks existentes sin necesidad de fluidos, partes móviles ni modificaciones mayores en la infraestructura de refrigeración. «Dejamos de preguntarnos cómo eliminar el calor y empezamos a preguntarnos cuánto valía», explica Gazit, que acumula más de una década en semiconductores y fotónica tras su paso por Intel y NVIDIA.

La clave técnica reside en los nanomateriales, que permiten operar de manera eficiente con diferencias de temperatura que los sistemas termoeléctricos tradicionales consideran demasiado bajas para generar electricidad rentable. Al estar fabricados mediante procesos compatibles con la industria de semiconductores, los paneles pueden escalar en producción y abaratarse a medida que crece el volumen, lo que abre la puerta a un modelo de negocio con márgenes atractivos.

startup energía data center

El modelo de negocio: ahorro operativo y sostenibilidad como palanca de venta

Los primeros clientes objetivo son operadores de centros de datos hyperscale, de colocación y enterprise. Al convertir parte del calor residual en electricidad, el sistema reduce la factura energética neta, mejora la eficiencia global del centro y contribuye a los objetivos de sostenibilidad sin exigir obras costosas. La startup ya mantiene conversaciones con varios potenciales clientes y prepara sus primeros pilotos para este año.

El enfoque de recuperación energética in-rack crea una categoría nueva: hasta ahora, las soluciones de aprovechamiento de calor residual requerían bombas de calor o ciclos Rankine orgánicos que necesitan temperaturas más altas o redes de calefacción urbana. NanoTherma, en cambio, opera dentro del rack, a baja temperatura y sin infraestructura externa, lo que convierte una partida de gasto en una fuente de valor distribuida.

El calor residual de los data centers no es basura: es un recurso que, con la tecnología adecuada, se puede monetizar directamente en el punto de origen.

Lectura para founders: qué enseña el caso NanoTherma

La lección más potente va más allá de la tecnología. NanoTherma validó una oportunidad de negocio observando un dolor que llevaba décadas sin respuesta innovadora: el calor de baja temperatura se trataba como un residuo. La startup no ha necesitado una ronda de millones para empezar; con 400.000 dólares de pre-seed del ICI Fund está construyendo prototipos y alianzas con clientes, siguiendo la filosofía de «validar antes de escalar» que predica el método Lean Startup.

El equipo fundador —dos doctores en ciencia de materiales con experiencia directa en Intel y NVIDIA— aporta además una red de contactos que acelera las primeras pruebas. Eso demuestra que un fundador con conocimiento profundo del sector puede detectar ineficiencias estructurales que los grandes players pasan por alto. Combinar ese expertise con un modelo de negocios que alinea ahorro de costes y sostenibilidad —no solo reputación— es lo que hace que la propuesta comercial sea difícil de rechazar para un operador de centros de datos.

En el ecosistema israelí, casos como el de NanoTherma refuerzan la tendencia a crear startups de deep tech que aprovechan el talento salido de las multinacionales tecnológicas. La financiación pública y los fondos especializados en etapas tempranas, como ICI, permiten dar los primeros pasos sin depender de grandes rondas. Para el founder español que mira hacia Israel como «Startup Nation», la receta es clara: identificar un nicho donde las tecnologías existentes no llegan, construir una solución que se integre sin fricción en las infraestructuras actuales y buscar socios de diseño antes que titulares de prensa.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Encuentra el dolor ignorado: Busca procesos industriales que generen residuos (calor, agua, materiales) y pregunta si se pueden valorizar. El calor de baja temperatura es un ejemplo, pero hay decenas de flujos infrautilizados.
  • Alinea sostenibilidad con ahorro: No vendas solo green marketing. Cuantifica el retorno económico directo que tu solución aporta al cliente; en el caso de NanoTherma, cada kilovatio recuperado reduce la factura eléctrica.
  • Fabrica pensando en la escala: Utiliza procesos compatibles con la industria existente, como los de semiconductores, para que el crecimiento no suponga rediseñar toda la cadena de suministro.
  • Co-desarrolla con el cliente: Involucra a operadores de centros de datos como design partners desde el día uno. Su feedback real acorta el tiempo de llegar al mercado y convierte la validación técnica en una ventaja comercial.

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