Incendio metro Barcelona: ERC y Junts exigen explicaciones a TMB por la L1

El siniestro en la catenaria de la L1 forzó la evacuación de un centenar de pasajeros entre Glòries y Clot. ERC y Junts reclaman un consejo de administración urgente de TMB para revisar los protocolos de seguridad.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Un incendio en la catenaria de la L1 del Metro de Barcelona, entre Glòries y Clot, ha forzado la evacuación de más de un centenar de pasajeros que tuvieron que caminar por las vías llenas de humo.
  • ¿Quién está detrás? TMB (Transports Metropolitans de Barcelona) investiga el suceso mientras ERC y Junts per Barcelona exigen un consejo de administración urgente.
  • ¿Qué impacto tiene? La oposición municipal reclama explicaciones y revisar los protocolos de seguridad. El incidente deja al descubierto fallos en la gestión de emergencias en la red de metro.

Un incendio en la catenaria de la Línea 1 del Metro de Barcelona, entre las estaciones de Glòries y Clot, ha obligado en las últimas horas a evacuar a más de un centenar de pasajeros que viajaban en un convoy. Los viajeros tuvieron que abandonar el tren y caminar por el túnel lleno de humo hasta la salida más cercana, en una operación sin una evacuación ordenada, según relatan los grupos municipales.

El incendio que interrumpió la L1 y la evacuación de los pasajeros

El fuego se originó en la catenaria del tramo entre Glòries y Clot, provocando una densa columna de humo que obligó a cortar la circulación en ambos sentidos. TMB ha confirmado que investiga las causas del incidente y si el material implicado —un componente de la catenaria — es el mismo que se utiliza en el resto de la red. Fuentes de la compañía señalan que, en principio, no hay indicios de que se repita en otros túneles.

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La evacuación se produjo caminando por las vías, con los pasajeros expuestos al humo. Alrededor de 200 personas se vieron obligadas a recorrer el túnel a pie, según el presidente de Junts en la ciudad, Jordi Martí, que calificó el suceso de “inaceptable”. La imagen de un centenar de viajeros avanzando por el túnel ha desatado las críticas de los partidos de la oposición en el Ayuntamiento de Barcelona.

Reacción política: ERC y Junts exigen responsabilidades a TMB

Tanto Esquerra Republicana de Catalunya como Junts per Barcelona han reclamado la convocatoria urgente del consejo de administración de TMB. La presidenta de ERC en el consistorio, Elisenda Alamany, exige que la empresa presente los cambios que aplicará para reforzar la seguridad en la red y depurar responsabilidades por la gestión de la emergencia.

Jordi Martí, líder de Junts en el Ayuntamiento, ha sido aún más contundente: “Es inaceptable que cerca de 200 personas se vieran obligadas a huir por un túnel lleno de humo y sin una evacuación ordenada y segura”. Martí ha exigido explicaciones al alcalde Jaume Collboni y que se informe a los grupos municipales de qué falló y de las mejoras previstas en los protocolos de seguridad.

La evacuación de casi 200 personas por un túnel lleno de humo sin una ruta clara de salida expone las grietas en los protocolos de seguridad del suburbano barcelonés.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El incidente de la L1 golpea la imagen del transporte público barcelonés en un momento de alta demanda turística y movilidad interna. El impacto inmediato recae sobre la confianza de los usuarios: una evacuación desordenada, con pasajeros caminando por vías humeantes, resucita el debate sobre si los protocolos de seguridad están a la altura de una red que mueve a millones de personas al día.

La zona cero es la propia Línea 1, la columna vertebral del metro de Barcelona que conecta el norte y el sur de la ciudad. Cualquier interrupción prolongada en este corredor tiene efectos en cascada sobre el resto del sistema. Por ahora, TMB ha restablecido el servicio, pero la investigación técnica determinará si el fallo fue puntual o un síntoma de un mantenimiento deficiente.

Las cifras de la evacuación —más de un centenar de pasajeros, cerca de 200 según Junts— ponen una medida concreta al riesgo. Aunque no hubo heridos graves, el episodio recuerda a incidentes previos en otras redes europeas que desencadenaron auditorías externas y cambios en los equipos directivos. El precedente más cercano en Barcelona fue el incendio de un transformador en 2023, que ya entonces generó críticas por la respuesta de los operarios de TMB.

La presión política no cede. ERC y Junts controlan una parte significativa del pleno municipal, y un consejo extraordinario de TMB podría forzar a la dirección a detallar públicamente el estado de la infraestructura. En paralelo, la empresa ha evitado pronunciarse sobre las acusaciones de descoordinación, limitándose a anunciar una investigación interna. La próxima cita del consejo de administración revelará si Collboni apoya una comparecencia inmediata o si prefiere ganar tiempo mientras los técnicos trabajan.


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